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lunes, 10 de abril de 2017

Lluïsa Lladó:“El amor y la humanidad son los pilares que caracterizan a las grandes figuras”



La fotografía de un sepelio removió todo su ser. La espectadora cumplía años ese día en medio de una profunda tristeza, y la escena de ese acto fúnebre no solo la sensibilizó hasta sus raíces sino que fue capaz de sentir la ausencia plena,  pues ella vivía también su propio duelo. A partir de ese momento, Lluïsa Lladó  estableció una profunda conexión con aquella mujer que había causado tanto dolor con su desaparición física y fue tras sus pasos. La guiaba algo irracional. Difícil explicar. Tal vez a lo largo del camino tendría respuestas. Acudía al llamado de Wislawa Szymborska.  
Por estos días, Lluïsa Lladó se halla promocionando  su libro El arca del Wislawa, su historia en verso sobre sus tres años en ‘compañía‘ de la poeta polaca. 
Se define como una mujer mordaz y peculiar
Sé que tomas contacto con Wislawa Szymborska, por decirlo de alguna manera, mediante una imagen que te impactó, ¿qué mostraba dicha fotografía y cuán hondo caló en ti para que decidieras indagar sobre ella como persona y poeta?
Mostraba desolación, miradas hacia un lugar perdido. Y caló precisamente porque mi estado de ánimo era en ese día el de una persona que lamenta una pérdida eterna. La imagen contenía personas en señal de duelo, cobijadas bajo paraguas, al abrigo de los copos níveos, en el entierro de Wislawa Szymborska.
Ella falleció en febrero de 2012, justamente el día primero, en el que coincidentemente cumplías un año más de vida, pero no lo estabas pasando muy bien en aquella fecha, ¿crees que apareció por algún motivo espiritual para acompañarte en aquella época?
 Dicen que las casualidades no existen. Y si sucedió fue por algo inexplicable. Tal vez en ese momento de apatía, el relevo lo tomé como una necesidad de creer, para no extraviarme en mi nostalgia.
¿Es posible una conexión de ese tipo con gente que no está en el mundo de los vivos, que nunca conociste ni supo de ti?
 Sí, si existe la conexión con nuestros ancestros por qué no puede haber un ligamento con otras personas que tuvieron contacto, pero no lo conocieron de un modo tangible. El ser humano aún no ha descubierto todas sus capacidades extrasensoriales, pues preferimos cubrir necesidades de otro tipo. Se sabe que el cerebro es un paraíso desaprovechado y existen personas con la capacidad de percibir fenómenos igual que hay profesionales de la medicina, u otras especialidades que se han desarrollado desde siglos.
A partir de ese encuentro buscaste informarte sobre ella, compraste libros, investigaste en internet y te condujo a escribir poemas inspirados en su temática, e incluso llegaste a viajar a Cracovia, lugar donde residió hasta el día de su muerte. Fuiste tras sus pasos, ¿qué descubriste en particular o qué exactamente querías saber de ella? 
Revela que escribir su libro fue un
viaje del exterior al interior
Desconocía el fin de la búsqueda. Me movía por instinto, por curiosidad intelectual, para aprender. Al final de la travesía me encontré conmigo. Fue un viaje del exterior al interior.
Durante tu recorrido por el entorno íntimo de Wislawa te encuentras con una colección de máscaras venecianas de su propiedad, y eso hace que te dirijas hacia Italia donde continúas tu investigación sobre lo que denominas ‘su filosofía’, ¿crees entenderla un poquito mejor que otros?
En absoluto. No entiendo ni a mi persona, cómo voy a saber el todo de otra. En este caso un genio de la literatura.
En esas circunstancias fuiste dando forma a un libro de poemas sobre tu visión de ella como ser humano y los temas que le inspiraban, sin embargo, has aclarado que no pretendías hacer un estudio literario y que solo te dejabas llevar el por impulso, intuición y la espiritualidad, y en numerosos aspectos diste en el clavo, ¿no? Porque luego reparaste que muchos de tus poemas o conceptos guardaban relación o coincidían con los de ella ¿Cómo se explica esto?
Sinceramente nunca he comprendido la conexión, y descubrir la constatación de mis impulsos me llenó de sorpresa y de cierta incredulidad con lo que se considera correcto;  el empirismo de nuestros actos. No buscaba comprobar esas sensaciones, ellas se presentaron a mí siempre de una manera aleatoria. Todo ha sido desde una fluidez y una espiritualidad que se aleja del academicismo o la tesis.
Wislawa era una mujer inteligente, de humor corrosivo, solitaria, coqueta, de hábitos raros, fumadora meritoria y creativa, ¿Lluïsa es parecida a ella? ¿En qué se asemejan y diferencian?
 Sí, tenemos (o teníamos) rasgos comunes. Soy mordaz y peculiar, incluso estrambótica. Me preocupa el medio ambiente, los animales, las injusticias, el futuro del planeta. No fumo, esa es la gran diferencia.  
Como escritora Wislawa fue capaz de conectar con el pueblo a través de un lenguaje pulcro, situaciones comunes e imágenes ocurrentes, ¿en la actualidad ves alguna de su envergadura en España o algún otro punto del mundo?
Asegura que en su escritura es ella
siempre
Foto by Aitana Molina 
No puedo, ni debo, establecer comparaciones. En este país o en el mundo, hay grandísimas manifestaciones artísticas de todo tipo cada una con su estilo. Gloria Fuertes, guarda paralelismo con Wislawa, ambas fumadoras empedernidas, solitarias, incomprendidas, genios.  ¿Son seres poco comunes? Lo común es lo que entendemos, saben estos seres expresarse en ambos ámbitos.  ¿De qué suelen estar hechas estas para lograr que se les escuche y admire tanto?   Normalmente los reconocimientos vienen postmortem. El amor y la humanidad son los pilares que caracterizan a las grandes figuras.
A partir de ‘la presencia’ de Wislawa en tu vida, ¿qué ha cambiado en ti y en tu poesía? ¿Se puede hablar de un antes y un después sobre todo en el trabajo literario de Lluïsa Lladó?
En el trabajo literario puedo más bien poco decir, me cuesta analizarme en este aspecto, ya que escribo como soy en ese momento, no sigo vanguardias, aunque yo pueda experimentar y sobre todo aprender, siempre para mejorar o a veces, equivocarme. He cambiado como persona y esa transformación, no sólo ha venido por la labor literaria, ha sido de un ejercicio existencial. Supongo que los cambios se plasman en las formas escritas.
Entiendo que con El arca de Wislawa, tu obra, no pretendes convertir a Wislawa es una deidad, tampoco convertirla en una especie de heroína, simplemente la muestras como una mujer como todas, con su fragilidad, fortalezas y su marcada espiritualidad, ¿cómo planteaste tu libro?  
El libro no fue planeado, se escribía progresivo a cada uno de los pasos, que iba dando. Ni siquiera estaba estructurando, ni se han colocado los poemas con un sentido de orden establecido. La poesía fluía. Y un día percaté que aquellas palabras habían tomado cuerpo, igual que una escultura cincelada con el tiempo y la constancia. Wislawa era un mujer real, adelantada a su época.
¿Qué querías contar a través de tus poemas?
 No existía finalidad. Algunas emociones eran tan fuertes que necesitaba un medio para que salieran a la superficie, necesitaban hablar y fue a través del poema. Algunos poemas son fruto de la experiencia, del viaje, del tránsito; otros son engarces a poemas de ella, donde poseía la necesidad de dar réplica.
Aclaras que no te sientes en forma alguna heredera de Wislawa ni quien mejor la define o interpreta, sin embargo, que a lo largo de tu investigación y estudio de su mundo personal y literario, has sentido muchas veces su presencia o cercanía, ¿será quizá porque las une su preocupación por el futuro de la naturaleza, los animales, plantas, el planeta y el todo?
La preocupación por el mañana de la Tierra no debe ser propiedad de dos personas o varias, debería ser un dogma tatuado. Una asignatura de escuela.
Siente verdadera pasión por los gatos 
¿Cuánto tiempo te demandó escribir El arca de Wislawa y cuál es el significado exacto de su título?
Es un embarazo de tres años, con sus correspondientes revisiones que lo acercan a los cuatro años. El título es la caja torácica del ser humano, donde existe la vitalidad, los órganos, la cadera, la columna vertebral, la cabeza, el arca es en cierto modo el mundo, la vida, el ser humano. Su mundo. Si tienes oportunidad busca en el diccionario todas las acepciones del sustantivo arca y son maravillosas, y la razón de que el arca pueda tener muchas perspectivas diferentes como título.
La portada, la contraportada, como el libro en general, encierra todo un mensaje y para darle mayor significado, convocaste a gente de mucha importancia para ti, cuéntame al respecto.
La portada fue sugerida y luego un profesional de la ilustración la bordó. El collage y la tipografía están muy ligados a mis estudios actuales, siento predilección por las artes plásticas. Wislawa también hacía collage y usaba en ellos recortes de periódicos. La contraportada la escribió una compañera del gremio, Yolanda Quiralte, ella es amiga mía, y está especializada en literatura narrativa, deseaba el prisma de una persona ajena a la poesía, pero campeona en sensaciones.
 El gato que aparece en tu portada es quizá un tanto ajeno al mundo de Wislawa, al menos no como tú lo ves o concibes, al margen de su condición de animal de la naturaleza, ¿este felino es tu tótem, representa algo de su esencia o es una aspiración espiritual? Desvela el misterio.

 El gato está vinculado también a Wislawa, su pareja tenía gatos y ella los adoraba, tenía un montón de figuras de gatos y postales gatunas. Y en su poesía el gato está presente. El gato fue venerado ya en el antiguo egipcio, y más que un tótem es un ser vivo que me encanta, con tópicos falsos sobre que son ariscos y otras memeces. Y al contrario son muy cariñosos y confiados. El gato posee rasgos de los cuales me siento identificada. Son territoriales e independientes.

Si desean saber más de la autora o su obra
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