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viernes, 31 de octubre de 2014

Santiago Posteguillo: “Intento ser optimista, pero me cuesta”

Un libro que reivindica autores y obras poco valorados u olvidados es lo que ha conseguido el escritor Santiago Posteguillo con su nueva obra La sangre de los libros, treinta relatos que lindan con el ensayo, pero donde además se atreve a incursionar en otros géneros como el negro, romántico, ciencia ficción, entre otros. Cabe destacar que el carismático escritor valenciano y profesor de la Universitat Jaume I de Castellón hace poco ha obtenido el Premio Internacional de Novela Histórica Barcino en reconocimiento al conjunto de su obra.
Nos sorprende con un nuevo libro de relatos en el que pasa de todo: duelos, suicidios, guerras, asesinatos, entre otros, que va desde los discursos de Cicerón hasta las obras de Isaac Asimov, ¿cuál es el objetivo de La Sangre de los libros, y en qué tipo de público lector pensó al momento de escribirlo?
Está dirigido a dos tipos de público diferente, pero que se complementan. Por un lado, hacia  aquellos jóvenes o lectores  que creen  que nunca los clásicos les van interesar, con la intención de que se acerquen a través de los misterios y  los enigmas.  Es decir, conseguir que las partes más sorprendes de la vida de los escritores  de todos los tiempos capten su atención, y que de ahí, pasen a interesarse por los personajes y sus obras.  Luego está escrito de forma que el otro extremo, el lector que tiene un gran bagaje literario, que sabe mucho de autores, pueda entrar en el juego de la intriga de cada relato. Porque estos relatos cortos están escritos buscando eso que tanto Edgar Alan Poe o Julio Cortázar decían que era muy eficaz en la narración que es la intriga, pues yo nunca te desvelo desde el principio de qué personaje estoy hablando, porque así estos grandes lectores pueden jugar a desentrañar su identidad.  Yo espero que muchos tengan la satisfacción de descubrirlos. Va a haber algunos que les va a sorprender. Tiene ese doble juego  La sangre de los libros.
Con La sangre de los libros quiere captar la atención de otro
público lector
¿En qué circunstancia concibe la idea de escribir un libro de esta naturaleza? ¿Había en usted una necesidad de contar sobre gente, hechos y situaciones  pendientes, y que valían la pena ser expuestos?
Llevo 23 años dando clases de lengua y literatura en la universidad, y buscando estrategias para que la literatura clásica resulte muy entretenida. Entonces lo que he hecho es novelar mis clases. En lugar de darlas, las novelo. De tal forma que La Sangre de los libros se convierte en una especie de historia alternativa de la literatura.
¿Bajo qué criterios seleccionó los personajes y las historias? ¿Fue muy complicado este proceso? ¿Tuvo que desechar mucho material valioso que no se ajustaba a lo que pretendía?
Criterios de selección:
       Autores que me gustan. Autores canónicos, indiscutibles. Autores que me da igual que no lo sean (de culto) pero me gustan, y los pongo porque valen la pena.  Que hubiese novelistas, dramaturgos, poetas, y autores de relato corto, que nos solemos olvidar de ellos injustamente. Autores y autoras de distintas tradiciones literarias: inglesa, francesa, rusa, italiana, portuguesa, y  clásica latina.
En cierta forma ha reivindicado con su obra  a todos esos autores y su obra, ¿no es así?
Totalmente. Es una obra de reivindicación del pasado literario, de recuerdo, de homenaje a estos grandes escritores.
La segunda parte de una trilogía que
está a punto de culminar
Tomando en cuenta el título de su libro, ha corrido mucha sangre en la historia de la humanidad,  y aún hoy ocurren hechos de ese tipo.   ¿Estamos lejos de que ese panorama cambie a futuro?
Sí, porque basta sintonizar cualquier telediario para ver la gran cantidad de guerras que hay en el mundo. Países donde impera la  injusticia, donde habiendo democracia, existe una justicia para ricos, y otras para pobres.  Y no hay que salir de España para verlo, incluso.  Parece que se intenta ser más justos, por lo menos, aquí, pero falta mucho camino por recorrer.  Lamentablemente el ser humano evoluciona sólo tecnológicamente, pero no en su naturaleza. En ella arrastra enormes cantidades de perversión, odio, y miseria.
Pero imagino que  intenta ser optimista respecto a una evolución hacia la solidaridad y el amor universal…
Intento ser optimista, pero reconozco que me cuesta. Era Sartre el que decía “Un pesimista era un optimista bien informado. Procuro no escuchar las noticias para mantener mi optimismo. Hace falta serlo, sino para qué vivir…
¿Qué hechos le resultaron más sencillos de recrear, y con cuáles gozó escribiéndolas?  Y, a la inversa, ¿qué relatos le costaron más trabajo  y menos placer?
La verdad es que si un relato no me hubiese sido placentero escribir, no estaría considerado en el libro. No te puedo decir que haya habido relatos escritos en contra a mis deseos o con desánimo, por decirlo de alguna forma. A los 30 relatos, de forma diferente, les tengo enorme cariño.
Usted es muy exhaustivo en sus investigaciones, a la hora de recolectar información, pero ¿también va a los sitios materia de su historia? ¿Le gusta ver de cerca aquello de lo que escribe?
Sí, lo considero absolutamente fundamental. Por ejemplo, para el relato de Bram Stoker sobre la biblioteca del Conde Drácula, aunque él nunca fue, yo sí fui a Rumanía a ver los Cárpatos para sorprenderme como con la imaginación y una buena documentación en la Biblioteca Británica compuso muy bien su historia. Eso dice de su gran capacidad.  Siempre que puedo viajo a los lugares que tengo que recrear. A veces no es posible, pero lo intento. Precisamente, este verano he estado viajando Turquía para recopilar información para la última entrega de la Trilogía de Trajano.  Quise estar el día de  la muerte de mi personaje: Trajano, el 9 de agosto, y teniendo en cuenta el cambio de calendario, estuve allí, en Selinos (Gazipasa), el día 29 de julio. Hay que hilar fino. Me gustan esas cosas.
Nos dice que su nueva obra es una
reivindicación del pasado literario 
¿Se ha encontrado con historias  mal contadas o inexactas,  y con personajes maltratados por el falso recuerdo? ¿Había mucho por reivindicar?
Sí, Emilio Salgari, por ejemplo, podría ser la reivindicación de un autor que merece mucho la pena. Lo he metido entre los clásicos, pero cuyas obras ahora son difíciles de encontrar en las estanterías de las librerías. Muchos piensan que solo era un escritor de novelas de aventuras, discúlpenme, era un gran narrador de novelas, de historias, que curiosamente muchas tenían lugar en los mares y entre piratas. Pero eso no resta, suma.
El hecho de que sea profesor y escriba, ayuda a que sus libros sean más fáciles de leer y a su vez entretenidos, ¿es ese en gran parte el secreto de su éxito?
No sé si es el secreto de la mayor o menor popularidad que puedan tener mis novelas, pero que sí es parte consustancial de cómo yo hago la literatura y asumo. No quiere esto decir que una buena obra literaria tenga que ser necesariamente didáctica. Pero sí entiendo y reivindico la capacidad didáctica de la literatura, y me gusta que la mía sea así. En la novela histórica pura y dura, por ejemplo, de la Antigua Roma, lo que he intentado recrear grandes períodos históricos y explicar cómo era aquello y qué relación puede tener  con lo que nos pasa ahora. Y en estos pasajes literarios intento hacer ver cuánto de importantes, universales y actuales siguen teniendo los clásicos.
Usted escribe libros de género histórico, ¿los prefiere al resto de literatura? ¿Solo consume lo que tiene que ver con lo suyo?
No, en absoluto. Si haces un repaso por La Sangre de los libros podrás encontrar ciencia ficción, crimen, de género romántico, etc. Es decir, hay mucho más que novela histórica. Soy muy ecléctico y me encantan las novelas de distintos géneros. Recuerdo cuando hacía mi tesis doctoral, para entretenerme, me leí toda la obra de Cortázar. La pasaba como un enano con este contrapunto. Me gustan muchísimos géneros diferentes, insisto, pero como uno tiene una vida solo, y no alcanza el tiempo para hacer 28 cosas a la vez, he optado por hacer novela histórica por el momento, pero esto no quiere decir que luego no haga otra cosa, como hoy estos relatos que lindan con el ensayo. Lo importante es que tenga mi tiempo ocupado de manera útil y satisfactoria. 
Le motiva mucho leer a Cortázar. 
¿En los últimos tiempos qué autores españoles y latinoamericanos lo han impactado que son sean de género histórico?
Cortázar.  Es una cosa fuera de serie. Me motiva mucho ¿Sabes lo que estoy leyendo sobre Cortázar y lo estoy pasando como un auténtico enano? Las clases que dictó en la universidad californiana de Berkeley.  Es un libro divertidísimo, porque ves la relación con sus alumnos,  y todo lo que cuenta sobre el relato fantástico, su estructura, entre otros aspectos.
Y de los actuales, ¿con cuáles se queda?
Ángeles Mastretta. Justamente La sangre de los Libros le dedica un capítulo, Literatura en coma, que va sobre Mujeres de ojos grandes, su libro de relatos.  No sé si sabes que los escribió cuando su hija estaba en coma; cada día le leía unos de estos.  Luego los unió, y salió el libro. Ese principio de relato que dice “Ella se enamoró como se enamoran las mujeres inteligentes, es decir, como una idiota”. Eso me parece brillante, y claro, eso también les pasa a los hombres inteligentes. Es una autora que me gusta mucho.
Se desenvuelve entre dos mundos: el de la universidad y el de los libros, ¿son tan incompatibles como nos quieren hacer creer?  ¿Cómo ocurre en su caso?
Son perfectamente compatibles y complementarios, solo tienen un único problema es el tiempo. Hay muchas veces que llego a la universidad con una maleta porque doy mis clases, y salgo como un tren  a cualquier punto de España, o cuando no, de Latinoamérica.  Mi universidad me ha dado facilidades para hacer ambas cosas. Voy a seguir cohabitando en estos dos medios.
Usted que estudió literatura creativa en Estados Unidos y es una autoridad al respecto, ¿qué opina de la proliferación de talleres de escritura en nuestro medio? ¿Quiénes están al frente son los más idóneos? ¿En qué debemos fijarnos a la hora de escoger un taller o un maestro?
Existe algo absurdo en España, si quieres ser músico tienes el conservatorio, si por el contrario, si quieres escultor o pintor, vas a Bellas Artes, e incluso los que quieren hacer cine tienen adónde ir, pero si deseas ser escritor, búscate la vida. No existe una escuela de escritura. Hay una disfunción. Ocurre distinto en el mundo anglosajón, pues existe un máster en todas las universidades sobre Periodismo y Literatura creativa. Son cosas que van ligadas. No indica que todos los periodistas vayan a convertirse en escritores, pero quienes quieren ir por ese lado, ya tiene algo a qué aferrarse.
El autor asegura que muchos talleres
de escritura están enseñando
barbaridades
En Estados Unidos, en efecto, hay cursos de escritura creativa incorporadas a las filologías nuestras, de eso, me beneficié cuando estuve ahí. Eso no existe en España. A partir de eso, surgen los talleres alternativos que pueden ser útiles o terribles, porque existe gente que está impartiéndolos diciendo barbaridades. Lo importante es seleccionar uno donde los nombres de los profesores te ofrezcan algún tipo de garantía. Puede haber gente que no haya publicado y estar haciéndolo bien. Puede ocurrir. Lo que intento decir es que no puedes saberlo por ósmosis o intuición divina. Indudablemente un escritor que ha publicado algo y ha tenido más o menos éxito, tiene qué decir o enseñar. Pero lo que es absurdo es ver un anuncio que te dice “¿Cómo escribir un Lees quien lo imparte, y exclamas “¿Y ese quién es?”. Ken Follet puede dar un curso de este tipo contándote sobre su éxito, por supuesto, tendrá mucho sentido acudir a su clase, y será muy interesante lo que diga.
 En breve, dictará un taller de novela histórica en Valencia,  para asistir  ¿es necesario tener conocimientos en escritura creativa?  ¿Cuáles son los requisitos?
Yo creo que para lo que hago y hacen los compañeros no hace falta ningún conocimiento previo, evidentemente cuanto más lleves tú a un aula de este tipo, más provecho le vas a sacar.  Esto es como cuando viajas de au pair al extranjero para aprender un idioma, si cuentas con mayor nivel, creces más rápido. Porque tienes una base más sólida, pero, incluso, sin saber, aprenderás. 
Y algo más, ¿usted sería capaz de decirle a un alumno que carece de talento para escribir?
 (Queda en silencio unos minutos) No me he encontrado nunca con esa circunstancia.  No he encontrado a nadie que haya hecho tal desastre, que diga esto no tiene ni por dónde cogerlo.  Esto puede ser porque en los talleres no evaluamos novelas completas. Es difícil si tiene capacidad para articular un trabajo más completo.

Con la autora de la nota 
Pero, ¿lo haría? ¿Le diría a un alumno que se busque otra cosa?
Yo creo que… tendría que verlo muy completo. Te podría contar la anécdota de J.K Rowling con  su editor.  Pero quién eres tú para decirle a alguien que lo que está haciendo no vale. A lo mejor luego va y vende millones. Lo que puede ocurrir es que no te guste nada, pero le agrade a otros. Es raro que algo así se pueda encontrar en los talleres porque la gente que concurre lee mucho, ya está habituada a escribir, ha escrito cosas, y tiene mucha pasión por lo que hace. 
¿Se va acostumbrando a ser galardonado continuamente? ¿Qué sensación le ha dejado alzarse con el Premio Internacional de Novela histórica Barcino?
Eso de ‘continuamente’ es subjetivo porque a un escritor le pueden estar dando un premio cada día, y parecerle poco (risas).  No me puedo quejar con respecto a la crítica y a los jurados en los últimos tiempos, y este premio, en especial, me emociona porque, por un lado,  Barcelona es un lugar de referencia de prestigio cultural, y, por otro, que allí piensen que me merezco este premio sin escribir en catalán, es todo un reconocimiento. Lo tomo como un gran estímulo.
Volviendo al tema de sus libros, ¿dejará en algún momento de escribir sobre Roma?  ¿Se atrevería a hacer algún día una trilogía sobre la conquista de América?
La conquista de América es realmente algo muy importante. Da qué pensar. Respecto a Roma, va desde la legendaria 753 a.C hasta 1453 cuando cae Constantinopla, con lo cual el margen que te abro es muy amplio para madurar; hay mucho material. A parte de eso, sí, algo sobre América tengo en mente…
Si quieren conocer más del autor o de su obra
pueden pinchar
en siguiente enlace:
http://www.santiagoposteguillo.es/


martes, 21 de octubre de 2014

Antonio Tomasio: “Es bueno tener fe y saber llevarla sin ningún tipo de conflictos”

Arrasó con su primer libro Uno (yo), una obra que permite hacer anotaciones sobre una meditación sugerida, y por estos días repite éxito con Mi hijo, mi maestro-Lecciones que aprendí de mi hijo. Es que el escritor y coach Antonio Tomasio siempre está pensando en cosas nuevas, y para  muestra un botón: acaba de ponerle el punto final a su nueva creación literaria que gira en torno a la felicidad.
El autor arequipeño (Perú) viaja por todo el mundo impartiendo conferencias, y publica cada semana una columna que goza de una gran lectoría en un diario importante de su región.

Usted que viaja por todo el mundo dando conferencias y conociendo diferentes tipos de culturas, ¿hay un denominador común entre las personas que quieren ser mejores seres humanos y triunfar en sus vidas profesionales?
Como bien dice, somos seres humanos y como tal tenemos las mismas necesidades. Lo que cambia es el contexto de la sociedad en que vivimos, en algunas donde algo es aceptado, en otras, es rechazado. Depende del nivel de educación, así como del progreso del país en sí.

Es un profesional que se ha hecho a sí mismo con esfuerzo
¿Cuáles son los males que más les afectan y los obstáculos a los que se enfrentan?
El querer tener éxito en la carrera elegida y en muchos casos, desear que ocurra rápidamente. Como en la buena comida su preparación requiere tiempo, voluntad, y buenos ingredientes para obtener un buen guiso, lo mismo en la vida. Así como el tiempo de disfrutar de la comida.

¿Es el miedo el mayor enemigo de las personas?
Mejor hablemos de miedos  que no es lo mismo que fobias. No olvidemos que el miedo es algo que está en nuestra mente y  es pasajero. Todos tenemos, seguro, miedo a algo.

¿Cómo combatirlo?
Primero hay que reconocerlo. Está en nosotros determinar qué valor le damos y cómo es que éste está afectando nuestra vida. Y luego conscientemente eliminarlo, si ello impide nuestro avance en nuestro camino de vida.

¿Le podemos ganar la partida?
Su exitoso primer libro
Sí. Cuando uno se da cuenta que no puede hacerlo solo, es mejor pedir el apoyo de un especialista.

¿Los miedos conocen género?
Algunos son comunes y otros diferentes.

¿Cuáles son nuestros errores más frecuentes a la hora de planificar nuestra vida personal y profesional?
En muchos casos, hacemos caso a los consejos de los padres o  a la familia, pero  a veces  falta la orientación pertinente. Es bueno saber escuchar y sobre todo preguntar. Es importante determinar lo que a cada uno nos gusta y satisface.

En los tiempos actuales, se habla mucho de la figura del coach, ¿en qué momento podemos pedir su ayuda, y en qué se diferencia de la labor de un psicólogo?
La necesidad de resolver los desafíos de la vida diaria,  algunos de los cuales no estamos preparados para afrontar. No olvidemos que todo en la vida es un proceso y han habido otras personas que han pasado las mismas situaciones y que desarrollaron estrategias que les funcionaron y les tomo su tiempo darse cuenta. Qué mejor que trabajar con personas con experiencia. En Coaching Personal, apoyamos en la consecución de la mejora de vida del cliente. Coaching no trata aspectos de la personalidad.

¿De qué aspectos no se ocupa un coach? ¿Qué beneficios se obtiene en trabajar con un coach?

En países avanzados contar con los servicios de un coach, es una señal de que la empresa se preocupa no solo del ejecutivo, sino más bien, de sus resultados. Los servicios de coaching se ofrecen también en los paquetes de beneficios de un ejecutivo y se considera un plus. Sabemos que todo equipo o deportista, ya sean amateurs y más si son profesionales  tienen su entrenador o coach. Lo mismo las personas o empresas que desean ser líderes, ser mejores cada día, cuentan con los servicios de coaching. Como empresas o personas no sabemos todo, por ello los que hacen la diferencia reconocen primero sus necesidades y toman acción al respecto.
Área Personal
En el ámbito personal se utiliza para:
  • Perdiste tu trabajo
  • No te gusta tu actual trabajo y no sabes cómo cambiar.
  • Mejorar la comunicación y las relaciones personales.
  • Equilibrar la vida personal y laboral.
  • No tienes pareja y deseas compartir tu vida con una persona especial.
  • El tiempo no te alcanza para hacer lo que quieres.
  • Quieres trabajar por tu cuenta y no sabes por dónde empezar.
  • Quieres libertad y otros deciden por ti.
  • Maximizar tus habilidades.
  • Obtener el balance entre trabajo y vida personal.
  • Mejorar tu comunicación.
 
Impartiendo unos de sus talleres en su ciudad natal

Área Ejecutiva
  • Ganar más dinero
  • Saber enfocarse y ser productivo.
  • Encontrar sus propias respuestas a sus inquietudes.
  • Saber concretar en la práctica sus intenciones.
  • Aceptar las transiciones ya sean dentro del trabajo o cuando hay cambio del mismo.
  • Refuerza las relaciones laborales.
  • Transformarse en líderes para impulsar el talento de sus colaboradores.
  • Saber definir metas y conseguirlas.
  • Maximizar el tiempo.
  • Saber tomar decisiones.
  • Ascender en el trabajo
  • Sientes que puedes obtener más, pero no sabes cómo.
  • Saber entender a los demás y comunicarte eficientemente.
 
Es requerido con frecuencia por los medios televisivos
Área Empresarial
  • Alinear al grupo en la dirección que obtendrá los mejores resultados.
  • Afianzar las relaciones de confianza y comunicación de los equipos.
  • Anticipar la resistencia a los cambios, preparando al personal.
  • Desarrollar el orgullo de pertenencia e identificación hacia  la empresa.
  • Reforzar las habilidades de los integrantes de los equipos.
  • Se reduce la rotación de empleados.
  • Se empodera al equipo, creando autonomía y poder de decisión con responsabilidad.

¿Cuáles son sus límites? 
Los límites los pone el cliente.

¿Hasta dónde puede llegar?
Hasta donde el cliente sea consciente que puede desarrollarse independientemente. Ya que dispondrá de las herramientas desarrolladas y sabrá aplicarlas conscientemente.

Con la señora Frieda Holler, prologuista de su
reciente obra
¿Las personas realmente pueden llegar a ser lo que desean acatando las instrucciones  de su coach?
Todo está en lo que realmente el cliente desee. Recordemos que el coaching es un proceso. No es una serie de fórmulas dadas. Cada persona querrá sus propias metas y además tendrá sus propias limitaciones.

¿Qué requisitos debe cumplir alguien que pretende ser coach?  
Para ser coach, antes que nada es necesario tener experiencia de vida, estudiar en centros que demuestren rigor y calidad. Ahora están surgiendo como hongos coach, gurús, por ello no hay que dejarse sorprender. Tomen referencias.

Y a propósito ¿dónde y cuándo aparece este concepto?
Coaching aparece primero en los Estados Unidos, y de ahí paso a Europa aunque existen otras opiniones.

¿En qué momento aparece el coach Antonio Tomasio? Porque tenemos entendido que es un profesional en otras áreas como la Economía, la Administración de Empresas, e incluso el Turismo.

Cuando comencé a brindar servicios de consultoría. Es ahí, que percibo la necesidad de ofrecer como complemento coaching personal, ejecutivo, y posteriormente,  corporativo.
 
Nos cuenta que ya tiene listo su próximo libro
¿Qué tipo de coach es con  las personas que buscan su asesoramiento o ayuda?  
Depende, un coaching personal está dirigido a la persona en sí. Coaching ejecutivo a la persona que trabaja. Coaching corporativo es para los integrantes de las empresas.

¿Qué es lo primero que les dice? 
La primera sesión es la más importante. Es ahí donde se determina y centra lo que el cliente desea.

¿A cuántas personas hasta el momento ha ayudado a conseguir sus objetivos?
Muchas, no llevo control del número.

¿Los resultados son siempre positivos?
Los resultados los consigue el cliente y sí, los resultados son siempre positivos.

¿Con alguno se dio el caso de tirar la toalla?
No. Si tiro la toalla con un cliente, mejor no soy coach.

Su columna aparece
cada semana en un diario de su
región 
¿Qué busca con mayor frecuencia la gente que concurre a sus conferencias?
Mejorar en los diferentes aspectos de su diario vivir. 

¿Están más preocupados en su imagen o en sus objetivos personales?
Hay un balance en todos esos aspectos.

¿Sigue siendo la primera impresión la que cuenta?
El cliente no tiene que impresionarme. Debe ser el mismo, abrirse y ser honesto consigo mismo. Es él quien desea cambios y por ello contrata nuestros servicios.

En estos momentos se halla promocionando su libro Mi hijo, mi maestro -Lecciones que aprendí de mi hijo, ¿hemos mejorado sustancialmente  como padres o seguimos en las mismas?
Mucho se ha avanzado en este terreno. Pero no nos olvidemos que padres se hacen todos los días y esas técnicas no suelen trasmitirse eficientemente.

 Son pocos los hijos que tienen buenas relaciones con sus padres y viceversa, ¿no es así? 
Es una ida y vuelta, pero los padres, como adultos, tienen esa responsabilidad.

¿Cómo se consigue esto?
Lo mejor es que siempre haya comunicación y que se dedique tiempo a los hijos desde pequeños, siempre estar presente.
Para el destacado autor arequipeño nunca hay tiempos malos

Algunos especialistas discrepan en cuanto a que hay que ser amigo de los hijos, alegando que el padre no puede dejar de ser padre, porque si no los hijos confunden los roles, ¿cuál es la verdad, señor Tomasio?
Los padres no pueden ser tratados como amigos por los hijos. Estos tienen un rol específico y deben ser ejemplo, guía y soporte. Justo uno de los relatos de mi libro hablo de este tema, titulado “Amiguitos” en la página 53.

¿Qué pautas nos brinda en su nuevo libro para mejorar las relaciones con nuestros hijos?
La mejor forma de tener buenas relaciones con nuestros hijos es estar presente, maximizar el tiempo con ellos, que sea de calidad combinado con cantidad.

¿Cómo nos acercamos a un hijo que no quiere saber de nada de nosotros?
Ahí ya hubo una ausencia en la niñez del hijo, esta debe ser continua, no podemos pretender que un adolescente nos confíe sus “cosas” si de niños no estuvimos cerca. Por ello la buena y frecuente comunicación es la base de todo.

Tras ser entrevistado por la popular Regina Alcóver
¿Sigue en vigencia aquello de que es mejor darles calidad en vez de  cantidad de tiempo a nuestros hijos?
Debe haber una mezcla de ambos cuando niños pueda ser más cantidad y conforme van creciendo será de calidad, pero siempre disponible, accesible.

¿Cómo podríamos usar las nuevas tecnologías para tender puentes de comunicación con la gente joven, sean o no parte de nuestra familia? 
La tecnología es buena siempre. Depende de nosotros y del  uso que hagamos de ella para obtener lo mejor de este instrumento. Creo que primero habrá que considerar qué es lo que se desea comunicar y a quienes y luego diseñar el modelo basado en los recursos actuales y disponibles.

¿En los tiempos actuales estamos condenados a la incomunicación o la soledad, tal como plantean algunos estudiosos?
En la actualidad quien desee aislarse lo podrá hacer sin ningún problema. Lo sorprendente es que en una mesa de cualquier restaurante los asistentes, prestan más atención a sus celulares (móviles)  que a las personas con las que están. Las personas que no toman consciencia del excesivo uso de la tecnología actúan y promueven su filosofía sobre ello. Son etapas que pasamos.

Es un hombre con un gran sentido del humor
Su libro está planteado de una manera especial, cuéntenos cómo se le ocurrió la idea, y si fue complicada su redacción.
Mi hijo, mi maestro – Lecciones que aprendí de mi hijo son las experiencias de padre que me brindó mi hijo y que deseé compartir. La redacción fue emotiva y no lo llamaría complicada.

Su libro de reflexiones  Uno (yo) ayudó, y sigue ayudando a mucha gente, ¿es positiva la técnica de meditar sobre un tema distinto cada día?
UNO (yo) está planteado en forma de que el lector escriba sus propias reflexiones después de leer lo que yo propongo, para tal efecto existe un espacio al lado en blanco y debidamente rayado para que escriba inmediatamente lo primero que se le viene a la mente. Una vez leído y escritas sus propias reflexiones invitamos al lector a  que lea de nuevo el libro pero esta vez solo lo que escribió.

¿De qué manera nos motiva espiritualmente?
Cada uno de nosotros sabe qué es lo que interiormente nos motiva. Es bueno creer y tener fe y saber llevarla sin ningún tipo de conflictos.

¿Qué le falta al ser humano para ser feliz? ¿Quizá la ayuda de los otros?
Cada uno sabe lo que le hace feliz. Saber aceptarse con los defectos y virtudes. Conocerse mejor. Coincidentemente, qué bien que me hace esta pregunta, acabo de terminar un nuevo libro que trata sobre cómo obtener la felicidad, siguiendo unos consejos. El libro es en forma de cuento, de muy fácil lectura.



 Si desean saber más del autor,
su obra, o sus actividades, 
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lunes, 6 de octubre de 2014

Jorge Bucay: “Escribo para que me entienda mi madre”

Jorge Bucay no tiene Facebook ni Twitter, pero es una figura muy presente en las redes sociales. Está en boca de todos por su forma tan particular de decir las cosas, y claro está, por el contenido de sus múltiples libros y sus esperadas columnas editoriales.  Hombre optimista hasta los tutéanos, y lleno de una permanente armonía consigo mismo que denomina felicidad, se encuentra en plena promoción de su obra Rumbo a una vida mejor, que es una selección de sus más relevantes editoriales publicados en la revista Mente sana a lo largo de casi 10 años.

Sus contenidos conjugan componentes filosóficos, pedagógicos y terapéuticos, ¿es algo que fluye espontáneamente o lo busca adrede?

Intento que sí. Creo que ser terapeuta implica rondar, conocer y leer el mundo de la filosofía. Además porque considero que lo terapéutico es un hecho didáctico y pedagógico. Creo que en última instancia, es un maestro de vida, un docente, alguien que enseña lo que sabe, comparte lo que ha aprendido. Hay un proceso ligado a la historia, y yo creo que lo terapéutico fuera de la consulta, es docencia.

Es nuevo libro es una selección  de sus
mejores columnas editoriales
Su forma de decir las cosas lo acerca a la gente común y corriente, pero, en la misma medida suponemos que hay otros que no comulgan con su estilo, ¿no es así?

Cierto. A algunos le parece agradable, y a otros, irreverente que un profesional utilice herramientas y técnicas didácticas o pedagógicas. Yo escribo así porque de esa manera aprendí a escribir. Quiero confesar algo al respecto, mi mamá dejó el colegio primario en 5to grado porque tenía que ir a parar la olla, como se dice en Argentina; a vender pastelitos en la calle para juntar un dinero y darle de comer a su familia. Por supuesto, conocía las letras y sabía leer, pero no leía. Mi madre volvió a leer cuando comencé a escribir, para leerme, y lo digo con mucho orgullo y emoción. A partir de que comencé a publicar en las revistas y periódicos locales, me pedía que le llevara las cosas que escribía, y de vez en cuando, me decía “no entendí” cuando le llevaba una de mis columnas. Y yo le preguntaba asombrado: “¿Cómo no vas a entender?”   “Las palabras que no entiendo las busco en el diccionario, pero no entendí”, contestaba. Entonces, era cuando le decía ‘te explico’, y ella escuchaba atenta y lo entendía todo. Hasta que un día ella me dijo: “¿Por qué no escribes como me lo cuentas?”. Me rompió la cabeza. Empecé a pensar que no importaba el grado instrucción que uno tenga. Si lo entendía mi madre, podía entenderlo cualquiera. Así consideré que, tal vez, tendría que escribir así. Esta es la historia de todo lo que hago. Cuando me preguntan sobre cuál es mi secreto para vender tantos libros, contesto: “escribo para que lo entienda mi mamá”. La didáctica surge de allí, de hablar o escribir para quien quiera entender.

Se define como un buscador de la verdad,  ¿cuáles son sus herramientas para su búsqueda y dónde cree que se halla?  Y algo más, ¿de qué verdad estamos hablando?

De algunas verdades que son incuestionables. Por ejemplo, de la verdad de las cosas que son como son. De aceptar definitivamente y para siempre que las cosas no son como me gustarían, ni como fueron ni cómo serán, ni yo como quisiera que fueran. Que no son como me las dijo mi madre que serían, ni como mi papá pretendía que fueran. Eso implica, a su vez, que yo soy quien soy, que no soy quien a ti te gustaría, que mis hijos quisieran, que mi esposa pretende. Que tú eres quien eres, no eres quien yo quisiera que seas, mucho menos en cada momento y en cada lugar. Saberlo es el requisito indispensable para realizar cambios. Para poder hacer un cambio, es aceptarse partimos desde donde partimos, que no se hace desde el punto de llegada para poder cambiar lo que ya es. La otra verdad, es que no podemos pretender que las cosas buenas que deseamos para nosotros o nuestros hijos sean gratuitas. Hay que pagarlas con sacrificio,  trabajo, esfuerzo,  dinero, o de alguna manera. Sobre todo después de los cinco años. Cuando tenías menos de esa edad, tus padres te lo daban todo porque te amaban, y ya está, pero de adultos, no es posible. La tercera verdad que propongo, y que he encontrado en la vida es bastante dura y difícil de aceptar: “Nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquiera puede negarse siempre a hacer lo que no quiere,  claro, si está dispuesto a pagar el precio”.

Discrepa con quienes dicen que el ser
humano está en decadencia
A medida que avanzamos a nivel de ciencia y tecnología, ¿vamos decayendo como seres humanos?

Muchos colegas coincidirán con tu apreciación, que dirán que el ser humano está deteriorándose, yo no creo en eso, soy un optimista, pienso que va hacia mejor. Después de 40 años de ver pacientes en mi consulta, puedo decirte que todos evolucionaban igual: tres pasos hacia adelante, y dos para atrás. Siempre. Si uno toma en cuenta nada más los pasos que da hacia atrás, podríamos pensar ‘este hombre está cada vez peor’, pero no es así. La humanidad atraviesa por un período donde es muy probable que en algunas cosas  esté dando pasos hacia atrás, pero en la película total de la evolución no es así.  El progreso hace cosas buenas por la gente, pero ésta tendrá que adaptarse y hacer un buen uso de los adelantos, y su vida. No es fácil vivir 85 años. El mundo no ha terminado de acostumbrarse a que la gente viva tanto.  Depende de la lectura que realices de la realidad, este retroceso es o no.  Yo no creo que el ser humano sea cada vez menos solidario. Tengo pruebas para demostrarlo. En todos los países del mundo, sin importar la situación dramática que se viva, cuando ocurre un desastre, la gente corre a ayudar, y da de lo que no tiene, y siempre fue así.  A veces decir lo contrario, resulta más ‘inteligente’, que decir que la gente va mejor. ¿No será que la postura del pesimista resulta más sabia que del optimista? ¿No será que vivimos denigrando al optimista?  O algo más, ¿no será que no llegamos a entender el significado exacto del concepto optimista?

¿Su literatura posee un componente terapéutico universal? ¿Sus contenidos son suficientes para solucionar nuestros problemas?
Los libros no son terapéuticos. Que nadie crea que un libro de superación personal puede reemplazar la consulta con un terapeuta. La colección completa de Bucay, Coelho, Chopra, todos ellos juntos destilados y endovenosos sirven para divulgación de ideas o para darte cuenta de que necesitas ayuda, pero jamás sustituirán una buena sesión con un terapeuta, que eso quede claro.

Una de sus obras más emblemáticas
La felicidad es un anhelo constante, y para muchos un mito, ¿es cierto que es un hecho real y posible, en toda condición y bajo cualquier circunstancia? ¿Qué hacemos para alcanzarla? 
La felicidad depende de lo que te pasa dentro. Tiene que ver con la definición que manejamos. Para una sociedad como esta que confunde la alegría con felicidad es solo un momento de llegada, un lugar adonde hay que arribar.  Pero para mí la felicidad se parece más a la serenidad espiritual, a la paz interior que se consigue cuando uno está seguro de hallarse en el camino correcto.

Muchos de sus seguidores le ven y asumen como un sanador, ¿le disgusta esta imagen que proyecta?

Sí, claro, porque es mentira. Es como si me dijeran “¿eres cocinero?”.  No lo soy. Me molesta porque no quiero engañar a la gente. A veces me preguntan “¿escribe autoayuda?” Y respondo “la verdad que no”. Incluso ahora ya no me defino como médico, justamente para evitar que la gente piense que me dedico a curar. Más bien, me veo como un ayudador profesional.  En ese sentido, lo que he pretendido siempre en la vida es que la gente se sane a sí misma. Eso no me convierte en sanador.  Sanadora eres tú, y si quieres…

Su imagen es la de un hombre siempre en armonía consigo mismo y con el universo, ¿siempre tiene el control de sus emociones o hay veces en que cede ante el desánimo,  la tristeza o la rabia?

Con la autora de la nota 
No tengo control sobre emociones, ni me gustaría controlarlas tampoco, pero sí me adueño de ellas. Si fuera lo contrario, estaría muy preocupado. Me deprimo ocasionalmente. O mejor dicho, hace tiempo que no caigo en una depresión. Ahora que me lo preguntas, pensaré más en ello (risas). Lo que sí propongo, y es algo que he conseguido, y lo puede hacer cualquiera, es que tengas control sobre lo que haces con ellas, que no es lo mismo.  Por ejemplo, estás felizmente casada y te enamoras del vecino, ¿control de las emociones?, pero tú decides qué hacer con eso que sientes: lo sublimas, fantaseas, actúas, transformas, etc., en ese sentido, puedes hacer con eso lo que quieras. Si la gente tuviese que controlar sus emociones, los consultorios de mis colegas estarían vacíos. No tendrían con quién trabajar.  No habría pacientes.

Si no estamos en las redes sociales no existimos. ¿Somos esclavos del Facebook y el Twittter?
No. Yo no soy esclavo. Hay 70 Facebook con mi nombre, 115 páginas, y  72 Twitter, y ninguno me pertenece. No tengo nada de eso, no los uso, y existo, te lo juro. Esclavo ¿quién?, el que desea serlo, el que quiere someterse a ese club. Me parece importante decir esto porque existe la falsa creencia de que si no estás en las redes estás fuera del mapa, y yo estoy dispuesto demostrar que no es verdad. Y no es por vocación, ideología o por una cuestión quijotesca, es simplemente porque he llegado tarde. Tengo 64 años, y mi acceso a la tecnología terminó con el fax. Hasta ahí llegué, después no entendí nada. Tengo email porque me resulta práctico. Las redes sociales son herramientas, y como tales, se pueden usar para  armar o romper. Es así.

Sostiene que el fin único de la vida no es ser feliz, acumular logros o dejar huella, sino ser cada vez más sabio, ¿cuán sabio es usted?
Estoy muy lejos de serlo. La sabiduría es algo de gente muy mayor. Se consigue con los años. Pero espero estar en el camino…





miércoles, 1 de octubre de 2014

Joan Morales Alcúdia: “Saramago era un ser comprometido hasta la médula”

Su admiración por la obra de José Saramago le ha llevado a convertirse en uno de los principales difusores de la literatura del Nobel portugués, y es que no hay otro tan calificado como él, aparte de  Pilar del Río, claro está, para llevar a cabo esta misión. La  pasión del escritor catalán Joan Morales Alcúdia por los libros de Saramago se acrecentó cuando lo conoció y pudo tratarlo durante un seminario que el autor impartió en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, en agosto del 2000.
Precisamente de esa experiencia y tras un arduo trabajado de 14 años, sale a la luz el libro Saramago por  José Saramago.
“Tenía un material muy valioso: las grabaciones del seminario al cuál asistí. Cuando las escuchaba en casa, o en compañía de algún conocido, pensaba: “Qué pena que no pueda compartir toda esta sabiduría”. Y de ahí arrancó todo: de esa conciencia”.

¿Cómo alguien con una formación totalmente ajena al mundo de la literatura llega a publicar libros tanto de narrativa como de poesía, e incluso a animarse a escribir uno que podría incluirse en el ámbito de la autoayuda?

Bueno, tampoco puede decirse que eso sea exactamente así. Si bien es cierto, que en lo que podríamos llamar como educación formal se refiere, he estudiado disciplinas que tienen más que ver con la economía y el marketing que con la literatura, siempre he sentido una enorme curiosidad por otros ámbitos del conocimiento. Y es precisamente de ahí, de esa curiosidad, de donde nace la necesidad de escribir libros que tienen bastante poco ver con mi formación universitaria.

Un libro de cuentos sobre las
relaciones humanas
¿En qué momento exactamente siente el llamado de la escritura y cómo lo recibió?  ¿Cuando la literatura toca a la puerta hay que abrirle siempre?

Resulta complicado ponerle una fecha concreta a cuando sentí ese supuesto llamamiento a escribir. Mi madre siempre dice que, ya de niño, y bien pequeño, yo prefería leer a jugar con los juguetes.  En ese sentido, coincido con Saramago en que la lectura es, y será siempre, un prerrequisito imprescindible para un día poder llegar a escribir algo. Es cierto también que en el colegio disfrutaba muchísimo inventando relatos para la revista de clase (un conjunto de folios fotocopiados y grapados). Y eso, como que se remonta a hace ya bastantes décadas.
En cuanto a tocar la puerta, la literatura, como cualquier otra disciplina, siempre estuvo abierta a que entrase en mi vida. Para mí leer y escribir constituyen dos auténticos placeres. El problema, en este caso, no estriba precisamente en abrirle la puerta, sino en que, una vez abierta, ya no es posible cerrarla.

¿Hubo algún tipo de preparación antes de decidirse a publicar o desde siempre se sintió listo para dar ese paso?

La preparación la hubo desde un punto de vista meramente autodidáctico. En este caso, creo que fue más cuestión de que yo tenía algo para contar que pensaba que valía la pena, y que, por el otro lado, en la otra parte, por así decirlo, hubo personas que vieron o pensaron que así era. Como en un rompecabezas, felizmente, encajaron las dos piezas.

¿Nació primero el poeta o el novelista? ¿Qué diferencias en cuanto a emociones y sentimientos hallamos en  Me enamoré de la Luna y Cenizas de recuerdos?  ¿Exige mayor esfuerzo escribir poesía que narrativa u ocurre al revés?

Nació primero el poeta. La poesía me permitió sentirme seguro para dar el paso posterior a la narrativa. Sin la poesía, hubiese sido incapaz de construir relatos con el ritmo y la cadencia que resultan necesarios para mantener tanto la tensión como  el hilo narrativo.
En cuanto a las diferencias que existen entre Me enamoré de la Luna y Cenizas de recuerdos, en el primero, que es un libro de cuentos sobre las relaciones humanas y el amor, podemos decir que la prosa poética me permitió expresar emociones que resultan universales. Como anécdota, he decir al respecto que en algunas presentaciones ha habido gente que se ha emocionado tanto con la lectura del libro que se me han puesto a llorar. En cambio, Cenizas de recuerdos es un libro de poesía que se estructura a partir de una experiencia más personal, individual, y por lo tanto, más intransferible. En cuanto a lo común, cabe decir que estamos ante dos libros escritos con el corazón y, en ambos casos, profundamente sinceros.

Otra obra escrita desde el corazón y
profundamente sincero, como define su autor
A usted le preocupa mucho el sistema educativo del país, de allí el origen de su libro de denuncia EDUKT, ¿cómo lo concibió y qué objetivos ha conseguido con su publicación?

Nuestro sistema educativo es un desastre. Y no lo digo yo, basta con ver los resultados que obtiene España año tras año en los informes PISA. Tras más de 20 años de docencia, me duele comprobar cómo en vez de avanzar, retrocedemos cada vez más en áreas fundamentales como el lenguaje o las matemáticas.
EDUKT es una especie de grito. De hecho, se trata de una novela escrita íntegramente en lenguaje SMS que busca precisamente eso: provocar. Es un libro denuncia, una novela que trata de hacer una llamada en ese gran desierto que es en general la comunidad educativa, para poner en solfa que, si lo que deseamos mejorar realmente es la calidad de la enseñanza, no sólo resulta necesario dotar de más recursos al sistema educativo. Que hay más: unos valores, unas ideas de fondo; aspectos sobre las cuales las diversas administraciones suelen pasar de puntillas.

¿Por qué España está en la cola en cuanto a educación se refiere? ¿Qué ha hecho mal?

Estamos ante una pregunta compleja. Cabe tener en cuenta que sobre la educación inciden múltiples factores. Los cambios sociales siempre tienen y han tenido sobre ella un papel fundamental. En general, en España, seguimos creyendo que la educación es un gasto y no una inversión. Opinando desde la primera línea de combate, y como docente, considero que el sistema está excesivamente burocratizado, y cada vez más orientado a la creación de especialistas. Gente que trabaje, poco o mucho, pero que no ponga en entredicho al sistema. Y si ese es el objetivo final, ¿a qué decir que lo estamos haciendo mal?

¿Un escritor es un inconformista permanente? ¿Qué papel debería asumir en los tiempos actuales?  ¿Su lugar se halla encabezando revoluciones de conciencia?

En su encuentro con el autor portugués
en aquel seminario de agosto del 2000
Un escritor es simplemente una persona que escribe. Que sea inconformista, o no, es una cuestión que  considero que tiene que ver más con una elección personal. Es cierto que, cuando la realidad que te rodea te molesta porque te parece injusta, existen más probabilidades de que acabes tomando partido. Pero no estamos hablando de que el escritor deba convertirse un Mesías, ni en un revolucionario de conciencias. No. Más bien, entiendo que el escritor ha de tratar de exponer su punto de vista acerca de un aspecto determinado de la realidad que le envuelve, que le preocupa, o que, simplemente,  por los motivos que sean, le interesa más explicar 

¿En qué haya motivación para seguir adelante un escritor que recién empieza o uno que ya lleva años y no logra ser conocido por los lectores?

En mi caso, no es el reconocimiento- o no- de los lectores lo que me impulsa a escribir. Se trata, más bien, de la necesidad que tengo de tratar de darle sentido a la realidad que me rodea. Y, particularmente, no encuentro mejor instrumento para ello que no sea el de la escritura.  

Su más reciente obra Saramago por José Saramago está dando mucho que hablar, ¿de dónde nace su deseo de difundir y compartir la obra del Nobel portugués?  ¿En qué momento se llega a prendar no solo de su producción literaria sino de su personalidad?

Desde que leí la primera obra de Saramago- Memorial del convento- sentí que estaba ante una novela especial. Y eso, como que resulta difícil transmitirlo a alguien que no haya leído todavía alguna de sus novelas. Tras leer el resto de su producción literaria, esa idea no ha hecho más que crecer y reafirmarse con el tiempo. Y ha sido esa pasión por compartir dicho sentimiento, lo que me ha llevado a difundir la obra de José Saramago a través del libro Saramago por José Saramago. Un libro, cuyo origen, se remonta a un seminario que el propio autor impartió en la Universidad Menéndez Pelayo en agosto del año 2000.
Por otra parte, y en lo que se refiere a su personalidad, considero que, en este caso, estamos ante un autor en el cual personalidad y producción literaria resultan inseparables: no se concibe al escritor sin su obra ni su producción literaria sin hacer referencia a su autor. Y ambos, obra y autor, unidos bajo un denominador común: la coherencia. 

Con Pilar del Río, quien le brindó todo su apoyo
desde el comienzo
Ese seminario en la Universidad Menéndez Pelayo marcó un antes y un después en su relación con la obra de Saramago, ¿no es así?

Indudablemente. Fue allí donde tuve la oportunidad de conocer personalmente a José Saramago.

¿En qué circunstancias se le ocurre pensar que el material recopilado debe ser compartido? ¿Cuándo se pone manos a la obra y cuánto tiempo le demandó el trabajo?

Tenía un material muy valioso: las grabaciones del seminario al cuál asistí. Cuando las escuchaba en casa, o en compañía de algún conocido, pensaba: “Qué pena que no pueda compartir toda esta sabiduría”. Y de ahí arrancó todo: de esa conciencia. Luego, recopilé durante cerca de 14 años el resto de material que consideraba necesario para que el libro saliera lo “más redondo” posible. Y, a partir de ahí, tardé aproximadamente un año en redactarlo y en darle la estructura definitiva. 

¿Saramago por Saramago está escrita para leerse en voz alta? ¿De esa manera podemos reconocer con más facilidad su esencia?

El diario El País tituló acertadamente la aparición del libro con el titular: “Leer la voz de Saramago”, una escueta frase que resume a la perfección la esencia del mismo.  En ese sentido, Saramago por José Saramago, es un libro lleno de matices, escrito y transcrito con el objetivo de recoger de la forma más fidedigna posible la voz del Nobel portugués. Personalmente, considero que leerlo en voz alta, es una buena forma de abordarlo.

La biblioteca de José Saramago en Tías (Lanzarote)
¿Qué papel jugó Pilar del Río, la viuda del escritor, en este proyecto?  ¿Supervisó el trabajo de cerca? ¿Le impuso pautas o le dejó entera libertad de hacer?

Pilar del Río ha sido fundamental para que este libro viera la luz. En todo momento se mostró respetuosa y me dejó entera libertad para redactarlo. Celebramos el nacimiento del libro en A Casa de Lanzarote. Presentar allí el libro, en el sillón preferido de José, fue algo que no tiene precio. Un sueño. Más allá del papel que jugó en el libro, siento una gran admiración hacia su persona. Como Presidenta de la Fundación José Saramago su labor resulta encomiable. Es una luchadora nata. Decir que es estupenda es apenas decir nada. La aprecio muchísimo. Nunca me cansaré de repetir que le estoy y le estaré siempre eternamente agradecido.

Usted que lo conoció y trató de cerca al escritor, ¿qué fue lo que más le impactó de él como ser humano?   ¿Qué es lo que más recuerda?

Hace unos meses escribí para la revista Blimunda de la Fundación José Saramago un artículo titulado: “Recuerdos de mi profesor José Saramago”. En él decía lo siguiente: “La primera imagen que me viene a la cabeza de Saramago en el rol de profesor en la UIMP de Santander, era su capacidad didáctica. Cómo era capaz de hilvanar un discurso coherente, lleno de matices, y en el que cabía casi todo: desde la más fina de las ironías, hasta la más sentida indignación. Un discurso, que no requería de nota alguna previa para aparecer en el aula con total naturalidad y que, como el mismo escritor nos confesó, construía en torno al hecho de “estar pensando en voz alta”.
Como ser humano, Saramago era un ser comprometido hasta la médula, un escritor con el don y la vocación irrefrenables de darse sin medida a los demás.  Irrepetible. Vital. Extraordinario. Único.

¿En qué aspecto radica la genialidad de Saramago? ¿Trascenderá los tiempos?

La casa que habitó José Saramago en Tías (Lanzarote)
En su bondad, en esa misma bondad por la cuál él deseaba ser siempre recordado. Era un genio de la literatura dotado de un gran talento y de una enorme sensibilidad.
En relación a la segunda cuestión, la de si trascenderá a los tiempos, tengo muy claro que tanto la obra como la personalidad de José Saramago son de largo recorrido. De ahí que no tenga la menor duda de que, tanto su legado literario, como su personalidad, perdurarán y lo harán aparecer como uno de los grandes clásicos de la Literatura del S.XX y principios del S.XXI. Ni faltan ni sobran ingredientes para que así sea.

Esa genialidad, bondad y sensibilidad nunca fue ‘entendida’ por sus colegas portugueses, a su parecer ¿qué era lo que más disgustaba a éstos de Saramago?

Si nos referimos estrictamente a sus colegas de profesión, no podemos hablar de que exista una unanimidad en cuanto a que su genialidad, bondad, o incluso, su sensibilidad, fuesen motivo de disgusto. Valter Hugo Mãe, José Luís Peixoto, o Gonzalo M. Tavares, representan en la actualidad unos de los puntales más sólidos de la narrativa portuguesa, en los cuáles, eso no es así. No cabe disgusto en ellos sino, más bien, una admiración compartida y recíproca con y hacia el Maestro.

Casi nadie ha descubierto al poeta Saramago, ¿qué nos puede decir de esa parte de su obra? ¿Qué tanto hay de poético en su narrativa?

Saramago se mostraba reacio a hablar de su poesía. Él mismo la consideraba como un género menor dentro de todo el conjunto de su obra. No obstante, es evidente que su narrativa está impregnada de poesía. No sólo en lo que a la presencia de ciertos elementos poéticos se refiere, que también, sino, en general, en esa musicalidad y en esa forma tan peculiar de narrar que lo hacen tan inconfundible.

El escritor catalán está muy
comprometido con la difusión
de la obra de Saramago
¿Cuál es el aporte más importante de Saramago a la literatura?

Saramago concibió una nueva forma de narrar en la literatura en la cual el narrador tenía una presencia omnisciente y omnipresente. Curiosamente, podemos decir con cierta ironía que, la figura del narrador en José Saramago, se asemeja bastante a la de ese Dios al que jamás se cansó de fustigar a través de la razón. 

¿Dónde es fácil hallar al Nobel portugués  si lo queremos encontrar en esta vida terrena y mortal?

En términos generales, Saramago vive y vivirá siempre en todas y cada una de sus obras. Tanto en las literarias como en las no literarias. En sus libros, en sus discursos, en sus cartas.
Más allá de eso, para aquellos que deseen profundizar en José Saramago, en A Casa, en Lanzarote, “una casa hecha de libros”, como él mismo bautizó, podremos encontrar pistas sobre su persona. Si buscamos en cambio al escritor, deberemos desplazarnos hasta la sede de Fundación José Saramago en Lisboa. En cambio, si lo que buscamos es el niño que fue, no nos quedará más remedio que ir hasta el Alentejo y visitar allí la sede donde se exponen algunos de los enseres más significativos que poblaron su niñez.

¿Cuándo los lectores de Latinoamérica y otras partes del mundo podrán adquirir Saramago por José Saramago?

Esa misma pregunta me la hicieron en directo desde una radio colombiana el mismo día en el que tuvo lugar la rueda de prensa de la presentación del libro en Sevilla. Por mi parte, estaría encantado de que el libro estuviese ya disponible en toda América Latina. Y más, sabiendo que en este caso no se trata de un libro más sobre la obra de José Saramago. Estamos hablando de un libro en el cuál el mismísimo Saramago nos va desgranando los motivos, los personajes, y las motivaciones que están presentes en cada una de sus obras. Soy consciente de la admiración y el cariño con el que siempre han tratado a José Saramago en toda Latinoamérica. Dicho esto, logísticamente, distribuir desde España, y más a través de una editorial con las dimensiones de El Paramo, resulta difícil, por no decir imposible. Así que, si alguna editorial latinoamericana se interesa y desea hacer una oferta, aprovecho aquí para mostrar mi disponibilidad al respecto.

Firmando su libro a uno de los amantes de la literatura  de
Saramago
El escritor portugués  dijo alguna vez “El triunfo nunca ha sido un objetivo para mí", ¿lo es para usted?

Bueno, eso depende ya de lo que cada uno considere como su triunfo personal.  Desde ese punto de vista, y por mucho reconocimiento social que exista detrás, considero que el triunfo es siempre una cuestión meramente personal.
En lo que a mí se refiere, mi triunfo cotidiano consiste en tener la suerte de poder estar vivo, de hacer en gran medida lo que me gusta, de saberme más o menos bien de salud,  de gestionar bastante en qué quiero gasta mi tiempo para poder comer cada día, tener la gran suerte de poder vivir en una de las escasas zonas libres de conflicto del Planeta, de disfrutar al máximo de la gente que me rodea y a los que tanto aprecio, y de tener una conciencia más o menos clara de que la sociedad de consumo actual no sirve para hacer feliz a las personas. Y, para acabar de rematarlo del todo, tener la suerte de poder plasmar todas esas ideas y sentimientos en todos y cada uno de mis libros, y que alguien se interese por ellos. Un gran triunfo, sin duda alguna (al menos, para mí).

Y por último, parafraseando su obra, le pregunto: ¿Sigue enamorado de la Luna?

Sí, no hay nada más hermoso, sólo, o en compañía, que una buena luna que te permita soñar.


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o de su obra 
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