Puedes adquirir mi nueva novela Y te diste la media vuelta en la librería Soriano de Valencia o a través de su web para toda España.También lo pueden hallar en papel en la librería Bravo de Fuenlabrada (Madrid). Venta en Perú: librería El Virrey de Miraflores.

viernes, 11 de mayo de 2012

Marita Troiano: “Poner nervio y pasión en la escritura es fundamental”

Cuando niña quiso tener una lámpara mágica a la que pedirle saberlo todo, luego de más grandecita se propuso leer el diccionario en su integridad, pero no pasó de las primeras letras. Más tarde descubrió en el hogar de sus abuelos su camino más viable hacia el conocimiento: los libros. Sin embargo, a Marita Troiano, la protagonista de esta historia, le supo poco ser una mera depositaria la experiencia de otros, pues dentro ella  miles de ideas y sensaciones entrelazadas demandaban materializarse, pero también el exterior se abría ante sus ojos y no desoyó la voz que le imponía como misión ocuparse de la vida de sus semejantes. Fue entonces que nació la narradora sensible y comprometida con los temas sociales, y a la vez, y   sobre todo, la poeta de la emoción y el sentimiento traducidos en versos exentos de palabras sofisticadas y experimentos estilísticos.
Pero la vate chinchana (Ica, Perú) es además una artista de los audiovisuales y una infatigable comunicadora cuyo accionar abarca diversos campos en apariencia disímiles e imposibles de compatibilizar en la práctica.
Conozcamos, pues, a esta autora que escribe sus versos a mano, mantiene vivos sus fantasmas, no participa en concursos literarios y que se atrevió a publicar un poemario emulando el lenguaje y contenido de la poesía del Siglo de oro español.

Fue siempre una especie de heroína que se entregó por entero a la vida, los seres humanos y la literatura, y así su trabajo se plasma en proyectos a favor de la infancia, la mujer, el desarrollo urbano y pequeñas empresas, y claro está, no podemos dejar de lado su actividad poética que se refleja en notables e inolvidables poemarios como “Mortal in puribus” (Lluvia Editores, 1996), por ejemplo. Usted es la prueba viviente de que es posible hacer de la generosidad y la solidaridad un acto diario, sin que por ello, se vean afectadas nuestras actividades, necesidades u otras obligaciones. Por favor, detállenos su experiencia.

Nací y crecí en un hogar donde el agradecimiento y la generosidad no solo eran palabras que debían respetarse, sino acciones que debíamos poner en práctica cada día. Y cuando has aprehendido estos valores, no necesitas atarte un hilo al dedo para recordarlos, simplemente fluyen en tu accionar de cada día. Creo que la palabra escrita tiene un poder inconmensurable, por eso dirijo mi pluma hacia temas que considero fundamentales, como por ejemplo, luchar por los derechos de las mujeres y los derechos de la infancia, creando conciencia sobre esos temas urgentes y con hechos concretos, hacer cierta la solidaridad que necesita este mundo. Y si en ocasiones, he tenido que dejar de lado o postergar proyectos personales por alcanzar esas metas, no me arrepiento, pues  reconozco que son responsabilidades ineludibles, y que cuando las cumples, la dicha es indescriptible. Y después, para lo que deseemos a nivel personal, todo fluye.

Pocos saben en su país que, en mérito a su labor social y sus infatigables esfuerzos por difundir la literatura hecha por mujeres, fue galardonada como “La latina más destacada del 2006” en una cita que tuvo lugar en Nueva York, ¿alguna vez soñó con tal distinción? Porque debemos anotar que tuvo que enfrentarse a pesos pesados como presidentas de bancos, diseñadoras de arte, periodistas de renombre internacional, entre otras.

No esperaba un reconocimiento de esa naturaleza y la noticia me alegró muchísimo. No solo por lo que ese premio significaba, sino porque me lo otorgaban en una ciudad como Nueva York, la ciudad que más quiero después de mi tierra natal, Chincha. Con este galardón, se reconocía mi trabajo literario en favor de las mujeres y la infancia, el empeño puesto durante casi doce años, y fue compartido con otras destacadas mujeres latinas, pesos pesados como bien dices, ahí estaban Carolina Herrera, dos mujeres juezas, destacadas ejecutivas y periodistas que han cumplido con excelencia sus profesiones y oficios.

Concluimos que estamos frente a una mujer ávida de conocimiento, luego de revisar su amplia trayectoria profesional, no por nada es Licenciada en Sociología y Ciencias Políticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Pero no se contentó con esos títulos, pues además estudió para guionista de cine y televisión, también en la universidad anteriormente citada, y Fotografía artística en el Instituto Tolousse- Lautreac, díganos ¿ejerce todas esas carreras o tuvo que verse obligada a decantarse por una a dos?

Cuando era una niña, uno de los cuentos que más me gustaba era el de Ali Babá y los 40 ladrones, porque Aladino, el héroe del relato, tenía en su poder una lámpara de aceite que al frotarla, dejaba salir a un gigantesco mago, capaz de concederle todos sus deseos. Cada vez que llegaba a esa parte del cuento, imaginaba que también tenía mi lámpara mágica y entre los muchos deseos que pedía, era el de saberlo todo. Mi aventura en busca del conocimiento empieza leyendo el diccionario. Desde niña, me di cuenta que allí estaba todo lo que buscaba saber. Pero no llegué a pasar de la letra B o C, y cuando comprendí que no acabaría nunca, empecé a leer los libros de mi abuelo que más me atraían.
Después, estudié dos años de Economía, uno más de Letras, un ciclo de Artes Plásticas, y al final, me decidí por las Ciencias Sociales. Todo en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Luego, estudié Fotografía (aunque ya venía de autodidacta en ello), y Guión de cine y TV en el Centro de Teleducación de la Universidad Católica (CETUC). Como socióloga he trabajado en planificación urbana y en el diseño de proyectos de pequeña empresa para mujeres; como fotógrafa, no he dejado de trabajar en ello hasta la fecha, y como guionista, escribí algunos cortos para televisión y tres obras de teatro que espero poner escena pronto. Creo que nada es casual y  que todo aquello que aprendí, estudié o empecé a hacer de manera autodidacta, han sido los vectores que guiaron los rumbos de mi vida y mi escritura.

Una mujer sensible a lo que ocurre
en su entorno
Hemos dejado de lado su labor de editora hasta el momento, pero enseguida informaremos a los lectores que en 1996 fundó el sello editorial “Carpe Diem” (locución latina que significa: aprovecha el día). No hay duda que sigue al pie de la letra esta máxima, pero ¿qué razones la llevaron a abrir una casa editora propia?

Desde la escuela secundaria, me atrajo muchísimo el asunto editorial. En ese tiempo, participaba activamente en la edición de una revista escolar llamada “Alborada”, y años más tarde, cuando estudiaba en la universidad, elaboré un proyecto para publicar una revista para mujeres de clase media, que no prosperó pues no conseguí los fondos necesarios. Ya en 1997, un año después de la publicación de mi primer libro de poesía “Mortal in Puribus”, al organizar un recital por el Día Internacional de la Mujer en la Municipalidad de Miraflores, elaboré y publiqué una antología de poesía de mujeres, y allí nació “Carpe Diem”. Las razones para abrir una editorial propia, fue como verás, algo circunstancial, un poco producto del azar y la necesidad como dice Jaques Monod, y porque me di cuenta que conocía bien el proceso para editar y publicar un libro. Y así empecé y allí seguimos, tratando de hacer las cosas cada vez mejor, honrando cada libro con una correcta  edición.

Tenemos entendido que presta especial atención no sólo al contenido de los libros que decide publicar sino que además a la hora de editarlo busca que el exterior sea agradable a los sentidos. En otras palabras, atractivo. ¿Cree que muchos editores descuidan este aspecto por estar más preocupados por el texto?

No podría decir si lo descuidan o no. Hay muchas formas de trabajar la edición de un libro. En mi caso, considero que un editor (a), antes que nada, debe seleccionar la obra y luego aprehenderla. Es decir, ponerse en los zapatos del autor(a), sentirla suya, y después, en base a esta premisa, diseñar la edición cuidadosamente. Exagerando la atención a los detalles. Pero no hay que olvidar que un trabajo editorial serio, condensa un criterio justo, un buen conocimiento del lenguaje, experiencia en el diseño y diagramación y un acentuado sentido de la estética.

Declaró en alguna oportunidad que lleva su actividad de editora como un apostolado y que es muy cuidadosa a la hora de escoger a los autores a publicar, pero que cuando se halla frente a un texto que la conmueve, hace todo lo posible por abaratar los costos de edición aduciendo que  “un libro para que sea  bello no tiene que ser caro”. Lo suyo es un verdadero amor la literatura, ¿no es así?


Cuando digo que entiendo el trabajo de edición como un  apostolado, obviamente me refiero al realizado desde una editorial como la nuestra, es decir, una casa independiente, con mucha mística y sin ánimo de lucrar, una editora en la que se trabaja con tanta atención cada libro encomendado, que no medimos las horas de trabajo ni reparamos si el esfuerzo o los costos sobrepasan los cálculos iniciales.  Entiendo que editar un libro es prolongar el acto mismo de la escritura, de ahí la sensación de placer, derivada a la vez de un manifiesto amor a la literatura. Y es entonces, cuando aquello de  trabajar por amor al arte, se vuelve una grata realidad, y los beneficios que obtienes, alcanzan una dimensión mayor, que de hecho trasciende lo pecuniario.

E incluso leí por ahí que se da el trabajo de llamar a los autores de los manuscritos que le dejan para sugerirle ideas para mejorar en fondo y forma, sin duda actúa como especie de madre-asesora literaria. Hay pocas como usted en el mundo editorial.

Hacer eso no es ningún mérito, sino mi deber como editora. En un proceso tan delicado y exigente como es la edición de un libro, cuando se congregan tantos esfuerzos, es algo de vital importancia, establecer una abierta comunicación con el autor, vincularnos a través de su obra, caminar juntos durante el proceso de edición y por supuesto, como editora, sugerir y pautear lo necesario para lograr óptimos resultados. Por esa personalización en el trabajo, en “Carpe Diem” solo publicamos ocho o diez  libros al año para poder atender como merecen, a la obra y al autor.

Flanqueada por los escritores Washington Delgado
y Oswaldo Reynoso
La dejamos hace tiempo haciendo poesía y participando en recitales de esa índole por todos los rincones de Lima y provincias, y, hoy por hoy, al cabo de muchos años, vemos que ha seguido dándole a lo suyo. Se ha atrevido a publicar un poemario inspirándose en el lenguaje del Siglo de oro español. ¡Vaya tela!, como dicen por aquí.  ¿Cuánto tiempo le demandó dar a luz “Dando ansí por ty soy toda erranza” (Carpe Diem Editorial, 2010)?  Y, algo más, ¿qué la motivó a escribirlo?

A la fecha he publicado seis poemarios, en absoluta libertad creativa y consciente de la necesidad de crear nuevas formas de expresión, ajena al yugo academicista. Y precisamente, el poemario “Dando ansí por ty, soy toda erranza”, aunque recrea el lenguaje y los contenidos propios a la maravillosa poesía del Siglo de oro español, el libro en sí, es una propuesta hasta ahora inédita, los versos se han compuesto con una medición contemporánea y a través de una audaz arquitectura, conforman cada poema que consta de dos sextetos y un terceto (la terza italiana que usó Dante en “La Divina Comedia”), y un contrapunto cierra la obra. Yo siempre quise escribir un libro de esta naturaleza. Era un anhelo que tenía desde mi adolescencia, cuando Fray Luis de León, Góngora, Quevedo y Sor Juana Inés, eran la dorada puerta que nos permitía ingresar al universo de la poesía. E identificada con esa manera de versificar, escribía epigramas, sonetos y cuartetos persas.
Con esa misma espontaneidad, una noche, hace diez años, entró a mis sueños una mujer que dijo llamarse María Dolores de Piérola, que vivió en Cádiz en mil quinientos y tantos, y que sufría hondas penas de amor. Sus cuitas me las dio a conocer a través de algunos versos, que pude recordar al despertarme en medio de la noche y escribirlos de prisa, pues intuía lo que significaban. Estos versos fueron el sustento de los primeros poemas de este libro, que escribí apasionadamente durante ocho años y que sin duda ha sido el reto mayor en mi trayectoria como escritora.

Luego nos dimos con otra sorpresa: un libro para niños. “Las increíbles aventuras de Rafo, Mati, Nico y Esperanza” (Carpe Diem Editorial). Me conmueve el arranque de la historia: los niños protagonistas están convencidos de que nada ni nadie podrá cambiar este mundo. Un ataque frontal al optimismo de los pequeños lectores, ¿no le parece?

Escribir un libro en defensa de los derechos de la infancia, que difunda de manera entretenida y ágil dichos postulados entre los niños y niñas, sus maestros y padres, demandó de una investigación previa sobre el tema, para lo cual organicé tres talleres exploratorios  con niños y niñas de diversas edades, y así pude establecer la metodología precisa. Luego, a echar mano a la imaginación, al sentido del humor y a la fantasía, al crear personajes luminosos amigos de la igualdad y el respeto entre los seres humanos, a los otros, los malignos a quienes vencer, alterando los roles tradicionales adjudicados a niños y niñas (por raza, clase social u otros), orientando los textos al cuidado de la naturaleza y de los animales, a crear un Club de la Buena Onda, desde donde cuatro niños intentan poner al derecho este  mundo al revés. Es la primera novela que se ha escrito para niños y niñas acerca de sus derechos. 

Respecto a su poesía, ha manifestado más de una vez que no escribe pensando en los demás, sino en sí misma. Es una postura es muy liberadora y a prueba de estrés, ¿sus colegas escritores deberían imitarla?

Creo que tiene sentido escribir sin hipotecas con nada ni nadie, sino hacerlo en absoluta libertad. De modo que si resulta un buen consejo, pues que lo sigan. Si  dedicas gran parte de la única vida que tienes (en este mundo), a escribir, será porque tienes algo que decir. Y si tienes algo que decir, no creo saludable, escribirlo pensando en lo que dirán los demás. Puede ser pensando en los demás, en tanto se desee transmitir un mensaje, lo cual es legítimo, aunque no un sine qua non en la literatura, cuya razón principal es la de entretener.  Creo que el acto creativo es tan íntimo, sobre todo la poesía,  que no debe alterarse con este tipo de inquietudes. Al respecto, vamos a modificar un viejo refrán por el de: “Escribe bien y sin mirar a quien”.

Asimismo ha declarado que le gusta lo que escribe. Sin duda, es la energía que perciben sus lectores. De allí, que se enamoren de sus poemas y sigan su carrera.

Me gustan y quiero muchísimo cada uno de mis libros. Los publicados y los que están esperando ver la luz. Cada uno tiene una historia, cada obra representa un tiempo importante de mi vida, la expresión de una forma de vivir por y para la escritura. Mis libros son mis hijos bien amados. Y agradezco a mis lectores por sentir esa misma vibración cuando tienen mis libros consigo.

Uno de los poemas que le trajo muchas satisfacciones y que sus lectores recuerdan con pasión y le solicitan en sus recitales es, “Sólo un beso”. Cualquier cosa por un beso de tu boca/De esa tu boca que invento siendo mía/Con un beso húmedo/Entibiado/Un beso hirviendo/Un beso lento/Insomne/Apresurado/Irreverente/Sendas de perlas/llamando a viva voz la sangre con los labios/Un tormento de glándulas por excesiva adrenalina/Cualquier cosa por un beso de tu boca/ Puede decirnos ¿en qué estado emocional lo escribió o si le demandó unos minutos o varios días concebirlo?

… un beso halcón   beso paloma. Éste poema figura en “Poemas Urbanos” y lo escribí  en una sola noche. Imagino que muy enamorada.

Esperando su turno para dirigirse a sus lectores
Creo que también su poesía está disponible en audio y es posible descargarla de Internet gratuitamente. ¿Fue suya la idea?

He demorado bastante en entrar al circuito virtual. Sigo escribiendo a máquina y corrigiendo en la computadora  y en el caso de la poesía, todo escrito a mano. Que mi poesía figure en Internet – sea en textos o en audio-, es algo que agradezco pero no ha sido por iniciativa mía. Sin embargo, reitero que lo agradezco y me alegra que haya ocurrido pues me pueden leer en todas todas partes del mundo, y bueno, ya sabes, la gratificación que eso representa.

La poesía tiene muchos cultores y,  al parecer, un reducido número de adeptos. ¿La mía es una visión errada? ¿Cuál es su visión del tema como poeta?

La poesía cautiva a quienes tienen abiertas las puertas para recibir el mensaje del otro y reconocen ese mensaje como un acto de amor.
La poesía debe establecer un vínculo de comunicación entre los seres humanos. Así empezó, versificando asombros ante la magnificencia de la naturaleza. La poesía debe transmitir una emoción y que ésta sea compartida. Para eso, no deben “poetizarse” usando jeroglíficos verbales ni construcciones “exquisitas” que no llegan a comunicar absolutamente nada. Es una de las razones, sino la más importante, por la que la gente muchas veces dice: “No, poesía no, porque no la entiendo”. Y pueda que tengan razón, pues la poesía no es para entenderla sino para sentirla. Pero para sentirla, gozarla y sufrirla, el lenguaje es fundamental, buscar la belleza expresiva es fundamental, poner nervio y pasión en la escritura es fundamental y esa   burocratización del verso, la extrema sofisticación en el lenguaje y la creencia de que cuando menos entiendan tus versos mejor poeta eres, son las causas de este penoso alejamiento. Sin embargo considero que el mundo necesita de la poesía cada día más, y que sus adeptos crecen cada día, sea siguiendo la poesía por medios virtuales o  adquiriendo un libro alguna vez en las librerías.

Hace poco me confesó la responsable de distribuidora limeña que los libros de poesía no tienen salida y que, por eso, se lo piensa dos veces antes de aceptar publicaciones de esta naturaleza. Esto es ¿realmente cierto? Insisto en preguntar: ¿los lectores no gustan de los poemas? Como editora ¿cuál es su opinión?

La respuesta está contenida en lo dicho anteriormente. Por eso, reciben tan pocos ejemplares de poesía. Ocurre no solo en el Perú, sino en Santiago, México, Nueva York Madrid y otras etcéteras. Y poesía hay para todos los gustos.

El tema de la distribución es un verdadero dolor de cabeza para los escritores que no están respaldados por una gran editorial. Luego de pasada la euforia de ver, por vez primera, su obra publicada, se plantea la pregunta del millón: ¿Qué hago para ponerla al alcance del público?  Ocurre tanto aquí como en Perú. Y seguro que en otras partes del mundo también. ¿Cómo afrontar el problema?

Generalmente son las editoras independientes las que publican poesía. Y hasta donde sé, algunas, entre las que se cuenta a “Carpe Diem”, son responsables de la distribución de los libros en las librerías. Lo que no  garantiza que se luzcan una cantidad importante de esos libros en los estantes o una exitosa venta de los mismos. Así que, para compensar ese perderse el libro de uno entre tantos otros, aconsejo que en las presentaciones, procuren vender sus ejemplares promocionándolos por las redes sociales que tan buenos resultados dan.

Si bien posee su propia casa editora y contar con ella facilita la publicación de sus obras, ¿estaría dispuesta a firmar contrato con una gran editorial? 

Depende. Si les llevo una obra y les interesa publicarla, sí. Pero si me convocan para que escriba un libro con un tema predeterminado, generalmente en boga en ese momento, no. No escribo por encargo. Y esto es lo que muchas veces ocurre con las grandes editoras deseosas de lanzar libros con temas “de actualidad”, que de hecho reportan buenas utilidades. Y no las critico. Esas editoras funcionan como empresas comerciales.

¿Publicar con una editorial poderosa garantiza el éxito de un escritor?

Para mí, el éxito de una obra, radica primero, en tu propia satisfacción con el trabajo realizado, y luego, en que tu  libro sea apreciado en la justa medida, reconocido, leído y disfrutado por el mundo lector. Si eso ocurre, además de la satisfacción de haber ser sido publicado por una reconocida editorial, con todas las ventajas que ello significa, creo que sin falsas modestias, se puede hablar de éxito.

Uno de sus exitosos poemarios
Y si a un escritor se le cierran las puertas de una editorial de prestigio, su otro camino a seguir son los concursos. Simplemente le expongo lo que hace la mayoría en pos de darse a conocer y ver en papel su obra literaria. En ese sentido, ¿le tiene fe a los concursos literarios? ¿Gana siempre el mejor?

Si a un escritor le cierran las puertas de una editorial de prestigio que toque las puertas de otras. En cuanto a dirigir la mirada  hacia los concursos, no podría dar una opinión al respecto pues no participo en concursos literarios.

¿En su caso, las redes sociales han sido cruciales para difundir su trabajo editorial por el mundo? ¿Ha obtenido resultados beneficiosos en cuanto a ventas de su material literario y/o nuevos escritores con deseos de publicar?

Hemos difundido las obras de diversos autores publicados por “Carpe Diem”, pero nunca hemos vendido por esa vía. Sin embargo, de continuo nos visitan poetas y escritores nuevos deseosos de publicar con nuestra editorial. En lo que me toca, de hecho aparecer en diversas webs, blogs y otros canales virtuales, ayudan a promover y dar a conocer mis obras, y por ende, a que las adquieran.

¿Su obra ya se encuentra disponible en e-book?  ¿Considera que con los años matarán al libro tradicional o más bien, se avizora una coexistencia pacífica?

Me gustaría pensar que vienen mejores tiempos para el libro tradicional. El libro, el liber, como tal, jamás desaparecerá. Lo que me preocupa es que desaparezca el interés por la lectura, y allí, no hay libro clásico ni e- book que valga. En lo que se refiere al sistema de e-book, puede ser una buena alternativa para quienes están siempre junto a la computadora, pero a mí no me gusta. Necesito tener el libro en mis manos, sentir el olor del papel, escuchar el tenue sonido que produce el pasar una página, volver a la misma, tenerlo a mi lado físicamente. Definitivamente, tengo una visión conservadora de lo que debe ser un libro, tal vez, porque soy una romántica empedernida.

¿Qué opina de los escritores que no hacen literatura y que venden más y mejor que cualquier novelista o poeta  respetado? ¿De qué manera entender o tomar esto?

Me complace que vendan sus libros. Hay público para todos y todo. La literatura, como lo expresé antes,  finalmente cumple la misión de entretener. Ahora, si por ahí, surge una moraleja que sirva para elevarnos sobre la mediocridad y el desvarío mundano, tanto mejor.

Sostiene que nunca escribiría por encargo
“Un autor debe convertirse en ‘el producto’ a vender y, en segunda instancia, debe estar su obra”. Son palabras de una editora en su afán de que el nombre de ‘su escritor’ perdure en el tiempo y no se diluya al fenecer la promoción de su obra, ¿está de acuerdo?

Creo que primero es la obra que el nombre, ¿no? Y como vamos, aún los nombres de escritores y escritoras “consagrados”, estarán presentes a lo más, unos cincuenta años. El mundo contemporáneo, y tal vez fue el sistema capitalista, el que lo convirtió todo en descartable, reemplazable y es una pena, pues ¿quién podría negar su deseo de perdurar en el tiempo a través de sus obras? Contra eso, no puede hacer nada la mayor editorial del mundo, pues es el fatal signo de estos tiempos.

¿El escándalo se justifica si es a favor de la promoción de un libro?  Podemos a ampliar aquello de ‘en la guerra y en el amor todo se vale’ e incluir ‘y en la literatura, más aún’.

Cuando la obra, exceptuando su calidad, tiene que ser vendida, tal vez sea un recurso de mercadeo que funcione, pero que desde ningún punto de vista lo comparto.

Usted que es una ‘escritora hecha y derecha’ suponemos que hace rato envío a sus fantasmas al más allá, pero díganos ¿qué hay del alma sensible del escritor?  ¿Es algo que jamás podrá superar porque es parte de su esencia?

¿Para qué superar lo que nos mantiene vivos? Procuremos más bien mantener viva la llama de la inocencia  que nos guía a dicha sensibilidad, pues sin un  alma sensible no puede haber escritura, poesía, ni arte alguno, en tanto son manifestaciones de nuestra psique. Y en lo que toca a  mis fantasmas, los mandé bien lejos hace tiempo.

¿Qué espera Marita la mujer de Marita la poeta y viceversa?

Que siempre sigan juntas. Con fortalezas. Y con el mismo orgullo que siente una por la otra.
Si desen saber más sobre la autora o su obra pueden
pinchar los siguientes enlaces:
http://maritatroiano.blogspot.com.es/
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=critz.php&wid=593&show=poemas&p=Marita%20Troiano
http://www.artepoetica.net/Marita_troiano.htm

6 comentarios:

  1. He disfrutado mucho con esta entrevista, gracias Elga. Esa doble visión de Troiano como autora y editora es muy enriquecedora. Me ha devuelto en parte la confianza en las editoriales, ya que he tenido malas experiencias. Comparto el romanticismo que aboga por el libro en papel, no obstante creo que el eBook también llegará a tener su encanto y sin duda que es a día de hoy la realidad imperante en el mercado editorial.
    Enhorabuena Elga y mucha suerte a Marita Troiano con sus proyectos.

    ResponderEliminar
  2. Ginés: Te cuento que es una mujer de fuertes convicciones, toda una guerrera en lo que se propone y una romántica empedernida. Me alegro que te haya gustado la nota. Saludos, Elga.

    ResponderEliminar
  3. Maria Elena Urrunaga Montoya13 de mayo de 2012, 1:06

    Sumamente interesante la entrevista a nuestra gran amiga, reconocida poeta, comunicadora y editora, Marita Troiano. Sin duda alguna, la admiracion y orgullo que sentimos va en aumento al leer sus muy acertadas respuestas. Gracias, Elga por permitirnos conocer mas a este valor de nuestra literatura peruana!
    Cordiales saludos,
    Maria Elena Urrunaga Montoya
    Directora General de Cultura
    Sociedad Peruana de Poetas (SPP)y
    Directora Internacional de Cultura
    de la Asociacion Latinoamericana de Poetas
    (ASOLAPO)

    ResponderEliminar
  4. María Elena: Coincido en la totalidad de tus apreciaciones respecto a Marita. Es una mujer con una calidad humana inmensa y una especial sensibilidad que se percibe no sólo en sus escritos sino al estar en contacto con ella. Tienes razón, es un orgullo para la literatura peruana. Gracias por la gentileza de dejarme tu comentario. Muchos cariños, Elga.

    ResponderEliminar
  5. Genial entrevista, Elga. Un merecido tributo a Marita, que es una gran poeta y amiga, sus libros y su filosofía de vida son un importante referente para todas las poetas peruanas.

    ResponderEliminar
  6. Gracias, Alessandra. Así es, Marita es un ejemplo de mujer y profesional. Un beso, Elga.

    ResponderEliminar