Puedes adquirir mi nueva novela Y te diste la media vuelta en la librería Soriano de Valencia o a través de su web para toda España.También lo pueden hallar en papel en la librería Bravo de Fuenlabrada (Madrid). Venta en Perú: librería El Virrey de Miraflores.

sábado, 28 de enero de 2012

Juan Benavente: “Hagas lo que hagas, siempre habrá críticas a favor o en contra”

 
¿Quién no conoce en el ambiente literario de Perú  al  incombustible Juanito Benavente?  Ese hombre sencillo, apasionado y honesto que ha consagrado su vida a la promoción y difusión de la literatura, y que semana a semana, a través de sus populares y masivos Viernes Literarios presenta a autores consagrados, poco conocidos y jóvenes talentos que recién comienzan a dar sus primeros pasos.
Hace poco los Viernes Literarios cumplió  21 años y desde su creación tuvo una mística democrática, plural y  libre de egoísmo. Su creador y conductor nunca vetó ni discriminó a ningún escritor, aunque expresa que hubo muchos que se autocensuraron. “Te cuento que el veto para mí no existe, más bien, lo veo como un reto. Jamás he mezclado mis problemas personales con alguien con quien los haya tenido. Ahora que haya gente que se autocensure, también la hay, porque pretende imponer caprichos que están fuera de lugar. ¡Ah! Eso sí, me costaría mucho programar a un delincuente”, subraya.
Su trabajo  no estuvo exento de envidias, celos y ataques malintencionados,  y hubo una época en que tuvo que reunir paciencia y seguir adelante en medio de un ambiente hostil. “Lo que ocurrió fue que en los primeros Viernes Literarios, apareció entre el público asistente ‘un grupo de francotiradores’ que por un período hizo difícil el desarrollo de la actividad”, refiere.
Conozcamos a este poeta, narrador, ensayista, dramaturgo, editor y articulista, que ha sabido ganarse el respeto y admiración de todos, incluidos sus enemigos.

Le ha entregado alma, vida y corazón a su trabajo de promotor cultural frente a los Viernes Literarios, y este 20 de enero, justamente, su espacio cumplió 21 años, ¿cuál es el balance de estos años, teniendo en cuenta, que en muchos casos estuvo solo y tuvo que luchar con todo y contra todos?

En estos 21 años que cumple los Viernes Literarios, debo decir que el balance es positivo porque se ha consolidado como un espacio de difusión permanente de la creación literaria, amén de una serie de actividades de las manifestaciones artísticas que antes no se veía. En realidad fue el 18 de enero de 1991. Lo que ocurre es que el viernes, día programado para el Recital General fue 20, Fiesta de la palabra bien escrita.


Junto a los poetas José Beltrán Peña,
Julio Solórzano
y Ulises Valencia)

Usted en los Viernes Literarios hace de todo- porque hay que aclarar que carece de un equipo de producción y que nadie lo patrocina-: produce, conduce el acto, busca los invitados, hace la difusión de prensa, entre muchas otras actividades. E incluso, en más de una ocasión, se vio en la calle  y tuvo que buscar de local donde llevar a cabo los actos.

Soy un convencido que el éxito no es producto del azar; sino del constante trabajo y efectivamente es lo que se impone, hay que agregar organización y responsabilidad. Tener la confianza que debe salir bien cada programa, que dicho sea de paso, cada viernes es diferente aunque aparentemente se dé casi en el mismo formato. La diferencia está  en la presentación de diferentes actores de la poética, la narrativa o la dramaturgia.

Tenemos entendido que los Viernes Literarios, si bien es cierto es una idea suya, nació en el seno de la ANEA (Asociación Nacional de Escritores y Artistas), pero luego al fenecer ésta, usted se dio a la tarea de rescatarla y desarrollarla en otro ámbito. Cuéntenos ¿cómo ocurrieron los hechos?

Es cierto que nació en el seno de la fenecida ANEA y fue también con el narrador Luis Vargas Chirinos, quien me acompañó en esta tarea hasta 1993 porque luego asumió la responsabilidad dirigencial como Sub-Secretario General de la Federación de Empleados Bancarios (FEB), que por ese entonces existía, una emblemática organización gremial de los bancarios. Algunos años después el narrador Luis Vargas Chirinos, lamentablemente falleció.  
En ese entonces, la anea (Asociación de Escritores) estaba viviendo un conflicto. No olvidemos que en su momento el presidente, el buen poeta Jorge Bacacorzo, no pudo manejar administrativa ni orgánicamente y en su desesperación cerró temporalmente la institución, lo que dio lugar a una inmediata reacción de los asociados que terminó con el adelanto de las elecciones. En medio de ese gris panorama llega una persona que aparentemente iba a solucionar los problemas y finalmente fue todo lo contrario. La institución sufrió una sus peores e irreversible crisis  y a pesar del intento para superar esta situación a través de una Comisión Reorganizadora, finalmente no se consiguió. Idas y venidas, trajeron como consecuencia que hasta el año de 1996 funcionó formalmente. Curiosamente y como parte de la situación crítica aparecieron algunos tipos que autoproclamándose “presidentes de Anea” sorprendieron a incautos y distraídos e intentaron tomar la posta. A la corta o a la larga esta clase de ensayos o pretensiones meramente especulativas y recintos de ‘figurativismo’ cedió ante la realidad. Para 1996, ya estábamos en la Cooperativa Santa Elisa, mejor dicho, desde el año 1995 nos abrieron las puertas para continuar con la presentación de los poetas, narradores y dramaturgos en los sucesivos programas de los Viernes Literarios.  Se ha continuado en diversos auditorios de diversas instituciones y siempre en el Cercado de Lima. Esta labor ha continuado gracias a la mágica presencia de los escritores y el asiduo público que nos acompaña desde 1991. Claro que con el correr del tiempo se ha ido renovando; así como en el caso de los escritores que también empiezan a aparecer. Lo cierto es que se cumple la dicotomía del porqué la existencia de los Viernes Literarios: escritores y público.

A nosotros nos consta  lo mucho que batalló para  mantener y consolidar los Viernes Literarios: lo vimos tocar las puertas de autoridades implicadas ‘supuestamente’ en la difusión de la cultura, gremios artísticos, entidades particulares, etc., lamentablemente en la mayoría de casos, escuchó promesas que luego fueron incumplidas, reiterados pretextos, rotundos no y respuestas ambiguas. Sin embargo, esto nunca lo amilanó. Es más, aprendió a poner de su bolsillo y recurrir a los buenos amigos, comparta con los lectores esas experiencias.

Cuando se inició esta hermosa, pero difícil aventura, jamás se nos pasó la idea que iba a durar más de tres meses. Estábamos acostumbrados a las actividades de este tipo mediante los llamados ciclos de poesía, de literatura, etc. que duraban por lo general uno o dos meses; además que se realizaban esporádicamente. Cuando llegó el Nro. 100, parecía que habíamos tocado el cielo y por esa misma razón, se realizó algo especial: La Muestra de Libros y Plaquetas recientemente publicados. Hubo gran respuesta, no sólo de participantes; sino también del público asistente. La gente se acercaba para ver con libertad las publicaciones y es así que de manera espontánea también surgió el Recital General. Se colocó una mesa relativamente pequeña y una silla. Inauguró el recital la poeta Cecilia Izquierdo Ríos, hermana del ya fallecido escritor Francisco Izquierdo Ríos, quien en su período había ejercido muy acertadamente la presidencia de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA). Inclusive se llegó a pensar de manera ingenua que con lo que se había avanzado, íbamos a tener facilidades de parte de instituciones vinculadas al Estado. No pasó más allá de esa ilusión, aunque sí se dio el apoyo moral y las buenas intenciones de  quienes como siempre al inicio ofrecen, nada más. Este trabajo nos acercó más a la realidad en el campo cultural y ante la indiferencia se asumió a modo de militancia como un proyecto que debe cumplir una misión definitivamente a favor del escritor, su producción y acercar mucho más al público las obras de sus autores preferidos.

Pero también fue blanco de muchas críticas. Se le acusó de no tener criterio  a la hora de escoger a sus invitados, y es más, muchos deploraron la manera de estructurar sus programas, sobre todo, cuando se le ocurría incluir en una sola fecha a un escritor novel y otro de prestigio. Porque, déjeme decirle que algunos se lo tomaban muy a pecho y mostraban disgustados y ofendidos ¿De qué manera respondía a estos ataques?

En el fondo es cierto que la lucha frontal contra los enemigos de la sabiduría y la sensibilidad son aquellos que sueñan con la eternidad del statu quo. Las negras sombras que prefieren tener en la oscuridad al pueblo sobre todo a la mayoría para dominarlo, bajo el imperio de sus intereses creados. Soy consciente de ello y por eso el lema: “Sólo la cultura salvará al hombre”.  Por supuesto que no faltan los amigos que creen en la acción visionaria y por iniciativa nos alcanzaron alguna vez un micrófono, en otro momento un pódium, la tela grabada con el logo, con la que se cubre la mesa y la costumbre que hasta hoy se da es el obsequio de algunos ejemplares de sus libros que se sortea entre el público asistente al final de la velada literaria. Otro hecho generoso es el caso de la donación de un hermoso cuadro de algún artista plástico para ser rifado con ocasión del aniversario. Esto ya se ha convertido una tradición, así como el Recital General, tan esperado por aquellos que desean dar a conocer uno de sus mejores poemas. Un agradecimiento público a los artistas plásticos: Jorge Galarza, Elva Navarro, Roberto Valle, Teófilo Villacorta, Godofredo Pajuelo Vidal, entre otros.
Con los escritores Gustavo Armijos e Isaac Díaz Cóndor
En el Perú se hizo famoso un pensamiento popular donde se plasmaba que: “El enemigo de un peruano es otro peruano”. Afortunadamente eso está cambiando. Se da el caso que hagas lo que hagas, siempre habrá críticas a favor o en contra. Debo decir que en sus inicios hubo algo de eso y es que hasta 1991 la gente estaba acostumbrada a escuchar a un limitado número de escritores que eran publicitados por los medios de comunicación. Lo que  más indigna es que éstos en su mayoría brindan sendos espacios a temas intrascendentes cuyos personajes, convertidos en ídolos populares son los impresentables, esperpentos y groseros que gracias a algún ‘escandalete’ son protagonistas. No es casual todo lo que se ve y se lee. Naturalmente obedece  seguramente a una política de Estado que con mayor claridad se percibió durante el gobierno de la mafia fuji-montesinista, cuya intención era embrutecer colectivamente a la sociedad peruana para lograr el propósito de su soterrado proyecto de continuidad, gracias al fraude y la corrupción generada para controlar los aparatos del Estado. El reconocimiento a los estudiantes universitarios, a los trabajadores de Lima y provincias que aunaron esfuerzos y lograron ese gran movimiento de los Cuatro Suyos que puso fin a tamaña pretensión del gobierno más corrupto de la historia. Curiosamente con esta actividad, que dicho sea de paso es un granito de arena, ha dado la posibilidad de conocer a una buena cantidad de escritores, la mayoría con bajo perfil y que silenciosamente y sin aspaviento alguno escriben y publican sus obras. Muchos de ellos aún continúan bajo el manto del anonimato. Pues es la tarea de los Viernes Literarios, rescatar a esa clase de escritores. Podemos decir que a estas alturas se ha quebrado la argolla. Hoy da gusto que muchos de ellos volvieron a escribir y publicar sus obras e inclusive han obtenido premios en concursos importantes. Para estructurar un programa de cada viernes y con anticipación, porque rigurosamente se viene cumpliendo desde 1991, la entrega de la programación del siguiente mes en el último viernes del presente. Organizar cada viernes es como jugar ajedrez. Se toma en cuenta en primer lugar la afinidad entre los escritores, respecto a la generación, trayectoria, temática o estilo. La invitación fue siempre abierta. Más aún si se considera el carácter del Perú con sus manifestaciones pluriculturales y su limitada e interesada prensa, estúpida y mediática.
La estructura de cada programa se establece considerando varios aspectos, jamás se deja a la improvisación. Se toma en consideración básicamente la generación o trayectoria de los invitados. Afinidad temática o de estilo, en fin, en lo posible bajo criterios técnicos; de tal manera el invitado se sienta a gusto y asimismo, pueda ganar más el público asistente. Cada evento se inicia con la presentación donde se agradece al auditorio que acoge, el número de la edición y recordar que la velada estará dedicada en homenaje a tal o cual escritor o personaje importante que haya dejado profundamente huella en el campo cultural del país. En seguida, luego de una breve reseña bibliográfica del invitado empieza con la lectura de poesía, narrativa o dramaturgia, según el caso. Cada escritor tiene en su haber un promedio de quince minutos para su lectura y breve fundamentación de lo ofrecido. A continuación el espacio Recordando a los Inmortales donde se desarrolla entre anuncios de actividades próximas, la participación de cantautores, o instrumentalistas, declamadores, corto teatral entre otros en homenaje al personaje ilustre que haya llegado o marchado durante esa semana; es decir a modo de efemérides; de tal manera recordar frecuentemente a quienes merecen estar presentes en nuestra memoria por su obra desarrollada en beneficio de su comunidad o país. Inmediatamente después se realiza la participación del público, quienes pueden intervenir con sus preguntas para conocer más a los invitados de la noche. Para tal efecto se desarrolla en dos rondas. Este espacio cumple un importante y eficaz rol para actualizarnos en el campo cultural. En oportunidades contadas por supuesto se da casi como una suerte de debate que finalmente cumple su cometido de esclarecimiento. Finalmente y antes de la despedida, se realiza el sorteo de los libros que esa noche han entregado algunos escritores para dar a conocer su nueva publicación y se reitera la invitación para el siguiente viernes. Por supuesto que se tomó en cuenta desde sus inicios que los participantes necesariamente hayan publicado por lo menos un libro. Fue bajo el criterio que cualquier persona puede escribir algunos versos y luego jamás lo vuelva hacer o de repente de manera esporádica que finalmente viene a ser una suerte de hobby; sin embargo, la persona que publica un libro a sabiendas que no es fácil por razones fundamentalmente económicas, refleja un espíritu más entregado a la literatura que se convierte definitivamente en un oficio. Desde varios años atrás ya ese criterio quedó al margen porque ante el avance de la tecnología (Internet) fácilmente se puede conocer la producción de los autores. Asimismo, se toma en cuenta presentaciones previas que haya tenido, habida cuenta que buen porcentaje del público, directa o indirectamente está involucrada con la literatura y/o arte. Alguna vez se ha experimentado la presentación de varias generaciones juntas en un recital, que yo sepa jamás he recibido una muestra de disconformidad; además que se tiene mucho cuidado al momento de su respectiva presentación. Si ha sucedido alguna vez pues ha sido por razones de vínculos de algo que cuenta como afinidad, seguramente la temática.

El prestigioso escritor Oswaldo Reynoso también
fue uno de sus invitados
Es raro que un escritor, sea narrador o poeta, no haya leído o presentado su obra en los Viernes Literarios, pues me atrevo a afirmar - sin temor a equivocarme- que por ese escenario han desfilado casi todos los escritores del Perú, incluyendo cientos de entusiastas principiantes, igual número de gente con trayectoria y por supuesto, los habitantes del Olimpo literario nacional. ¿Me da la razón?  Y si alguno no fue, ¿quiénes son esos escritores y por qué causas no pudieron asistir hasta la fecha?

Los que no fueron, algunos porque consideraron una suerte de emboscada para desprestigiarlo. Lo que ocurrió fue que en los primeros Viernes Literarios, apareció entre el público asistente ‘un grupo de francotiradores’ que por un período hizo difícil el desarrollo de la actividad. No olvidemos que en ese entonces aún se daba el caso de los apagones, explosiones y por protestar ante la Embajada de Estados Unidos contra la guerra del Golfo Pérsico que se dio con papá Bush, entre otras cosas, la prensa mal intencionada se dio el trabajo de satanizar; de tal manera tendenciosa se hablaba de vínculos con el terrorismo. Así era respecto a los espacios donde se desarrollaban actividades culturales. Otros por prejuicios y otros que estaban programados y que lamentablemente la parca ganó la partida. Así también por mi negligencia y circunstancias que no ha permitido su invitación, lo cual tenemos la obligación de subsanar. Guardo gratos recuerdos de los poetas con gran trayectoria y por lo general mostraron su don de gente y sencillez. Conscientes de ser grandes maestros que dejan una muestra de su sapiencia a las nuevas generaciones.

Fueron muchos los afamados y reconocidos escritores peruanos que pasaron por los Viernes Literarios, ¿de quién o quiénes guarda un particular recuerdo y por qué razón?

De buena impresión recuerdo al poeta Mario Florián, quien también desde sus inicios estaba al tanto de lo que ocurría en los Viernes Literarios. Muchas veces me acogió en su casa-biblioteca para estar al día sobre el movimiento cultural a nivel nacional. Recogí sus recomendaciones y sugerencias, tal como en su momento también de Marco Martos, Juan Cristóbal, el legendario Leoncio Bueno, Oswaldo Reynoso, entre otros. Aun cuando la muerte se adelantó a la invitación del narrador Eleodoro Vargas Vicuña, quien al conocer la actividad me citó a una reunión para tratar sobre la actividad, pues con mucha seriedad me dio importantes consejos.

Su espacio es muy democrático y siempre hubo cabida para todos, pero, ¿se vio en la obligación de vetar a algún escritor?

Te cuento que el veto para mí no existe, mas bien lo veo como un reto. Jamás he mezclado mis problemas personales con alguien con quien los haya tenido, porque a decir verdad alguna vez sí  los tuve y sin embargo se le comunicaba para su presentación formal según correspondía. Ahora que haya gente que se autocensure, también los hay, porque pretende imponer caprichos que están fuera de lugar. ¡Ah! eso sí, me costaría mucho programar a un delincuente.


Celebrando los 21 años de los "Viernes Literarios"

 Seguramente, conserva en la memoria innumerables anécdotas de los participantes ¿puede compartir alguna en especial?

En realidad a partir de esta entrevista voy a retomar los textos para continuar trabajándolo. Me refiero a un libro de anécdotas en los Viernes Literarios que se dieron durante estos 21 años.

Por lo pronto comparto una:

“Cuando se iba a iniciar un  programa más de los Viernes Literarios, aún estábamos en el Jr. Puno,  un directivo de aquel entonces, Anea, se acercó para decirme que había llegado un poeta chileno de la SECH, y que deseaba dar un saludo a los escritores de su par institucional. Previa aceptación y esperar el momento oportuno de los saludos, se dio inicio a la actividad, no sin antes haber invitado en primera fila al ilustre visitante. Se presentaba un poeta y un narrador. El narrador que se caracterizaba por escribir mitos y leyendas de su tierra,  hizo lectura de un relato cuyo contenido coincidentemente era relacionado con la guerra del Pacífico. Escribe un pasaje sobre la proeza de Cáceres. Lo curioso de todo esto fue la cargada batería de adjetivos contra los chilenos y de manera reiterativa. Un agregado era la forma enfática de lectura que le imponía el narrador. Por supuesto que me encontraba en una posición incómoda y esto porque podría interpretarse que todo eso estaba premeditadamente planeado. De reojo percibía al poeta chileno que parecía no inmutarse de todo lo que escuchaba. No sabía si hacer presente sobre su petición, cierto que empecé a dudar, pero al finalizar y escuchar los aplausos del respetable, me di cuenta que había terminado de leer. Claro que me costó buscar la fórmula para dirigirme al público. Luego de las indicaciones para la siguiente semana, invité al poeta chileno para el saludo correspondiente. Apenas mencioné su nombre y nacionalidad, no se hizo esperar la carcajada del público al ver a Plighio, el narrador,  levantarse como un resorte y todo colorado invitándolo y casi rogándole y cederle su asiento. La gente no cesaba de reír al ver este cuadro. El poeta chileno agradeció el gesto y se dirigió al pódium para el saludo respectivo, dejando claro su  madurez sobre su posición de la historia y nuestros antepasados. Seguramente un  sentimiento compartido por todos los presentes cuando alguna manifestación artística está por encima de todo eso”.

Hace poco recibió un importante homenaje en la Casa de la Literatura Peruana y dicen sus amigos y colegas que tal reconocimiento lo cogió por sorpresa, ¿fue realmente así?

Casi, casi. Hace dos meses atrás la gestora cultural Mavi Márquez, anunció el propósito. Después pasaron varias semanas y no se percibió nada al respecto.

Un sábado que programé ir al hospital Almenara y que en el camino encontré al periodista Américo Acevedo, a quien le hice saber el propósito, inmediatamente aceptó acompañarme a visitar al teatrista peruano Tomás Temoche (ya fallecido). Ya no se encontraba, aunque hicimos un barrido de piso a piso. Recordé que doña Mavi fue quien me informó sobre el asunto y por esa misma razón la llamé para saber exactamente el número de cama, etc. pues ya había sido trasladado a otro nosocomio. De inmediato de esa llamada me informó que estaba en pie el homenaje. Por supuesto desde este espacio el agradecimiento a todos quienes participaron ese día y que como dije, sólo me queda continuar desarrollando con mayor responsabilidad y esmero.
A propósito incluyo un texto de Julio Solórzano que publicó en el boletín de la Sociedad de Poetas y Escritores de Huacho:

“La comunidad intelectual del Perú se dio cita el pasado miércoles 7 de diciembre al auditorio central de la Casa de la Literatura Peruana, para ser actores presenciales del bien merecido homenaje que se le tributó al artífice de los Viernes Literarios en nuestra capital.
Fueron 20 largos años ininterrumpidos como promotor y conductor de los Viernes Literarios con más de 890 recitales acuesta sin faltar a uno solo de ellos, su generosidad y donde guía y maestro, permitió la participación de noveles y connotados escritores, decimistas, poetas y novelistas, que viernes a viernes entregaban a los presentes lo mejor de su creación literaria.
Juan Benavente Díaz, recibió el afecto y el reconocimiento de la talentosa Gestora cultural Mavi Márquez Alcalde, organizadora del evento, Samuel Cavero Galimidi.- Presidente del AEADO, Julio Solórzano Murga.- Presidente de la Sociedad de Poetas y Narradores de Huacho, Mariano Molleda.- Presidente de SIPEA Juniors, Áureo Sotelo Huertas.- AEPA, Armando Azcuña Niño de Guzmán.-SUAL y de los destacados poetas Luis Yáñez Pacheco y Raúl Gálvez Cuéllar, contando con la acertada conducción del poeta Carlos Castro”.

Merecido reconocimiento
 Los Viernes Literarios y su labor de docente en una escuela colma la totalidad de su tiempo, sin embargo, cuenta con una prolífica producción literaria, ¿en qué momento escribe?  E incluso se da el lujo de compartir un cuento mensual de su autoría con sus amigos y conocidos a través del correo electrónico.

Siempre hay tiempo para todo lo que nos apasiona. Escribo cada vez que me encuentro libre de toda actividad que me permite sobrevivir. Varios de los trabajos que entrego mensualmente son de larga data y que siguen esperando la mágica varita para publicarse de una vez por todas.

Cultiva varios géneros, pero sus colegas y lectores lo ven más como poeta, ¿le importa?

Es cierto, lo importante es que te sientas involucrado en este hermoso, pero difícil oficio de la literatura. He desarrollado cuentos, novelas, poesía, teatro, ensayo y artículos para diversas publicaciones.

Otra de sus actividades es la edición de libros bajo el sello de los Viernes Literarios, ¿cuántos libros viene produciendo su editorial?

Mediante el sello VL, se han publicado más de una treintena de títulos. Y se continúa, por la confianza y responsabilidad conquistada.

El escritor Miguel Ildefonso participando
en los "Viernes Literarios"
Por ahora,  los Viernes Literarios tiene lugar en uno de los ambientes de la Casa Museo José Carlos Mariátegui”, ¿sueña con el local propio?

La vorágine y la cercanía de un viernes al otro me ha llevado a una labor que por rutina o de manera casi mecánica, lo desarrollo. Claro que actualmente nos encontramos en la histórica Casa Museo José Carlos Mariátegui y desde ya la gratitud a los directivos que permiten el desarrollo de la difusión de la creación literaria a través de los Viernes Literarios. Por supuesto que es un sueño respecto al local propio de los Viernes Literarios y que por una u otra razón no se ha desarrollado en serio la gestión para tal efecto. Creo que ha llegado el momento propicio para realizar una seria gestión al respecto. Será pues ante las autoridades pertinentes y ojalá pueda hacerse realidad para el beneplácito de los escritores y continuar con la  presentación con la libertad e independencia caracterizada y dar a conocer su producción y contribuir de manera eficaz con la Literatura Peruana.

El escritor Juan Benavente ha llevado a cabo muchos proyectos en beneficio del colectivo de escritores, pero, por un instante, le pedimos que sea egoísta, y piense en usted, ¿cuáles son los anhelos del escritor y el hombre?

Jalón de orejas que recibo frecuentemente respecto a mi producción literaria y vida personal. Mi autocrítica por fallar en este campo. Qué te puedo decir, a estas alturas con 21 años transcurridos de los Viernes Literarios, ha pasado como un rayo el tiempo que al despertar, te confío que me desespero y trato en lo posible de tener tiempo sin tiempo para hacer una y mil cosas más. Ojalá me alcance (aunque lo dudo) para lograr todo lo que deseo.

Si desean saber  más del autor, su obra o sus actividades
pueden pinchar:

http://viernesliterarios.blogspot.com/

sábado, 21 de enero de 2012

Miriam R. Krüger: “Luxemburgo me dio la oportunidad de ser reconocida como escritora”

La escritora  Miriam R. Krüger respira poesía y arte, y se mueve soltura por las calles del Gran Ducado de Luxemburgo dando a conocer su trabajo y promoviendo actividades culturales.
El dominio de varias lenguas le ha hecho la vida más fácil en lo cotidiano y profesional, pero no se considera políglota, pues manifiesta que es natural en un país donde, como mínimo, se comunican en tres idiomas. “Tengo la facilidad de poder comunicarme en otros idiomas y eso es muy importante”.
Domina el dibujo, la pintura, la fotografía y la actuación, y a cada faceta le da su lugar. No puede establecer en qué momento le tocara manifestarse en tal o cual lenguaje, pero los cultiva con pasión y se entrega al máximo cuando lo hace. “Jamás me digo a mí misma: Ahora dibujo o ahora voy fotografiar. No funciona así. Simplemente son expresiones artísticas que me brotan en un momento determinado para complementar mi manera de expresarme”, sostiene.

A diferencia de muchos poetas peruanos que ahora radican en el extranjero, usted primero publicó en su lugar de residencia y en cuatro idiomas, incluido el luxemburgués. ¿Fue una iniciativa enteramente suya o alguien le aconsejó hacerlo? Cuéntenos su experiencia

Fue el destino, diría yo, el que me ofreció la oportunidad de publicar por primera vez en un país que no era el mío. La idea de editar en cuatro lenguas me vino de manera natural al vivir en un país donde los idiomas son muy importantes y cotidianamente solemos utilizar para comunicarnos. En mi poemario Potpurrí se incluyó la traducción de mis poemas en luxemburgués porque fue una manera de dar las gracias a este país que me dio la gran oportunidad de publicar mis poemas en 1997, y que mejor manera de decir gracias que publicando mis poemas en luxemburgués

Tenemos entendido que su madre en vez de entonarle canciones de cuna para arrullarla le leía poemas, ¿puede decirnos a qué poetas escogía y cuánto tiempo duraba esta particular sesión poética?

Bueno, yo no la llamaría “sesión poética”, simplemente mi madre prefería leerme poesía en vez de leerme cuentos de hadas, incluso a veces ella leía un verso y me pasaba el libro para que yo leyera el verso siguiente. En especial, recuerdo una antología que incluía poemas de César Vallejo, Pablo Neruda y Alfonsina Storni. De niña nunca me pareció raro escuchar o leer poesía, pero con el pasar de los años me di cuenta que he sido afortunada

 Junto a los poetas:  Amadeu Baptista (Portugal),
Moritz Beichl (Austria), Julien Burri (Suiza)
Domina varios idiomas el inglés, francés, italiano, y por supuesto, el español, ¿en cuál de ellos escribió su primer poema? Recuerda, ¿cuál fue el tema?

Yo empecé a escribir en español que es mi idioma materno, y si no recuerdo mal mi primer poema fue sobre el amor y la soledad. En el colegio mi profesora de literatura me decía  que cómo era posible que escribiera poemas tan tristes siendo tan joven. Confieso que tengo temporadas en que escribo directamente poemas en francés.  Es un idioma en el que me siento muy cómoda en poesía.

Su poemario Sentir le dio la oportunidad de darse a conocer en el Perú, ¿cómo la recibieron y cuál fue la opinión de la crítica?

Sentir es un poemario especial para mí. Hice una selección de mis primeros poemas publicados en Luxemburgo, pues quería que ese poemario marcara el inicio. Decidí publicarlo en Perú porque quería demostrar que había realizado mi sueño en el extranjero y quería que mi gente lo vea. Sentir marcó el reencuentro con mi ciudad natal. Al llegar a Lima conté con el apoyo de amigos poetas que había conocido en las redes sociales. Fue lindo conocerlos en persona. Mi poemario fue muy bien recibido. Durante la presentación oficial hecha por el poeta Carlos Zúñiga, Héctor Ñaupari y Domingo de Ramos. Mi poesía fue catalogada como un volver al romanticismo. Yo recité en aquella ocasión en español y francés. Se creó un ambiente de ensueño y el público se dejó llevar por mis versos incluso en francés. Ellos me permitieron acariciarles el alma y, por tal motivo, aquella noche fue realmente mágica.

¿Es cierto que su segundo libro Potpurrí  figura en la sección de literatura luxemburguesa en la Biblioteca Nacional de ese país?

Mi segundo poemario Potpurrí publicado en Luxemburgo fue prologado por el conocido poeta peruano Héctor Ñaupari y contiene mis poemas en luxemburgués, francés, español e italiano. Me ha traído muchas satisfacciones. Tuve la oportunidad de hacer la presentación oficial en la Biblioteca Nacional de Luxemburgo, siendo así la primera poeta peruana presentada en ese importante recinto de la cultura
Por el hecho de tener la traducción en luxemburgués en la Biblioteca Municipal lo colocaron en la sección de literatura luxemburguesa. Lo mismo pasó en las librerías. Recuerdo que en una oportunidad fui a ver en la librería y no encontraba mi poemario; así que pregunté y me dijeron que estaba en la sección de literatura luxemburguesa. Aquí las librerías venden los libros en francés y alemán, pero hay siempre una sección de literatura luxemburguesa que incluye los libros publicados en Luxemburgo. Justo hace poco fui contactada por el Centro de Literatura Luxemburgués. Me dijeron que estaban actualizando los archivos de los escritores y querían un ejemplar de mi primer poemario. Un diario luxemburgués publicó mis poemas en luxemburgués y francés y,  en otro, sacaron un gran artículo sobre mis poemarios donde se decía que soy una poeta peruana integrada en el espacio literario luxemburgués.

Junto a los niños de su proyecto "Manitas"
Su tercer poemario titulado Ego incluye dibujos de su autoría y está dedicado a las mujeres que han sufrido violencia de género, ¿su libro también tiene que ver con ese delicado tema?

En este poemario conté con el apoyo del reconocido poeta peruano Miguel Ángel Zapata, el cual escribió el prólogo. Ego es un poemario que se volvió una necesidad, una urgencia. Recuerdo que recién había publicado Potpurrí y ya tenía en mente mi poemario Ego; incluso la foto de la carátula. También los poemas y dibujos. Todo estaba claro en mí. Este poemario no quería dedicarlo a una persona en particular porque sentía esa necesidad de afirmar mi posición y asumirme. Por tal motivo, desde su inicio decidí que sería dedicado a las mujeres víctimas de violencia, la cual es una causa con la que me siento muy comprometida. La fotografía de la carátula es de mi autoría y es una con las cuales participé en una exposición colectiva dedicada a la mujer, evento que fue organizado por Ciudad de Mujeres en España.

Algunas de sus fotografías forman parte de la VII  Exposición de fotografía  mujeres vistas por mujeres: una mirada de género (España 2011), ¿qué motivos la condujeron a participar?

Desde siempre me sentí muy feminista y esto no quiere decir que considere al hombre mi enemigo. El objetivo de esa exposición fue mostrar desde los ojos de una mujer la visión que tiene de su género. Se llevó a cabo con motivo del día internacional de la mujer.  Esto me pareció genial y no dudé en participar con algunas fotografías mías. Luego esta exposición  fue trasladada a Galicia por el Día internacional en contra de la violencia hacia la mujer. Así que puedo decir que me sentí afortunada y orgullosa de haber sido parte de esta exposición  colectiva de fotografía.

Usted a parte de su amor a la poesía tiene muchas cualidades artísticas: el dibujo, la actuación, la pintura  y la fotografía, ¿cómo compatibiliza esos talentos? ¿Logra darle a cada cosa su lugar?

Puedo decir que el arte es algo esencial en mi vida. Desde chica hice teatro y durante un tiempo participé en un grupo teatral aquí en Luxemburgo. Realmente lo disfruté mucho; además me dio la oportunidad de ver cómo podían ser interpretados mis textos. El dibujo, la pintura, la fotografía son mi complemento  y cada cosa se impone en un momento dado. Como cuando tuve la oportunidad de participar en una exposición  colectiva de diseño grafico Micro Exposiciones: Arte en tránsito o mi participación en la exposición fotográfica colectiva Mujeres vistas por mujeres, ambas realizadas en España. Incluso el hecho de haber realizado algunos dibujos como diseño de carátula para algunos libros en Perú y Luxemburgo. Jamás me digo a mí misma: “Ahora dibujo o ahora voy fotografiar”. No funciona así. Simplemente son expresiones artísticas que me brotan en un momento determinado para complementar mi manera de expresarme; porque mi raíz, definitivamente, es la poesía.

Formó parte del proyecto La Fabrique des Ecritures (2010) con poemas sobre la inmigración y la cultura,  a propósito, ¿cuál es la situación del inmigrante en Luxemburgo?

Sí, participé con mis poemas en español en el proyecto literario La Fabrique des écritures  el capítulo I (2010) y en el  capítulo II (2011), donde participe con mis poemas en francés.
Luxemburgo es un país donde conviven más de 100 nacionalidades diferentes y, por consiguiente,  se hacen muchas cosas para la integración.

¿El intercambio cultural y artístico puede ser vehículo de entendimiento entre las diferentes culturas que conviven en un país?

Definitivamente,  Luxemburgo es un gran ejemplo. El país será pequeño pero a la vez es muy cosmopolita. Hay un gran cruce de culturas y eso lo considero estupendo y sobre todo, motivador artísticamente.

Rodeada de sus dibujos y pinturas
¿Cómo nace Manitas, su taller de creación artística para niños?  ¿Sus pequeños alumnos son de diferentes nacionalidades?

Manitas fue un atelier artístico que realicé entre los años 2010 y 2011. Mi objetivo fue motivar la imaginación de los niños,  los cuales eran todos de nacionalidades diferentes pero aquí eso es parte de la normalidad por así decirlo. Aproveché esta particularidad para dar a conocer a los niños otras culturas.  Fue así como nació  mi atelier inca. Con éste mi objetivo fue dar a conocer la cultura incaica los niños. El atelier más grande fue con 70 nenes dentro de lo que fue el evento de beneficencia La Noche de los Incas organizado por la Asociación Luxemburgo-Perú.
 
¿Adónde fueron a parar sus estudios de aviación comercial y marketing?  Se lo digo porque la poesía y la enseñanza  del arte abarcan casi todo su tiempo, ¿no es cierto?

Trabajar en turismo y en marketing me ayudó mucho a conocer el mundo y relacionarme con personas de diferentes culturas. Luego con el tiempo la poesía y el arte poco a poco han cogido más espacio en mi vida profesional.

¿En qué momento decide hacer su vida en Luxemburgo y por qué escogió este país?

En realidad jamás imaginé que terminaría viviendo tanto tiempo en Luxemburgo, sin embargo, con el pasar del tiempo me fui estableciendo aquí y, bueno,  el futuro no sé dónde me llevará.

¿Es fácil la vida de una peruana en el extranjero? ¿Cómo la trata Luxemburgo?

La vida en el extranjero tiene sus pro y sus contra. Depende de muchos factores. Uno de ellos es, por ejemplo, si estás sola o si tienes algún familiar contigo. Luxemburgo me trata de maravilla. El Gran Ducado de Luxemburgo me dio la oportunidad de ser reconocida como escritora y las oportunidades que me brinda en el ambiente literario son estupendas.

¿En sus actividades literarias se encuentra con colegas peruanos?

En Luxemburgo soy la única escritora peruana, y sólo logro encontrarme con algunos escritores peruanos cuando son invitados al Salón del Libro y las Culturas. Por otra parte, yo intento siempre dar a conocer la poesía peruana y en los recitales mensuales que organizo junto a otras cuatro asociaciones intento siempre hacer alguna videoconferencia con algún escritor peruano.
Junto a la poeta Karina Bocanegra durante una presentación

¿Cuándo realiza presentaciones concurre público hispanoamericano o del país?

Asisten muchas personas de diferentes nacionalidades que radican aquí. Cuando me contactaron de Bicher 3, que es una red de bibliotecas solidarias, para proponerme un recital, decidí dedicarlo al Perú. Fue un recital donde leí algunos poemas,  pero también dimos a conocer la cultura peruana por medio de fotos, música y un buffet con especialidades peruanas. También se sirvieron pisco sour y deliciosos vinos peruanos. Fue realmente una maravillosa experiencia.

¿Qué temas le gustaría tocar en su próximo poemario? ¿Está preparando la salida de un nuevo libro?

Por ahora tengo tres poemarios publicados y lo que quiero es centrarme más en dar a conocer mi poesía. Por el momento, me dedico a varios proyectos literarios dentro y fuera de Luxemburgo y la promoción de mi último poemario Ego que salió publicado justo en navidades.

Usted que es políglota, ¿pierde mucho la esencia de un libro- sea novela o poesía- en la traducción?

Francamente no me considero políglota. Pienso que tengo la facilidad de poder comunicarme en otros idiomas y eso es muy importante, sobre todo, en una sociedad como esta, donde diariamente como mínimo utilizo tres idiomas.
Yo misma hago la traducción de mis poemas. Aunque es verdad que hay poemas que no son fáciles de traducir porque se puede perder la melodía o, a veces, se pierde un poco la intensidad;  sin olvidar que algunas palabras pueden cambiar de género de un idioma a otro. Por ejemplo, cuando escribo directamente en francés jamás lo traduzco en español. Es algo que no consigo hacer.  Sin embargo traducir mis poemas escritos en español es algo más factible.

¿Miriam R. Krüger va viendo realizados sus sueños en la poesía?  

Puedo decir que he superado mis sueños y cada experiencia en esta mi aventura poética la vivo siempre con la misma intensidad;  como si fuera la primera vez.
Si desean saber de la autora, su obra  y sus actividades culturales pueden pinchar:
http://mrkpoesia.blogspot.com/

sábado, 14 de enero de 2012

Ricardo Ayllón: “Creo en los escritores que se mantienen firmes en sus convicciones ideológicas”

Es un hombre que ha nacido para vivir consagrado a la escritura y todas las facetas que  ésta comprende. Se dedica a  la creación literaria, la redacción periodística y la tarea editorial dejando a sus colegas sorprendidos por su capacidad de efectuar tantas cosas a la vez. Sin embargo, la crítica  no tarda en llegar, pues muchos lo califican de indeciso por no centrarse en una actividad en concreto. “Sé que es una tarea un tanto dispersa y heterogénea, pero quizá sea porque ya me convertí en un verdadero ornitorrinco”,   responde el escritor  haciendo alusión al nombre de su casa editora.
Ricardo Ayllón, el  poeta que se mueve con soltura entre el cuento, novela, crónica y el  periodismo cultural, posee además un espíritu inquieto que le obliga a abandonar su oficina y sus faenas de escritorio cada cierto tiempo para convertirse en promotor cultural y vendedor ambulante de los libros que produce.
Aunque la editorial Ornitorrinco deje de existir este 2012, tal como lo anuncia en esta entrevista, estamos seguros pronto veremos a Ricardo Ayllón metido en otros proyectos dirigidos a la promoción y difusión de la literatura y la cultura.
Conozcamos más de este personaje nacido en Chimbote (Ancash-Perú), que adolece de insomnio y que afirma le falta mucho por aprender como narrador.
Es usted un escritor-editor que no sólo recorre el Perú difundiendo su trabajo sino también el de los autores que publican bajo su sello editorial. Al respecto ¿se puede decir que Ornitorrinco es la casa editora de los escritores provincianos por excelencia?

No, no es así. Sólo he seguido la ruta de algunas de las editoriales donde trabajé y aprendí esta tarea antes de fundar Ornitorrinco, como el sello Arteidea por ejemplo. Creo que Arteidea sí califica como la editorial de los escritores provincianos ya que tiene 15 años publicando a escritores del interior.

Ornitorrinco es una editorial joven y muy conocida, por cierto, ¿por qué le puso ese nombre tan particular? ¿Podría responder, tal vez,  a algún tipo de superstición?

Se debe a que hay una frase muy conocida que relaciona a este animalito tan simpático, el ornitorrinco, que es una mezcla de mamífero y ave, con algunos géneros literarios que son híbridos, es decir, que tienen tanto de narrativa como de poesía. Partiendo de esta idea, como en la editorial pensaba editar tanto a narradores como a poetas, elegí al ornitorrinco.

Almacén de invierno vio la luz, al igual que usted, en Chimbote (ciudad al norte de Lima), pero lo hizo tras volver de un período de estudios universitarios en la capital. ¿Cuál fue el motivo de tal decisión teniendo en cuenta que la mayoría escritores –salvo contados casos– prefiere publicar su obra primero en Lima?

El único motivo es que quería seguir personalmente el proceso de producción de mi libro para que no aparezcan errores en la edición. Y hacer eso de una ciudad a otra, iba a resultar difícil.

El poeta en el muelle de Chimbote
Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; sin embargo, la poesía lo sedujo y lo mantiene atrapado entre sus redes hasta el día de hoy. ¿En qué momento decide ser poeta? ¿Recuerda ese momento?

Empecé a escribir poesía a los 15 años más o menos, creo recordar casi con exactitud la tarde en que plasmé mi primer poema en una hoja de block escolar, fue en mi habitación, a escondidas de mis padres y hermanos. Por supuesto que aquello no convierte a nadie en poeta; sin embargo, luego de esa experiencia no paré de escribir y leer poesía hasta el día de hoy.

El estilo de su poesía es inconfundible y ya se ha ganado un lugar entre los cultores de ese delicado y exquisito género; sin embargo, respecto a su prosa declaró alguna vez que todavía está en proceso de consolidación. ¿Es complicado moverse entre esas dos aguas? ¿Cuándo siente el llamado de una u otra?

La verdad que cuando mencionas “prosa” debo decir que este término involucra también a mi poesía, debido a que ésta está escrita generalmente en prosa y muy poco en verso. Pero si al decir prosa te refieres a mi narrativa, digo que está en proceso de consolidación porque siento que aún tengo problemas en perfeccionar ciertas técnicas o en mantener un hilo conductor que no se caiga en el intento. Esto se debe a que siempre surge en mí el poeta que llevo dentro, que se preocupa más por la belleza del lenguaje y la metáfora exacta. Se trata sin embargo de un escollo del cual tengo plena consciencia y sé que salvaré en algún momento. 

Escribir y preparar su poemario Un poco de aire en una boca impura le ocupó 10 años de su vida, y tras publicarlo expresó que “se había quedado vacío”. ¿Es esto posible?

Sí, me quedé vacío. Y estaba asustado con esta situación. Menos mal que no fue por mucho tiempo pues la vida es una renovación constante, y conforme pasan los días surgen nuevas inquietudes y con ello nuevos temas para escribir. Así que ahora estoy encaminado en un nuevo libro.

Su poema sobre el insomnio conmovió mucho a sus lectores y a la crítica por su tremenda carga emocional. Está basado en una experiencia personal, ¿no es así?

Sí, es el resultado de un problema de depresión que tuve durante meses, de una depresión que me causó largos períodos de insomnio y que de todas maneras dejó cierta secuela pues ahora tengo un trastorno de sueño que me devuelve al insomnio eventualmente. Una cosa que ya no tiene solución creo yo.

Llegando a Piura a realizar tareas de promoción
La obra Des/Nudos (1998) constituye una joya en su producción literaria, pues escribió inspirándose en los trazos del artista plástico Víctor Barrionuevo, ¿cómo se gestó esta particular dupla de trabajo?

En realidad no fue ninguna dupla. Lo que ocurrió fue que Víctor Barrionuevo, un excelente artista que vive en Chimbote, me regaló una vez cinco dibujos, cinco aguadas o acuarelas de tema erótico muy buenas que, de tanto mirarlas, provocaron en mí la fantasía de que cada una de ellas representaba un sentimiento humano puro y conmovedor, y, en conjunto, guardaban una unidad, una idea integral. Sobre esa base, les concedí personalidad lírica y trabajé aquellos poemas sin que Barrionuevo se enterara de que los escribía. Fue recién cuando el poemario estuvo impreso que él se enteró de todo.
 
A principios del año 2000, el escritor Antonio Sarmiento y usted remecieron el ambiente literario con el manifiesto A los poetas que vendrán. Su protesta estaba enfilada contra el elitismo cultural existente en el Perú. Al cumplirse doce años de ese hecho, ¿han conseguido algo? ¿Se podría decir que han mejorado las condiciones para quienes escriben y quieren difundir su obra?

Me parece que conseguimos algo, principalmente, durante los días en que el manifiesto salió publicado. De todas maneras fue muy comentado. Por ejemplo, un poeta del importante movimiento Hora Zero como es Tulio Mora, se tomó la molestia de dedicar una página completa del diario Cambio intentando rebatir nuestra posición. En suma, el resultado fue coyuntural y algunos críticos y poetas de nuestra generación tomaron consciencia de que teníamos razón en varios de los puntos planteados, algunos de los cuales (como el centralismo cultural, la influencia mediática y el consiguiente reconocimiento inmerecido a algunos poetas) nadie se atrevía a demandar públicamente. Luego de eso todo volvió a su cauce anterior porque el Perú, culturalmente, sigue comportándose en muchos aspectos como un país colonizado.

Ornitorrinco va a celebrar su quinto añito y pese a su escaso tiempo de vida, lleva más de 30 títulos publicados. Quizá para lectores de otros confines no signifique algo digno de resaltar, pero sí lo es para una casa editora pequeña que tiene que luchar contra viento y marea para llevar a cabo su labor. No todos pueden enorgullecerse de ese resultado dada la complicada realidad editorial en el Perú, ¿estamos en lo cierto?

Valgan verdades, acabamos de rebasar los 50 títulos. Pero mi sentimiento al respecto es ambiguo, me siento orgulloso del trabajo realizado y de haber hecho conocido el trabajo de los escritores de nuestras regiones; sin embargo, los resultados económicos no han sido favorables. Soy un mal administrador, nunca me preparé para un reto de este tipo y he perjudicado económicamente a mi familia con esta aventura. Quizá el 2012 sea el último año de Ornitorrinco Editores.

¿Cuál es el escritor top de su editorial? ¿Todos le han sido fieles o hubo alguno que cambió de casa?

Todos los escritores que han pasado por Ornitorrinco han sido importantes para mí, pues cada quién ha llegado con mucho entusiasmo y la mayoría ha dado mucho de sí en la tarea de apoyar en la difusión y promoción de su libro. Así que por ese lado no me quejo de ninguno. Pero si hablamos de uno de los escritores más populares o publicitados que haya llegado a la editorial, este es Óscar Colchado Lucio, quien, pese a tener contratos con sellos grandes como Santillana (Alfaguara) o el grupo editorial SM, nos confió un libro de cuentos. Respecto a la fidelidad, la verdad es un asunto que no sé si por ingenuidad o descuido jamás he tenido en cuenta; lo cierto es que algunos de los que publicaron con Ornitorrinco cambiaron de casa, y no para quedarse en otra editorial sino para abandonar también esta otra e irse a una nueva, y luego a otra, y a otra…

Con usted pasa algo curioso: tiene una editorial que es de su propiedad, sin embargo no se autopublica. ¿Se rige por algún sistema ético particular?

Sí, definitivamente es por una cuestión de ética. Autopublicarse es como si uno se convirtiera en juez y parte, lo cual no me parece correcto. Pese a esto, una vez cedí y llegué a editar un libro propio con mi sello, el volumen de cuentos infantiles Imberbes. Ahora estoy tratando de que la edición se agote para que otro sello se encargue de él. Por lo pronto, Ediciones Altazor ya se comprometió a tenerlo entre sus títulos.

Usted se califica de “muy serio en su trabajo editorial”, pues su objetivo no es el lucro y lo que más desea es publicar obras de calidad. ¿Son muchos los que descalifican? ¿Qué argumento usa cuando la respuesta es un no? ¿Ha habido alguno que se ha resentido o protestado al ser desestimado?

El argumento que uso cuando rechazo un texto es siempre el de la sinceridad, una sinceridad –obviamente– que se dice con mucho tino, sin ánimo de herir ni de lapidar al autor y a su obra. Es necesario usar las palabras apropiadas para que el autor tome real conciencia de que aún no está listo para publicar y, lejos de desanimarse, emprender un trabajo de perfeccionamiento. Dichas las cosas de este modo, no creo haber producido resentimiento en nadie.

Por otro lado, ¿cómo responde el público frente a la oferta literaria de los nuevos escritores? ¿Establece alguna diferencia entre los lectores capitalinos y de provincia?  ¿Quiénes compran o leen más?

Tengo la satisfacción de haber editado por primera vez muy buenos libros. Un poemario como La vestimenta de los días de César Olivares, por ejemplo, ha recibido y sigue recibiendo elogiosos comentarios a nivel nacional pese a haber aparecido hace ya tres años; y varias ediciones han tenido una respuesta favorable del público en la región de donde es originario el autor. Asimismo, antologías temáticas hechas expresamente para colegios, tuvieron buena acogida entre estudiantes de colegio. Pero como tú misma dijiste al principio, estos libros en su mayoría son de escritores de provincias y el éxito de éstos es también a un nivel regional. En Lima sólo cumplo con dejar ejemplares en librerías y medios de comunicación, pero la verdadera difusión y lectura se hace en el ámbito regional. Otro hecho que hace que las cosas sean así es la participación de la editorial en diversas ferias de libros a las que nos invitan desde el interior del país. Es con esta labor de viandante, de canillita interprovincial, que nuestros libros adquieren valor en las regiones.

A propósito, se habla de rivalidades entre los escritores limeños y de provincia. ¿Fue  usted, en alguna ocasión, discriminado o atacado?

Creo que no. Pero sí he sido un seguidor atento del problema, inclusive alguna vez llegué a escribir al respecto pues se trató de un tema que llegó hasta las aulas universitarias. Mientras me encontraba estudiando la maestría de Literatura en San Marcos, la polémica andinos-criollos estuvo en debate por varias semanas, y cada quién tomó una posición al respecto.

Junto al escritor Oswaldo Reynoso
Sea visionario y dígame, ¿qué escritores peruanos –de los jóvenes o nuevos– podrían alcanzar un sitial importante en la literatura mundial?

Uy, qué difícil pregunta. La respuesta a esta pregunta deviene de muchos factores, pues un sitial no solo se alcanza por la calidad literaria, se sabe de muchos excelentes escritores que han preferido quedarse en su provincia trabajando por la salud cultural de su pueblo en lugar de buscar el estrellato y la fama. Quién sabe qué caminos tomarán en adelante los narradores y poetas que surgen en estos tiempos. Pero, sin duda, aquellos que alcanzan un “sitial mundial” son siempre los que se animan a salir del país y, a partir de mucho trabajo, buenas relaciones y algo de olfato financiero, logran hacer una carrera. El problema es que más de uno termina vendiendo su arte al mejor postor, y eso los convierte en obreros de las editoriales que se preocupan por publicar sólo temas comerciales y no aquellos que tienen un real valor ideológico, reflexivo o artístico. Confío más en los escritores que creen en el sitial que otorga el tiempo y la historia, que se mantienen firmes en sus convicciones ideológicas y no cambian de rumbo según las modas dictadas por el mercado editorial.

¿Qué critican o resaltan sus adeptos o detractores en usted?

Los que critican, me dicen que mucho abarco y poco aprieto; es decir, que me dedico a muchos aspectos de la escritura, como la creación literaria, la redacción periodística y la tarea editorial, y eso me distrae y hace que me vea como un indeciso. Y quienes resaltan mi tarea literaria, me piden que me concentre más en la poesía y la redacción de crónicas porque, según ellos, es lo que mejor sé hacer. En fin, todas estas sugerencias las tomo de buen grado y pienso en ellas cada vez que tengo un tiempito libre mientras escribo cuentos, poemas, crónicas y me dedico a corregir y diagramar los libros de mi editorial.

¿Cuál es su sueño o idea motor?

Mi sueño es jamás dejar de hacer lo que me gusta: vivir para la literatura. Y movido por este sueño, ingresar en todos los estamentos a la que aquella me permita: hacer poesía, cuento, novela, crónica, periodismo cultural, labor editorial, etc. Sé que es una tarea un tanto dispersa y heterogénea, pero quizá sea porque ya me convertí en un verdadero ornitorrinco, que no termina por definir a qué especie pertenece.
Si quieren saber más del autor, su obra u obtener información sobre sus servicios editoriales pueden visitar su blog: