Todo sobre mi actividad literaria como escritora, periodista y promotora cultural en la Revista digital y club de lectura La ardilla literaria ( https://laardillaliteraria.com/)

lunes, 13 de junio de 2022

Giancarla Campos Lorca: «Soñar es lindo, pero mejor es despertar»



La vida le ha dado grandes sorpresas a la hoy locutora y escritora Giancarla Campos Lorca. Un día salió de su natal Chile rumbo Bélgica sin saber a ciencia cierta a qué se dedicaría por allá. No solo halló un hogar, el que buscaba, sino que se reencontró con su verdadera vocación y misión de vida: escribir relatos y contarle cuentos a los niños a través de la radio.

Esta es la historia de Giancarla, una profesora de gimnasia reconvertida en comunicadora que le habla a la infancia a través del programa Campus de los niños que se emite en Radio Campus 92.1 FM de Bruselas, Bélgica.

Un día decidiste tomar las riendas de tu vida al íntegro y abandonas Chile en busca de tu verdadero hogar.  Y lo hallas en Bélgica, ¿por qué escoges este país europeo  para empezar de nuevo?

Adora leerle a los niños historias a través de la radio

La verdad fue la vida quien eligió por mi ya que llegue retomando los hilos de una vieja relación.

En lo laboral has hecho de todo, como por ejemplo, lavar botellas, entre otros, pero con esfuerzo volviste a lo tuyo, para lo que te preparaste: el deporte y la recreación, cuéntame.

Lo de lavar botellas fue mi primer trabajo en la adolescencia buscando cooperar en casa. ¡Qué recuerdos! Desde ese día tuve en mente que trabajando podía cumplir mis objetivos. Es decir, por ejemplo, pagar la preparación para ingresar a la universidad de Playa Ancha en Valparaíso, fuera de la capital y del hogar donde hasta hoy tengo bellos recuerdos. Volver a retomar mi vida profesional no fue nada fácil. Desde la residencia,  la equivalencia en un país donde el idioma hasta las formas son distintas. Se podría decir que  volví a empezar, pero con la misma pasión y, por supuesto,  sin olvidar lo aprendido en el pasado.

¿Cómo alguien como tú, cuya actividad principal es la de gimnasta artística se incursiona en la literatura y el mundo de la radio?

Conservo la inquietud de escribir y dibujar desde la infancia, ya que suelo pensar profundamente en miles de cosas. Soy muy tímida, pero debo admitir que en mi camino aparecieron las personas correctas para motivarme a  plasmar toda esa creatividad.

Su alma es el de su niña fantasiosa

Sé que empezaste en la radio haciendo los controles técnicos, pero que luego se te dio la oportunidad de leer las noticias, ¿cómo se realizó esa transición?

Sí, así es. Mi maestro en la radio fue un excelente periodista y amigo, de quien recibí instrucción necesaria.  Él dijo: “Si canta bonito (me escuchaba escondido) puede servir como locutora”. Argumentó que si tenía oído, podría apoyarlos en los controles y, luego, a leer noticias. Ingresé a ese mundo invitada por Alejandro Adonis. También hice doblajes, por ejemplo le presté mi voz a Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil.

Declaras que te fascina viajar, pero que debido a tu trabajo no puedes hacerlo seguido, sin embargo son más tus viajes a través de tu imaginación y en la escritura, ¿lo confirmas?

¡Claro que sí! No sé de dónde sale tanto material. Mi imaginación es muy fértil. La mayoría de los contenidos vienen de vivencias personales y del mundo de los sueños. Con ese material logró plasmar los dibujos de mis historias.

Eres autora de varios cuentos y relatos  infantiles -algunos de los cuales  has compartido en la radio-, sin embargo todavía no están disponibles en libros, ¿por qué no te decides a publicar?

Un poco por desconocimiento del sistema aquí en Bélgica. Recibí la oferta de una periodista chilena residente en España, a  quien le encantó uno de mis cuentos, pero hasta ahora no he concretado nada. Por otro lado, en Spotify podemos escuchar un cuento mío, gracias a la invitación de un excompañero de secundaria, Marcos Monsalve. Él tiene un espacio en esa plataforma donde comparte historias del mundo. Fue entonces que su compañía de teatro grabó  La revolución del Mercado de mi autoría.

Realizas una importante labor creativa en beneficio de la infancia, ¿cómo llegas a formar parte de Campus de los niños?

La gimnasia es su pasión
El creador de Campus de los niños un día puso atención en mi voz, mientras hablaba, y fue amor a primera escucha.  Ocurrió mientras hacía la emisión de su programa y  yo ejercía de  técnica y leía las noticias. Él dijo que tenía  una voz muy dulce y femenina, y era lo que le hacía falta a su espacio. Me animó afirmando convencido: “¡Lo harás bien!”

El programa Campus de los niños hace hincapié en la idea de nutrir la imaginación de los pequeños mediante la lectura de cuentos y relatos que tienen que ver con la protección de naturaleza, ¿de qué manera trabajan para cumplir con sus objetivos?

Cada materia refleja mi filosofía de vida, y, en ese sentido, mantengo la  convicción de que los niños son lo más importante de este planeta. Lo sostengo y proclamo. En ese fundamental aspecto coincido plenamente con mi colega radial (el creador del programa).  Él viaja mucho, y coincidimos en la forma en que vivimos nuestras existencias y en las creencias que poseemos  sobre espiritualidad.

Arita, tu querido personaje, al cual das vida, te ayuda para llegar con mayor facilidad a los niños, ¿cómo lo creaste y cuál es su mensaje?

Arita es hija del editor.  Cuando fui invitada a participar,  él decidió que, por ser  chilena, Arita viviría en una araucaria. Esto debido a que los humanos deforestaron su hogar en el amazonía. Por ese motivo tratamos de que ella  tuviera  acento y el color de Chile

Afirmas que el camino que has elegido se te hace más amable, gracias al apoyo de tu marido, quien también comparte tu amor por la escritura, ¿se asesoran mutuamente?

Mi compañero de vida es quien me motiva a seguir creciendo en todo ámbito.  Compatibilizamos en nuestras versatilidades que son hartas. Él es de profesión psicólogo y su vocación es la artesanía. Fue quien dio vida a dos manualidades que nacieron del cuento e Las Aventuras de Mimi y Kaelan, el cual -en cierta forma- es nuestra historia de amor, pero vista desde la inocencia;  con los ojos de un niño.

Señalas que no profesas ninguna religión, pero crees en algo parecido al karma y en la reencarnación, cuéntanos un poco más acerca de tu filosofía de vida, por favor.

Es una mujer que sueña 

Creo que mi sensibilidad en el plano de lo paranormal nunca fue bien aceptada por los mentores de ninguna iglesia o religión. Me veo cercana a las teorías de la física y la visión del universo como un todo. En mi casa hay espacio para libros de todo tipo,  desde de temas budistas hasta  biografías del hombre más grande: Jesús, con quien comparto mi amor a los niños. También Admiro a los más renombrados físicos, y, entre ellos, a quienes defienden la existencia de otras realidades como el francés Jean Pierre Garnier Malet por su teoría del doble cuántico.

Declaras que has heredado la fuerza de tu madre para hacerle frente a los vaivenes de esta existencia y el amor al deporte y a la naturaleza de tu progenitor, ¿crees que es todo lo que has necesitado para seguir adelante?

Por cierto, no han sido los únicos.  También han estado los maestros de escuela, el inmenso amor de mis tías, los amigos y las almas gentiles que encuentras en el camino, sin importar que haya sido un único día. Ese respaldo resulta un  bálsamo para el alma cuando la vida se hace cuesta arriba.

¿De qué manera ordenas tu día a día? ¿Te impones objetivos? ¿Con que sueña, Giancarla a menudo?

Aquí le cedo la palabra a Arita,jajaja. Giancarla ordena sus jornadas en dos trabajos diarios, inclusive los sábados, y sus voluntarios de los domingos. A  veces le faltan horas y días para cumplir con su ‘agenda de corre corre’. Su gata Pandita y yo tratamos de cuidarla para que haga pausas y respire. Todavía no lo consigue,  pero está aprendiendo. Ella sueña. Mucho. Con que disminuya el dolor ajeno, sobre todo, el de los niños. También sueña con que abrace a mi familia que se encuentra al otro lado del Pacifico, tal como se lo enseña Mimi en su cuento.  Soñar es lindo, pero mejor es despertar y tener proyectos con los que puedes volar, si así lo deseas. Gracias a quienes nos sirven de espejo para poder ver nuestro reflejo, porque sin ellos sería muy difícil apreciar quienes somos.

Puedes conocer sobre Giancarla y su trabajo
como locura y escritora
pinchando los siguientes enlaces:
http://www.radiocampus.be/
https://www.facebook.com/giancarla.lorca


 

viernes, 1 de abril de 2022

Frieda Holler: «Creo que todo depende de la actitud»

 

Frieda Holler cree en lo que hace. Y desde hace años el tema de la  educación es su prioridad. Lo suyo no es una pose ni una moda. Su trabajo salta a la vista. Lo demuestran sus libros, conferencias y las clases que imparte en su centro de desarrollo integral.

La escritora en esta ocasión nos cuenta sobre Sin etiquetas, en un mundo al revés, una obra gestada en plena pandemia. 

Cuesta un poco definir o clasificar tu nuevo libro Sin etiquetas, en un mundo al revés, no sé si es un libro de autoayuda, crecimiento espiritual, desarrollo personal, esotérico, religioso, o valores,  pues  abordas esos temas entre muchos otros, entonces, ¿qué es y no es tu obra?  ¿Adónde querías llegar?

Si eres una escritora y lectora como tú,  Elga, sé que cuestionarías la obra preguntando qué es y que no es.  Pero lo que yo quería, en la época que lo escribí -que fue el inicio de la pandemia- era que mis palabras llegaran a la lectora como un libro con valores y la ayudara en su crecimiento y desarrollo personal, espiritual, esotérico, como un ser maravilloso que tenía que ver su vida con optimismo porque así, podía crear un destino optimista.

¿Por qué tú libro empieza al revés? Créeme que a  primera vista pensé que me había tocado un ejemplar fallado.

Me imagino que le debe haber sucedido a todas las lectoras (risas).  De eso se trataba. Quería que se sintieran extrañas leyéndolo así y que volvieran al título. Porque eso era lo que estábamos viviendo: 'En un mundo al revés'. De allí que el libro empieza así…

Afirma que siempre hay que estar aprendiendo

Me consta que te desagradan las etiquetas, pero no pudiste escapar de ellas (porque la gente las impone  por inercia), entonces frente a esto, ¿cómo aprendemos vivir con ellas sin que nos definan o  limiten?

Obviamente no es nada fácil escapar de las etiquetas impuestas, pero tienes que estar consciente con cuáles te quedas: las que se ajusten a tu carácter, personalidad, funciones, educación, cultura. Por ejemplo, las de la etiqueta y buenos modales son necesarias en la cultura, educación y trato con las demás personas del entorno, porque son de respeto, consideración y hasta de amor.

Una de tus grandes preocupaciones es la educación, y en tu obra afirmas rotunda que es un compromiso individual, ¿cómo llegaste a esa conclusión?

La población que ha tenido acceso a algún tipo de educación -que no practica ni le da importancia- tendrá que atenerse a las consecuencias, porque las tendrá en algún momento de su vida. Es necesario crear conciencia de que ‘siempre tiene que aprender’. No hay edad alguna para dejar de hacerlo. Pero aprender para cambiar y mejorar como persona, no solo para llenar la cabeza de información.

Somos unos seres muy sufridores, tanto por causas internas como externas, sin embargo, tú reduces el sufrimiento a una sola razón: la falta de conocimiento, explícanos, por favor.

Pienso que el ser humano es totalmente responsable de sus pensamientos, sueños, deseos, actitudes, lágrimas, sonrisas, de su mente y de todo lo que le sucede. Si no tiene conocimiento de quién es, a dónde va, cuáles son sus sueños, qué desea en su vida; de buscar lo bueno que hay en sí mismo, nunca encontrará el camino a seguir. Si no aprende y carece de conocimiento de sus propias experiencias en la escuela de la vida, no podrá realizarse como el ser único e irrepetible que creó Dios.

Son muchas las personas de tu entorno que no cesan en decirte que “estás arando en el desierto con el tema de la educación y los buenos modales”, ¿qué sientes al escuchar estos comentarios, una y otra vez?

Cree en la importancia de vivir día a día

Como comprenderás, al principio me molestaba, me irritaba, no lo aceptaba tan fácilmente, pero con el paso del tiempo comprendí que no tenía por qué afectarme. Yo sigo haciendo lo que creo que es necesario por la educación; además he tenido vivencias y experiencias maravillosas con personas que tampoco creían que era importante hasta que lo descubrieron con sus propias vivencias.

Le das un estimable valor a la actitud, ¿nos salva o eleva, aunque, seamos unos completos ignorantes o poco talentosos? Como se ve muy seguido en ciertos programas de televisión o en las redes sociales, por ejemplo.

Creo firmemente que todo depende de la actitud que tenga cada persona ante lo que está viviendo. Si no aprende a disfrutar cada día, tendrá culpas, negatividades, miedos, perderá el ánimo que es la esencia de la vida. Por eso se dice que “si pierdes el dinero no has perdido nada, si pierdes el amor has perdido algo, pero si pierdes el ánimo lo has perdido todo”. Y eso tiene que ver con la actitud que se tome, siempre con responsabilidad y compromiso consigo misma, sin buscar víctimas a su alrededor.

Aseguras que "a las personas que valen, tienen buena imagen y que son educadas se las respetará, se les dará atención", ¿eso crees? Porque estamos viviendo unos tiempos en que  lo vulgar, morboso y zafio acapara la atención y se premia.

Así tendría que ser porque representan dignidad, respeto, buena autoestima, confianza: considerando además que su rostro es su tarjeta de presentación, su cuerpo un reflejo de sus pensamientos, de su educación y de su cultura. Lo que se vive es penoso, degenera al ser humano y lo convierte en un ser común y vulgar.                                                                                                       

Has señalado la importancia de escuchar, no solo a la gente de tu entorno, sino a las voces más sutiles, ¿a qué te refieres exactamente?

Es una mujer muy creyente 

Pienso que Dios nos dio dos orejas y una sola boca por alguna razón, una de ellas es que siempre será más importante escuchar que hablar, sobre todo cuando no se conoce el tema y se lanza a decir ‘bobadas’. Las voces sutiles son las de tu intuición, tu conciencia, tu yo interno, tus ángeles, que te pueden estar susurrando y no escuchas porque lo encuentras absurdo, sin fe…

Sé que tenías en mente otra obra para publicar, pero decidiste buscar el consejo de unos  ‘amigos especiales’ y ellos supieron guiarte adecuadamente, ¿me equivoco o estoy en lo cierto?

Así fue, Elga. Creo en los mensajeros de Dios, sé que están a mi lado y los escucho, a veces soñándolo; otras con situaciones que se me presentan, con frases que me llegan, siempre con fe estoy alerta a las señales, hasta de una pluma que cae sin razón alguna, como me ha sucedido. 

Ya no te afectan los comentarios de la gente que hace mofa de tu relación con seres celestiales. ¿Has superado estos prejuicios o nunca te importaron?

Hace años me atreví a comentar en una entrevista que creía en los ángeles. Era una época en que “lo que no se tocaba o se veía no existía”, nadie creía en la metafísica ni en la importancia del mundo espiritual. Muy pocos libros se editaban al respecto en mi país (Perú), cuando salió Un ángel en mi vida. Fue milagroso, se evaporó la edición como por arte de magia. La editorial Planeta, que había dudado en editarlo, me pidió otro y escribí El susurro de los ángeles.  Desde hace años los menciono en las conferencias, los diálogos y los conversatorios. Siempre los tengo presentes porque son indispensables en mi vida diaria.

Destacas el valor e importancia de la gratitud y la sonrisa, ¿crees que todavía siguen abriendo corazones?

¡Nunca dejaré de creerlo! La sonrisa, el amor y la gratitud serán siempre aceites lubricantes en una vida, son dones gratuitos que se encuentran dentro del corazón de cada persona.  Y cuando se vive con ellos no solo abren corazones, sino que también suavizan la mente desapareciendo las insatisfacciones, problemas y conflictos entre las personas.

Tu nieta suele decir que eres una metiche, ¿cuándo lo eres?

Isabella me lo decía cuando, de algún modo, yo comentaba sobre los malos modales de alguna persona, la forma de comportarse en las entrevistas en televisión, risas con volumen alto en lugares públicos, mozos que no tenían idea por dónde entraban o salían los platos en la mesa; mujeres con vestuario de jóvenes siendo mayores, y podría seguir con los ejemplos, pero con una salvedad: que por respeto jamás podría decírselos (directamente)  a esas personas;  solo lo comentaba con ella (risas).  

Si desean saber más de la autora, sus obras o actividades
pueden pinchar los siguientes enlaces:
https://www.friedaholler.com.pe/
https://www.instagram.com/friedaholler/?hl=es
https://biblioteca-virtual.fandom.com/es/wiki/Frieda_Holler_Figallo




 

 

 

 

 


lunes, 7 de febrero de 2022

Ginés J. Vera: «Escribo cuando me apetece»

 


 

Ginés J. Vera ama escribir microrrelatos tanto como enseñar a redactarlos. Carece de urgencia para crear obra literaria propia, pues según dice: «Lo hace cuando tiene ganas», sin embargo, aprovecha el resto de su tiempo en el dictado de talleres literarios, entre ellos, por supuesto los de microrrelatos. Y, justamente en uno de ellos, los alumnos le dieron el empujón decisivo  que lo condujo a  publicar un manual dedicado a este género que llevaba demasiado tiempo aguardando el momento de salir a la luz. El libro que se titula Despertando dinosaurios, se publicó el 21 de noviembre de 2021, fecha en que el escritor Augusto Monterroso cumplía 100 años de nacimiento.

Por otro lado Vera y sus excompañeros del grupo literario Narrativa5, conformado por escritores de diferentes nacionalidades, han unido fuerzas para proponer que todos los 7 de febrero se rinda homenaje a Monterroso creando el Día del Microrrelato. 

Después de un largo tiempo apareces con nueva obra,  pero en esta ocasión no se trata de un libro de relatos, sino de un manual para escribir microrrelatos de título Despertando dinosaurios, tengo entendido que surge de un pedido expreso de tus alumnos, ¿qué tanto hay de cierto?

Así es, Elga. El último empujón que “despertó” finalmente a este libro fueron las sesiones del taller de microrrelatos que impartí en noviembre de 2021. Los alumnos me preguntaron por algunos libros sobre teoría de los microrrelatos. El borrador de Despertando dinosaurios llevaba años medio dormido, añadiéndole o quitándole algo, como todo buen proceso creativo. Finalmente lo registré y lo edité en una fecha muy significativa, además.

Sé que le entregaste tiempo y esfuerzo a este manual porque querías lograr una obra que albergara todas las herramientas (y secretos) que se necesitan para convertirse en un buen escritor de microrrelatos, ¿estás satisfecho con el resultado?

Estoy satisfecho porque, como bien dices, creo que recoge herramientas, técnicas y ejemplos del proceso de escritura de microrrelatos. También de que no sea solo teórico, sino que incluyo ejercicios y sugerencias para quienes se acerquen a él. Una parte de mí, claro, piensa si quizá podía haber aportado algo más o si el tono y la forma serán del agrado de las y los lectores. Tocará esperar a su respuesta para ello.

Vera es un experimentado microrrelatista

¿Cuál crees que la principal característica de tu manual? ¿Qué lo distingue del resto?

Uno de mis objetivos, y creo que lo cumple, es que sea un libro práctico, ágil, ameno y, de paso, inspirador. No he querido que sea extenso, sino sintético; que la teoría se acompañe de ejemplos y, como elemento distintivo, aportar sugerencias y ejercicios libres. Creo que es eso lo que destacaría de Despertando dinosaurios, quizá también el sentido del humor, que entiendo puede ser atractivo para las y los lectores.

Comentaste entre amigos que la portada fue algo que demoraste en elegir, no estabas del todo a gusto con ninguna, ¿qué te convenció de la imagen elegida?

Es una asignatura pendiente que creo tener con mis libros. Ya la portada de mi primera novela,  “No me gustan las lentejas”, tuvo su pequeña polémica, por así decirlo. Con la de Despertando dinosaurios, como señalas, no me decidía. Quería que fuera metafórica, como un microrrelato bien construido; que quien la viera sacara su propia reflexión. Finalmente opté por la de la figura rocosa que parece dormir o aguardar a ser despertada, como un dinosaurio paciente… que no impaciente (risas), ya sabes por qué digo esto.

El título es un guiño al famoso microrrelato de Monterroso, cuéntame de tus razones para rendirle este homenaje.

Creo que el microrrelato es algo así como el hijo pequeño de la Literatura, con todos mis respetos, claro. Es joven, llegó hace poco en comparación con la novela, por ejemplo. Ha tenido (y tiene) sus detractores. Hubo un escritor en 2009, por ejemplo, que se permitió el lujo de hacer un símil entre el microrrelato y un sobre de ketchup; en tanto otro, en 2014, lo llamó “mariconada”. Como ves, la intolerancia bien merece un poco de respeto.

Junto a Julio Cortazar, que popularizó en Europa el género con su “Historias de Cronopios y de Famas”, creo que Augusto Monterroso fue clave para que hoy sepamos qué es un microrrelato. Su célebre obra titulada “El dinosaurio” sigue presente y a él, a ambos, está dedicado este manual.

Pero también Monterroso se halla presente en la fecha de publicación del libro, por favor, comparte con los lectores del Blog.

Tienes razón, Elga. Estuvo listo para su publicación en la plataforma el 21 de diciembre de 2021, justo cien años después del nacimiento del escritor hondureño, nacionalizado guatemalteco. Me pareció un guiño emotivo más allá de los que te he comentado y recoge el libro.

El libro por ahora solo está disponible en eBook, pero creo saber que pronto se hallará disponible en físico, ¿cuándo será posible adquirirlo en este formato?

Junto a sus excompañeros de Narrativa5 propone la
creación del Día del Microrrelato 

Cierto. Una vez puesto a la venta en formato ebook hubo internautas que me comentaron, a través de redes sociales, si iba a estar próximamente en formato papel. Cuando me decanté por el formato electrónico tuve en cuenta el acceso a las nuevas tecnologías, su alcance inmediato a millones de lectoras y lectores, además del compromiso con el medio ambiente. No obstante, veo posible que esté en formato papel en unos meses; aunque en la modalidad de Pedido Bajo Demanda, también en la misma plataforma. A través de mis RRSS lo iré anunciando

Ha llegado a mis oídos que te has vuelto a reunir con tus excompañeros del grupo literario Narrativa5 para unir fuerzas y proponer el Día del Microrrelato, ¿ya han iniciado la campaña con ese propósito?

Pues sí, has acertado en lo de la propuesta. Reunirnos virtualmente ha sido fácil, pues hemos mantenido el contacto a pesar de llegar a estar entre Perú, Polonia y España. Les he comentado el proyecto a Monika Bednarek, Santiago Marchán, Fernando Villarreal y Jmonmar y les ha parecido interesante. También la idea de que se conmemore el 7 de febrero, fecha en la que falleció Augusto Monterroso.

Desde aquí te doy las gracias por darme la oportunidad de anunciarlo ya, aunque oficialmente será el lunes 7 de febrero de este año. La idea es que cada 7 de febrero se le rinda un homenaje al microrrelato. Un día para darlos a conocer, para leerlos, disfrutarlos y enriquecer el idioma gracias a estas pequeñas, y a la vez, grandes obras literarias. Por cierto, habrá quien se pregunte que celebrar por qué un día del microrrelato y tendrá su razón. Pero entiendo que si hay un día de no comprar nada, un día del infiel o un día de hablar pirata...  ¿por qué no un día del microrrelato?

¿Has despertado muchos dinosaurios a lo largo de tu trayectoria como escritor de microrrelatos?

Uno de sus libros que se vende como pan 
caliente en Amazon
No te sabría dar una cifra precisa, pero doscientos largos seguro. Recuerdo los primeros, a petición de un profesor de escritura creativa. La semana previa pillé un resfriado de aúpa. Aún así logré componer unos cuantos, muy de principiante, pero sirvió para despertar al dinosaurio creativo que dormía en mí. Algunos de mis microrrelatos han quedado finalistas de certámenes literarios, uno en segundo lugar con anécdota incluida, por ejemplo. Y, hace poco, por cierto, una profesora universitaria me pidió uno en concreto, incluido en este libro, para trabajar con él con sus alumnos en una asignatura de Psicología Social.

Eres un experimentado microrrelatista, ¿cómo o en qué momento te das cuenta de que estás frente a un microrrelato  perfecto o redondo? ¿Qué debe contener?

Lo de experimentado me hace pensar que en realidad soy un escritor de microrrelatos más. En cuanto a la redondez del microrrelato, a lo que ha de contener, me quedo con tres características: la precisión en el lenguaje, la sugerencia y el final no conclusivo; quizá por ello, por todo lo anterior, añadiría la de la invitación a que el lector activo lo complete para sí. Me vas a permitir que mencione aquí, por su aportación al estudio del género, al escritor y crítico literario David Roas Deus, sin por ello desmerecer a todas y todos los demás estudiosos; por ejemplo, a la catedrática de Literatura Irene Andrés-Suárez.

¿Qué momento disfrutas más: cuando escribes tus relatos a solas o delante de tus alumnos enseñando a escribirlos?

Escribir escribo cuando me apetece, cuando tengo ganas de escribir, de contar. Afortunadamente no me adeuda la presión que tuvieron o tienen otras y otros escritores, para lo bueno y lo malo, claro. Pero he de reconocer que disfruto mucho con la docencia, incluso cuando escribo libros que sé que pueden inspirar o ayudar a otras personas, con mis manuales, por ejemplo. La docencia me llama, creo que desde pequeño; mi madre me contó algo que sonaría a anécdota infantil al respecto, aunque me la guardo, quizá para un libro de memorias o para la siguiente entrevista... si logras despertar en mí de nuevo ese recuerdo.

Si quieren saber más del autor o su obra
pueden pinchar los siguientes enlaces: 
http://librosenlamaleta.blogspot.com
https://amzn.to/3z9el3a


 




lunes, 20 de diciembre de 2021

Nazaret Solís Mendoza: «Se puede vivir de otro modo, pero no se puede escapar de lo que somos»

  


 Admite quién es, no acumula cosas y no se apega a las personas. Ha logrado ser feliz y dice que quizá solo tenga deudas consigo. Así se presenta y define Nazaret Solís Mendoza, un hombre y escritor a quien sus padres registraron  con cuatro nombres en su calurosa Piura, que aprendió a responder a ellos y que luego, al nacionalizarse español, tuvo que renunciar a dos.

Es profesor,  escritor, corrector y crítico literario, títulos que ha aceptado con absoluto desprendimiento y humildad a lo largo de su vida literaria, los mismos que le acompañaron a la hora recibir  el Premio Gregorio Sansa 2020  al que se hizo acreedor por su novela  Brevísimo tratado del descubrimiento del Viejo Mundo por alguien del Nuevo Mundo.

«Ni siquiera pensaba concursar porque no había terminado la novela. Era un proyecto ambicioso y muy arriesgado, y nunca lo concretaba. Temía que fuera tomada como una broma y terminara infelizmente en algún rincón», reveló.

En tu libro Brevísimo tratado del descubrimiento del Viejo Mundo por alguien del Nuevo Mundo (Ápeiron Ediciones, 2020), ¿quién se descubre a quién? ¿Por qué tu personaje emprende ese objetivo? ¿Lo consigue?

Estas preguntas son muy interesantes porque van a lo central de la novela: la confusión y la desestructuración narrativa como forma de la desilusión. En mi libro nada es lo que parece: se titula Brevísimo tratado, pero no lo es; intenta ser un «descubrimiento», pero termina siendo una constatación del sinsentido; se clasifica como novela, pero desemboca en tan solo unos «cuadros» o «escenas» de hechos disparatados que buscan su lugar sobre algún eje narrativo; intenta ver la vida con humor (o ingenio), pero se topa con la tristeza... Al final, no hay descubrimiento, sino un acto de fe hacia nuestro estar viviendo, en gerundio. De ahí que las últimas súplicas del narrador sean: «...ruego al lector avisado que dé crédito al tratado, a ciegas, aunque de extraordinarias aventuras esté plagado, tal como se suele dar crédito a lo que dice la gente a tutiplén».

El piuranito, es a la vez el editor y el narrador de la historia, pero también lo eres tú, el escritor, el que creó la trilogía del hombre inmigrante, ¿fue intencional?

"El dolor es el mismo en España que en Perú", asegura. 

Y no has mencionado un quinto personaje, quizás el más importante: la esposa de don Jacinto Alegría de Magallanes, el narrador principal que, a su vez, es editor y protagonista (o no). El Brevísimo tratado no hubiera sido posible sin la “especial licencia” de la esposa. Ella es quien, después de leerlo, valora que tal escrito tiene «algo de utilidad». La esposa es la representación textual (narratario) del lector o la lectora real, de las personas para quienes realmente escribimos. El escritor se debe al lector y, en gran medida, es este (y no tanto la crítica especializada) quien juzga la valía de una obra. Todos estos cinco elementos (protagonista, narrador, editor, esposa y escritor) fueron intencionalmente creados para marcar los distintos niveles de confusión de mi relato y los distintos enmascaramientos por los que transitamos los escritores.

El piuranito, tu protagonista,  es denominado así, por su origen, y tanto su editor don Jacinto Alegría de Magallanes como el narrador,  jamás se refieren a él por su nombre de pila, ¿simboliza tu héroe a todos los que jamás dejan de sentirse inmigrantes y que no tienen la oportunidad de hacerlo porque el resto (la gente del país donde se han asentado) no se lo permiten?

La imagen del piuranito tiene cierto nivel de complejidad y, repito, confusión, tal como se señala en la nota a pie de página número quince (sí, mi Brevísimo tratado tiene notas a pie de página): «La confusión llegará a tal extremo que editor, narrador y protagonista serán la misma persona». Incluso el diminutivo del sobrenombre (tan característico del habla latinoamericana) va transitando desde lo cariñoso, con toques de aniñamiento, hasta llegar a ser despectivo. Lo cierto es que sí se revela su larguísimo nombre al inicio del primer capítulo, pero esta identidad pasa desapercibida y se pierde cuando llega a la Madre Patria putativa, o sea, España. Así, para el piuranito (noten el uso de la minúscula) todo es confusión o, si se prefiere, un constante sentimiento de no hallar su lugar. La última salvación que le queda es la escritura (la escritura como necesidad). Sin embargo,  esta también lo traiciona.

Tu libro es complejo, caótico y por ratos una completa locura, sin embargo, al margen de los géneros que introduces o aparecen brevemente, no dejas de apelar al humor en sus múltiples formas y grados, pero al fin y al cabo, contribuyen a atenuar el horror y los malos pensamientos, ¿no te parece?

"¿A quién no le gusta divagar?", nos plantea.  

Es una acertada observación y así lo confirma la cita de Dostoievski que se halla al inicio del libro: «...podemos volver loca a la gente, pero jamás hemos hecho a nadie más inteligente». De hecho, el jurado que me otorgó el premio por esta obra resaltó lo siguiente: «La novela de Nazaret Solís ejemplifica a la perfección un tipo de humor que tiene por algunos de sus rasgos el ingenio, la inteligencia y la crítica...». En verdad, nació durante unas investigaciones que realicé en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid (CSIC), como una forma de rendir tributo a dos grandes: Cervantes (España) y Vallejo (Perú). Por el primero viene ese humor triste para atenuar el horror de un mundo que ya no es nuestro. Por el segundo vienen la rebeldía, las ganas de transformar la palabra poética y de llevarla hasta el límite del significado. Mi libro es tributario de Vallejo. Mi Brevísimo Tratado es trílcico. A lo largo y ancho de la obra iremos encontrando descuidos ortográficos, anacolutos, confusiones, poca o nula estructura, mezclas de discursos o de historias que no vienen a cuento... Cualidades suficientes para que mi libro acabe en el olvido. Sin embargo, a pesar de esos «errores» o «deméritos», mi Brevísimo tratado sobrevive como una obra literaria. ¿Por qué? Porque detrás de todo texto literario hay una persona, imperfecta por naturaleza, sí, pero siempre aspirando a ser mejor.

‘La divagación dramática’, uno de los recursos literarios del editor don Jacinto Alegría de Magallanes, o sea tú, es una magnífica y salvadora propuesta no solo a la hora de contar  una historia  como la tuya  sino también para la vida real, cuando nos vemos metidos en situaciones embarazosas o que nos producen dolor. ¿Supongo que como escritor pasaste por una infinidad de experiencias similares?

"En mi libro nada es lo que parece", afirma. 

¿A quién no le gusta divagar? Quizás la escritura literaria no sea más que una larga divagación como forma de rebeldía, una lucha contra la insatisfactoria realidad. He visto el horror y la locura de cerca, tanto aquí como allá, y he tratado de ayudar a que nuestro mundo cambie para mejor. Con el tiempo, he constatado que es imposible. El dolor es el mismo en España que en Perú. Creo que es lo que realmente nos hace iguales, aunque no nos damos cuenta. No es pesimismo; es experiencia. Llevo más de veinte años como profesor y estoy convencido de que la mejor lucha se realiza en las aulas, convenciendo a cada persona de que el cambio empieza en uno mismo. Quizás tenga razón, o quizás solo estoy divagando.

Aquí, allá o acullá, la situación económica que padecen los maestros y literatos es angustiosamente parecida, donde sea que esté el docente y el escritor se mantiene inalterable muy a su pesar (salvo escasas excepciones), tu protagonista lo reflexiona observando el río Manzanares, ¿otro descubrimiento decepcionante para el piuranito en el Nuevo Mundo?

Don Jacinto Alegría de Magallanes (el nombre tiene enjundia) se define como «profesor de profesión y escritor por necesidad». Obviamente, sería una locura convertirse en escritor para intentar solucionar la escasez de dinero, pero es que ser profesor tampoco sería mejor decisión. Otra vez, en esta caracterización, vemos que los actos muy humanos (arte y educación) se truncan y ceden ante lo material y lo espectacular («civilización del espectáculo», Vargas Llosa dixit). Por ello, son anecdóticas las palabras del único editor (de la editorial Espada Roja) que se anima a publicar la obra del piuranito: «Nos hizo saber que a nadie la importaba la historia, que se habían vendido miles de libros con páginas en blanco, incluso que había un escritor que aún no había escrito nada pero que ya llevaba cientos de pedidos por un libro que nunca iba a escribir». No es coincidencia que, en mi libro, este editor muera luego de comer un cebiche en mal estado.

A la generación del piuranito, los que vivieron su época de estudiantes en la década de los 80   o los 90 y que quisieron hacer algo con su vida, solo les movía la idea del triunfo -sea por presión de sus padres o por propia iniciativa o inspiración-, sin embargo muchas veces no sabían bien en qué, pero sí para qué, ¿es otra de las cosas que descubre de forma tardía y fuera de su tierra tu personaje?

"Mi libro es tributario de Vallejo", señala.

El piuranito debe hacerse cargo de su propia vida y de su supervivencia. Cuando se encuentra totalmente solo, reconoce que en el mundo importa el dinero y la salud espiritual. Sin embargo, lograr el bienestar en ambos aspectos será una misión imposible, pues él va tropezando con el fracaso y la desilusión, como si la vida fuera un camino hacia la nada o, en el mejor de los casos, al truncamiento.

El quehacer genocida del terrorismo de Sendero Luminoso durante la década de los 80 y parte de los 90 en el Perú, está relatado con crudeza al inicio de tu obra, lo dejas en claro cuando el piuranito recuerda a su padre, un efectivo de la fuerza del orden, y dice el narrador: «...cosa verdaderamente maravillosa, no vio morir a su padre, aunque varias veces lo contempló llegar a casa  con la camisa ensangrentada. No obstante, llámese milagro, buena suerte o brujería, pero la familia del piuranito fue una de las pocas que ha podido sentarse relajada y completita luego de que el barbudo Presidente Gonzalo fuera encarcelado».

De hecho, no continué con esa historia porque quise separarme de otros libros ambientados en esa época o de novelas sobre la migración que repiten tópicos. No quiero decir que la novela de inmigrantes se haya estancado, pero mi intención fue escribir algo distinto, novedoso. En mi Brevísimo Tratado, ni bien hago mención de ese hecho doloroso, inmediatamente cambio de tema hacia otros más «graciosos». La consigna es clara desde el inicio: mi libro debe servir de entretenimiento.

Un par de formas de hacer exitoso un libro es que un crítico hable o escriba pestes de su contenido o que un editor inescrupuloso publique una edición apócrifa, eso es lo que cree Alegría de Magallanes y lo busca. La calidad de los libros ya no interesa, lo dejas en claro en tu obra, ¿no es así?

Acumula 20 años como profesor.

Es una situación que estamos viviendo. No digo nada nuevo. La calidad ha bajado, quizás debido a la facilidad con la que ahora se publica o autopublica un libro. Nos estamos saltando pasos y procesos centrales (como el de la corrección o la edición). Esta «facilidad» desvirtúa todo el trabajo y estudio que implica escribir y dar a conocer un libro.

En varios momentos efectúas paralelismos entre tu tierra y España -infaustas, por cierto-, pero que no dejan de ser verdad: caminar de noche con confianza, un transporte público decente, entre otros, descubre que se puede vivir de otro modo, ¿no es así?

Se puede vivir de otro modo, pero no se puede escapar de lo que somos. Continuamente intentamos «extirparnos», en lugar de «aceptarnos». Lo mismo pasa con la realidad: evasión frente aceptación o quizás resignación. En mi libro hay muchos guiños sobre estas ¿alienaciones?; las trato con humor, como cuando describo a la mujer madrileña: «peinada con coleta, en pantalones de deporte muy apretados y con sus rasgos árabes que ninguna reconquista pudo extirpar». Esta crítica o parodia también va dirigida al lenguaje de la crítica especializada. Esta, muchas veces, se encierra en sí misma y solo ella se entiende. De esto me río en el apartado titulado «Donde se reflexiona sobre la relación entre el texto narrativo y el sistema vivencial del ser humano».

Tu libro Brevísimo tratado del descubrimiento de la Viejo Mundo por alguien del Nuevo Mundo obtuvo el Premio Gregorio Samsa 2020 de novela breve, el jurado lo tuvo muy claro, por lo que sé, desde un comienzo, ¿pensaste en ganar teniendo en cuenta las características peculiares de tu obra?

Ni siquiera pensaba concursar porque no había terminado la novela. Era un proyecto ambicioso y muy arriesgado, y nunca lo concretaba. Temía que fuera tomada como una broma y terminara infelizmente en algún rincón. Es más, envié el texto una hora antes de que acabara el plazo y me olvidé del asunto. Meses después, revisando la bandeja de spam, leí la agradable noticia.

No eres nuevo en la publicación, ya antes salieron a la luz un par de libros de tu autoría, y sueles escribir muchos ensayos en tu especialidad, pero los editaste siempre con otro de tus nombres, ¿cuál es la razón de esa constante a la hora de dar a conocer tus obras?

Cuando le otorgaron la nacionalidad española tuvo que
escoger solo dos de sus cuatro nombres. 

Esa constante se ve reflejada en mi novela. Yo siempre he estado orgulloso de mis cuatro nombres, pero he ido usando uno y otro por distintos motivos. Por ejemplo, Nazaret es nombre de mujer aquí, en España, y creaba confusión entre las personas que no me conocían. Cuando iba a la universidad a impartir clases, los alumnos esperaban a una profesora y no a un profesor. Las cartas me llegaban a nombre de la «señora» Nazaret. Preferí usar Luis. Sin embargo, cuando me otorgaron la nacionalidad, me vi forzado a elegir solo dos nombres y dejar los otros dos en el camino. ¡Cosas de leyes! Creo que tantas modificaciones de mi nombre son síntomas muy reveladores de algo. ¿De qué? Habrá que leer mi Brevísimo tratado.

En tu dedicatoria haces mención a las deudas,  las que te legaron, las que legarás, las que tuviste, las que tienes o tendrás por siempre, sin embargo no hiciste mención a las que tienes contigo, ¿existen o no?

¡Qué difícil pregunta! A lo mejor no tengo deudas conmigo mismo porque no suelo apegarme a las cosas, ni a las personas, ni siquiera a los sueños. No soy de acumular objetos que nunca usaré y sí de reutilizar, dar nueva vida a lo que otros han desechado. A nivel personal, he ido aceptando lo que la vida me ha ido ofreciendo, para bien o para mal. Hallo paz en ello y soy feliz.

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lunes, 23 de agosto de 2021

Jessyca Sarango: «Soy una cantautora que escribe lo que piensa y siente»



Jessyca Sarango desde sus inicios supo el tipo de artista que quería ser. Y lo ha conseguido siendo consecuente con sus criterios y principios.  Hasta hoy,  ser como es, le ha traído tanto éxitos y alegrías como decepciones y detractores. Quizá esto último es lo que haya cosechado, sin embargo la cantautora y músico transita su vida orgullosa de su libertad creativa y  su absoluta independencia artística.

Por estos días, la también compositora y escritora, estrena el sencillo “Nuestra casa”, un tema en el que evidencia su preocupación  sobre la depredación y el maltrato que sufre la biodiversidad de la amazonía peruana.

El exitoso sencillo con el que abrió el 2021

Eres una indiscutible artista de la palabra y la música  y no paras de crear, prueba de ello es que comenzaste el 2021 con un cúmulo de creaciones, entre ellas la publicación de un tema musical gestado en plena pandemia con esta servidora, y acto seguido, pusiste manos a la obra y lanzaste un  segundo sencillo  titulado “Nuestro lugar” que tiene que ver con tu consciencia ecológica, ¿de dónde sacas tanta energía para tu labor artística?  ¿Dónde se halla esa fuente inagotable de creación?

Creo que mi energía viene de mi felicidad porque vivo haciendo lo que amo, lo disfruto al máximo y aprovecho el día entero para desarrollarme en todo lo que quiero.

Esas ganas de vivir diariamente hacen que todo lo que me rodea se convierta en mi inspiración, todo me sugiere…la naturaleza, los niños…la vida misma. Vivir es un regalo tan valioso, que de solo pensarlo me lleno de emoción y de energía.

No sueles trabajar a dúo, no es lo habitual en ti, ¿fue complicado o difícil inspirarte o reinterpretar un poema ajeno, como tuviste que hacer para sacar a la luz la canción “Caminos”?

Es cierto, me gusta crear en soledad porque soy muy espontánea, además de impredecible. Entonces ni siquiera yo sé que saldrá de mi mente, eso complica bastante el proceso de crear con otras personas. Me limita un poco porque necesito respetar las formas de los demás.

En el caso de “Caminos” fue algo tan inesperado que solo me senté y lo hice, sin saber cómo exactamente. Lo hice y ya. Jugando y experimentando, como hago todo.

Le pones mucho empeño a las cosas o situaciones en que crees, y, justamente “Nuestro lugar” es una canción que se gesta de  tu preocupación por la ecología y está enfocada en la preservación de los bosques amazónicos del Perú. Tu lucha por el medio ambiente no es de ahora, hace mucho que lanzas tu voz de protesta a través de tus canciones y declaraciones periodísticas, ¿no es así?

Posee un alto contenido social y artístico
Así es, todo lo que pienso, siento y digo está conectado directamente con mis acciones diarias y eso incluye la música, por supuesto. Soy una cantautora que escribe lo que piensa y siente. Es mi manera más profunda y real de expresarme,
 y escribo sobre todo lo que me importa siempre, y por esa razón mis canciones hablan de temas que involucran situaciones que nos competen a todos como sociedad.

Sé que este trabajo no fue un encargo de nadie, que  fue tu iniciativa y para que esto fuera posible contactaste con organizaciones peruanas que se encargan de proteger la fauna y flora de la amazonía. Cuéntame, por favor.

El proyecto que realicé este año con la canción “Nuestro Lugar” fue algo inesperado en absoluto. Me pasé mucho tiempo intentando involucrar organizaciones ambientalistas, ofreciéndoles esta canción como bandera, pero la ‘burrocracia’, de muchas de estas organizaciones, solo espera reclutar gente famosa.  En fin…

Este año logré conectarme con dos organizaciones afincadas en la Amazonía del Perú, y junto a ellas hice una campaña por el mes del Planeta con dicha canción como emblema. Además produje, por segunda vez,  el vídeo de esta canción, que por sus imágenes hicieron más poderoso el mensaje.

Este vídeo fue transmitido en varios canales del Perú y me hicieron muchos artículos de prensa y entrevistas, además de aparecer en un reportaje muy lindo llevado a cabo por la cadena Telemundo.

Si bien es cierto tu proyecto Musilophy suma algunos años no es si no ahora que la gente y los medios informativos van dando cuenta de ello, ¿crees que es este el momento de actuar de manera colectiva?  ¿Vamos siendo más sensibles al clamor de nuestro planeta?

Es una artista muy comprometida con su labor

Llevo mucho tiempo, casi 12 años, compartiendo mi Musilosophy Project con el mundo de distintas maneras, y gracias a él he podido observar que las personas se conectan siempre con ese ser humano sensible que tienen dentro cuando están cerca de alguien que siente y ve distinto. Lo que sucede es que el común denominador de la humanidad vive desconectado de sí mismo y por ende del mundo que lo rodea. Eso lo vuelve egoísta e insensible. 

Pienso que he avanzado un poco, pero no es suficiente. No lo será hasta que los medios de comunicación más importantes se comprometan al 100 por cien en sensibilizar a la población. La gente necesita ayuda, requiere de una guía para llegar a ese punto. Yo creo que la música es esa gran herramienta, pero hoy en día se utiliza más como un arma para adoctrinar dentro de la ignorancia colectiva. Eso es muy triste.

Se te conoce y reconoce como una artista que trabaja guiada por su consciencia, que no sigue modas ni forma parte del rebaño de los pseudocreadores, imagino que ir contra la corriente te ha creado una serie de inconvenientes y detractores, ¿cómo lo transitas? Porque en esas condiciones sueles estar sola y son pocos los que te echan una mano, ¿es estrictamente así  o siempre hay otras rutas para darse a conocer o afianzar una carrera?

He ido por la “ruta alterna” mi vida entera, no únicamente en la música. Así que estoy muy acostumbrada a que la gente me vea diferente; unos me quieren; otros no, pero eso a mí no me afecta.  Nunca hago nada con el propósito de gustar o no gustar a los demás. Yo solo vivo bajo mis principios y mi criterio personal.  Ha sido de ese modo  desde mis inicios: una artista independiente y autosuficiente. Me da la libertad de ser honesta y consecuente, además de poder guiar a artistas más jóvenes, lo que me hace muy feliz. Por eso agradezco que las personas sigan mi carrera, yo lo transito con absoluta honestidad.

Nadie pone en duda que para muchos de tus compatriotas eres un referente artístico y cultural muy importante, sin embargo has sido más reconocida en  el exterior que en un tu país de origen, pero tal parece que las cosas van cambiando y así lo corrobora el Premio Tumi de Oro que te ha otorgado la Comunidad Peruana afincada en Estados Unidos dentro del marco del Bicentenario de la Independencia del Perú, ¿qué pensaste cuando te lo dijeron?

Me llamó mucho la atención porque nunca espero nada, ¡lo juro! Sentí una enorme  satisfacción al conocer que se lo daban a quien aporta al arte y la cultura.  Eso es lo que realmente me emocionó.

Si hay dos cosas de las cuales te sientes orgullosa, ¿cuáles son esas?

Me siento orgullosa de poder compartirme con el mundo tal y como soy. Y también lo estoy de vivir feliz haciendo lo que amo y  de poder ofrecerle  a mi mamá lo que tengo.

 

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