Si desean saber sobre mi faceta de escritora, por favor, ingresen a https://elgareategui.com/ Asimismo pueden hallar información sobre mi actividad como periodista literaria y promotora cultural en La ardilla literaria ( https://laardillaliteraria.com/)

sábado, 30 de abril de 2016

Pilar González Vigil: "Cuando escribo trato de conectarme con mi intuición y buscar mi propio lenguaje"

Con ocho años vio publicado su primer cuento en un suplemento para niños, luego en su juventud sintió la necesidad de expresarse a través de la poesía, y ya en la adultez volcó toda su atención en la narrativa infantil. Este es en resumen la historia de Pilar González Vigil, una escritora que pudo desarrollar su talento para la escritura gracias a la convivencia diaria con libros y lecturas,  y observando la labor literaria de su padre, su principal inspirador y ejemplo a seguir. Por estos días, la también licenciada en psicología y máster en neurociencia se halla disfrutando del éxito de Lala, la Sin-piés, un libro infantil que tiene que ver con la importancia de la perseverancia y el manejo de las frustraciones. 
Te criaste y educaste en un entorno lleno de libros y propicio para el desarrollo intelectual y literario, ¿desde siempre quisiste escribir o es algo que se te reveló con el tiempo?
Es cierto, he tenido buena suerte, mi entorno familiar ha sido muy estimulante para la lectura. Desde siempre recuerdo a mis padres leyendo con placer y en casa tenemos una gran biblioteca.  Para mi padre la literatura es más que su trabajo, es su gran pasión, y verlo tan comprometido ha sido una motivación extra. Eso influyó en que me guste leer y que haya hecho algún intento de escribir en la niñez. Este deseo de escribir reapareció en la adultez con mayor fuerza.
La mayoría de escritores empiezan escribiendo poemas, ¿ese fue también tu caso o  desde siempre te inclinaste hacia la narrativa?
Es curioso, lo primero que escribí fue un cuento sobre el tema de la Navidad. Tenía 8 años y fue muy emocionante verlo publicado en un suplemento para niños. Ya siendo joven encontré en la poesía una forma de expresión. Más adelante reapareció la necesidad de contar historias a través de la narrativa.
El libro con el que empieza su andadura
literaria
¿Por qué escribir para niños? ¿Qué te motivó a hacerlo? 
Me motivan los mismos temas que deseo plantear y que creo aportan más en esta etapa de desarrollo. Además es un grupo con el que me siento conectada porque empecé a trabajar como psicóloga y profesora con niños y adolescentes.
¿Qué cualidades hay que poseer para dedicarse a la literatura infantil?
En mi opinión, los autores de literatura infantil deben apuntar a estimular la imaginación, el asombro y el descubrimiento de sus lectores. 
¿Cuántos manuscritos desechaste antes de animarte a publicar?
Los dos libros que he publicado han sido el resultado de varios borradores. En ese sentido, el proceso de corrección ha sido tan importante como el de creación.
¿Tuviste alguna referencia en cuanto a escritores de literatura infantil o confiaste del todo en tu criterio o intuición?
Cuando escribo trato de conectarme con mi intuición y buscar mi propio lenguaje, pero hay un libro que admiro y es para mí el ideal en literatura infantil, El Principito. Y lo admiro porque es una historia para todas las edades cuyo significado y valor aumenta en cada lectura. No me canso de releerlo.
¿Qué tanto tienes que ver en la creación de Mascapaycha Editores y cuánto ayudó a que el resto de casas editoras se fijaran en ti?
Mascapaycha Editores es el sueño de mis padres que se está cristalizando gracias a su empuje y esfuerzo. Los admiro mucho por esto. Un proyecto familiar que nació con el libro Poetas Peruanas una antología de mi padre, y  que continúa con la publicación de mi cuento infantil Lala, la Sin-piés. Ambos libros han tenido una excelente recepción, pues han despertado el interés de grandes casas editoriales y han sido recomendados por el Ministerio de Educación para las bibliotecas escolares. Mascapaycha Editores nos da mucha satisfacción porque creemos que la lectura posee el potencial de transformar a una sociedad y contribuir en su desarrollo.  
En 2013 aparece tu primera novela para niños y jóvenes Rompecabezas para Volar, que toca el tema de la felicidad, ¿hemos venido a este mundo para ser felices, como sostienen muchos expertos en la materia?   Y si es así ¿por qué cuesta tanto alcanzarla?
Junto a sus padres el día que presentó
su segunda obra
Yo creo que sí, la felicidad es la tarea más importante que tenemos. Y cuesta alcanzarla porque olvidamos o confundimos su esencia. En el mundo actual la publicidad refuerza la idea de que los objetos nos van a hacer felices. Nos muestran imágenes de clientes “felices” con su nuevo celular o auto. Cuando las personas los adquieren descubren que solo se trata de satisfacciones temporales. En Rompecabezas para Volar el abuelo Toto le sugiere a su nieta Mía que identifique las actividades que le gustan. Esta es una invitación a descubrir las motivaciones personales. A partir de ellas, uno se involucrará en actividades que dan placer en sí, sin importar si hay una recompensa externa. En mi opinión, la verdadera felicidad tiene como base el conocimiento personal que implica ser consciente de nuestras motivaciones pero también de las heridas emocionales que tenemos que sanar si queremos ser realmente felices. Como dice el personaje Toto, muchas personas se obsesionan con la felicidad, pero la buscan afuera. Han olvidado lo más sencillo: buscarla dentro.
Y hay otro aspecto clave, en la felicidad no importa tanto la experiencia como la interpretación de ella. El abuelo Toto que ve a su nieta frustrarse pronto cuando las cosas no se dan como ella desea, le aconseja que saque lo mejor de cada experiencia. Entonces, la felicidad es también un modo de ver la vida. La persona feliz no tiene menos problemas en su vida, sino que decide verlos de otra manera: como retos y posibilidades de aprendizaje. Por eso, el conocimiento personal es tan importante, este nos permite identificar hasta qué punto nuestras creencias sobre la realidad facilitan u obstaculizan nuestra felicidad.
Además, en Rompecabezas para Volar se plantea la idea de que nuestra felicidad está conectada a la felicidad de otros. La naturaleza humana es social y nuestra felicidad influye en la de otros, y viceversa.
Hablándole al público de sus obras
Otro punto importante que aborda tu libro es la relación entre una niña (Mía)y su abuelo (Toto), ¿qué pueden darle estos a sus nietos que no esté al alcance de un padre o una madre?
Los abuelos se encuentran en una etapa donde pueden ver la vida en retrospectiva y revalorar lo que es realmente importante: las relaciones humanas. Aparte, los abuelos generalmente tienen el tiempo, la calma y la paciencia que los niños requieren. Su experiencia y apoyo son ahora especialmente relevantes considerando que en muchos casos ambos padres trabajan y dedican menos tiempo a la crianza de sus hijos.
También quiero destacar la figura de las mascotas en la vida de un niño, en el mundo de Mía aparece Alma, ¿cuánto bien le hace a un niño la presencia de un animalito en su día a día?
Las mascotas son una fuente de compañía y afecto. Los niños aprenden a asumir responsabilidades con ellos. Entonces, las mascotas contribuirían con la salud emocional, pero  también con la salud física. Existe evidencia de que los niños que crecen con animales tienen un sistema inmunológico fortalecido.
Lala, la Sin-piés, tu segundo libro infantil tuvo un éxito rotundo, ¿qué metas y sueños se cumplieron con esta publicación?
La posibilidad de seguir escribiendo y publicando ya es de por sí un sueño cumplido. Esta vez pude estar más involucrada en el proceso de edición, y el resultado final me llena de satisfacción por la calidad de las ilustraciones y la impresión. Asimismo, el poder presentarlo con un espectáculo de cuentacuentos y ver la reacción de los niños es realmente mágico. Y las muestras de cariño y agradecimiento de padres y niños hacen de esta experiencia inolvidable.
Como licenciada en psicología y máster en neurociencia cognitiva, ¿qué nuevo enfoque querías dar o aportar en cuanto al tema de  alcanzar los sueños? ¿Es posible conseguir imposibles?
La historia de Lala resalta la importancia de las imágenes mentales en la realización de metas. Una noche Lala sueña que está en la cima de la montaña. Esta imagen es su motivación para perseverar en el logro de su sueño. Entonces, las imágenes mentales funcionan como catalizadores que orientan la conducta a la realización de metas.  
Firmando ejemplares de sus libros a sus niños lectores
El personaje de Lala también muestra la importancia de la persistencia y la tolerancia a la frustración. Howard Gardner, quien definió  el concepto de inteligencias múltiples, estudió y comparó genios que representaban cada tipo de inteligencia. A pesar de las diferencias, había algo que todos tenían en común, ellos rompieron paradigmas en sus áreas y para lograrlo superaron varios fracasos y la resistencia al cambio de su entorno. La certeza en el proyecto personal, el que probablemente al inicio parecía un sueño como el de Lala, los llevo a persistir a pesar de los obstáculos o resistencias. Así los imposibles se vuelven posibles.
Tu preocupación son los niños y adolescentes, ¿qué les hace falta en este mundo donde se supone están hipercomunicados  a través de las redes y tienen un número significativo de amigos al pendiente de ellos en todo momento?
Los seres humanos somos seres sociables y la interacción física nunca va a ser superada por la interacción virtual.
Ves la psicología como una herramienta para ayudar a los demás, en estos tiempos, ante la irrupción de asesores, consejeros, coachs y gurús, ¿cómo ves su labor profesional? ¿Han pasado a un segundo plano?  ¿Ya no los buscan como antes?
Al lado de su padre, el destacado
escritor y crítico literario Ricardo
González Vigil 
Yo veo a la psicología como una herramienta para mejorar la calidad de vida, y por lo mismo, dado su gran valor, sus avances deberían ser de conocimiento general. Pero su difusión y manejo debe ser responsable para contribuir a la comprensión de la mente y las relaciones humanas.
La neurociencia cognitiva es un campo poco conocido por la mayoría, pese a su aparición en los 80, y según sé es una nueva forma de entender el cerebro y la conciencia, ¿es verdad que nuestra capacidad para aprender no se deteriora con los años, que continua en expansión?  ¿Cuál es el rol de las emociones en la memoria?
El cerebro es maravilloso, un órgano flexible que responde a la estimulación a toda edad. Las emociones están a la base de la memoria. Recordamos aquello que tiene un impacto emocional en nosotros, y esto puede darse tanto por emociones positivas como negativas. Entonces, recordaremos tanto aquello que nos produce alegría como miedo. Esta información es relevante recordarla porque nos permite repetir las situaciones que nos producen placer y evadir las que nos afectan. 
En 2008 diste una conferencia sobre inteligencia, creatividad y talento, ¿es cierto, tal como nos vende cierta publicidad y libros de autoayuda, que tenemos capacidad para emprender cualquier  tipo de actividad o desarrollo de arte? ¿Todos tienen talento para todo? ¿Ser creativo es lo mismo que tener talento? ¿Dónde están los límites?
Las personas se diferencian en sus talentos, y por lo mismo, no se puede esperar el mismo desarrollo en todas las áreas. Talento y creatividad no son lo mismo. Tener talento en una área no significa ser creativo en ella. La creatividad implica generar nuevas ideas o nuevas asociaciones de ideas existentes para producir soluciones originales. Nacemos con un potencial dado por nuestra carga genética que se expresa y desarrolla gracias a la estimulación del entorno.
Has trabajado el tema del estrés, hay quienes sostienen  la existencia de dos tipos y que uno de ellos es bueno, ¿cuál es la solución definitiva a este mal que afecta a millones en el mundo?  ¿Qué problemas existen realmente dentro de un hombre o mujer estresado?
La autora sostiene que la felicidad es
la tarea más importante que tenemos
El estrés es una respuesta de protección que nuestro organismo despliega automáticamente frente a situaciones de peligro. Frente a un peligro podemos hacer dos cosas: luchar o huir. En ambos casos experimentaremos una activación de nuestro organismo por el aumento de adrenalina y noradrenalina. Esta respuesta funcionó como una defensa automática para nuestros antepasados los primates que se enfrentaban constantemente a los peligros de la naturaleza. En la actualidad experimentamos la misma reacción fisiológica pero los peligros han cambiado. Por ejemplo, un peligro actual puede ser la fecha cercana de entrega de un trabajo. Cuando esta fecha se acerca, la activación producto del estrés hace generalmente que las personas se vuelvan más productivas. Entonces, en este caso el estrés tendría una influencia positiva. Pero lo que hay que considerar es que después de esta experiencia, el organismo necesitará recuperarse. Y lo que sucede es que el estilo de vida actual promueve que se viva en constante estado de estrés por la presión del tiempo, la incertidumbre del panorama político-económico y los estándares sociales inalcanzables. Entonces, el organismo en su intento por responder a estas circunstancias se va desgastando y como resultado se enferma.
Su primer cuento publicado a la edad de ocho años
Nuestra percepción de la realidad también influye en la experiencia de estrés. Un mismo evento no es experimentado con el mismo nivel de estrés por todos. Inclusive existen personas que se fortalecen en la situaciones estresantes, lo que se conoce como resiliencia.
Además es clave analizar qué situaciones particulares están generando estrés en nuestras vidas, porque de esta manera podremos poner en práctica las estrategias más efectivas. Son distintas las estrategias para situaciones estresantes que están bajo nuestro control, como tener que rendir un examen, que aquellas que se aplican a situaciones fuera de nuestro control, por ejemplo, la enfermedad de un ser querido. En el primer caso se aplicarán estrategias dirigidas a manejar el problema, y en el segundo, a manejar la emoción.
Por otra parte, el estrés es parte de la vida, desde el nacimiento, y como estamos viendo, tiene una función protectora y activadora del organismo. Así que el estrés no es el problema en sí, sino un mundo actual que genera presiones e incertidumbre y no permite un balance entre lo profesional y personal.
Practicas la meditación, muchos la recomiendan pero para muchos es imposible contar su respiración o no pensar, ¿bailar, cocinar o la jardinería para algunos también es una forma de meditación?  ¿Cuál es la condición para  que alguna actividad placentera lo sea?
Afirma que cuando escribe se deja llevar por su intuición
e imaginación
Sí, practico la meditación desde hace varios años. Es una actividad que cuando experimentas sus beneficios, ya no la quieres dejar. La meditación te fortalece no solo a nivel mental, sino también físico. Es muy valiosa en el mundo actual donde muchas veces uno no puede cambiar las situaciones. Ahí es cuando es uno el que puede cambiar. Y en ese sentido la meditación te proporciona la calma para ver las situaciones problemáticas desde otra perspectiva e intentar nuevas soluciones. Sé que la práctica de la meditación puede resultar difícil para algunos, sin embargo, hay otras actividades placenteras, como las que mencionas, que sin ser tipos de meditación estrictamente,  pueden lograr el mismo resultado: un estado enfocado en el presente y libre de preocupaciones. 
¿Tienes en mente escribir para adultos? ¿Cuál podría ser ese tema a tratar?
La verdad es que no lo tengo como meta, aunque sé y me alegra que mi primer libro es leído por adultos.
¿Cuál es el mayor aprendizaje que has obtenido como escritora y dentro de la ciencia? ¿Eres la misma en una y otra faceta?
Aclara que talento y creatividad no son lo mismo
Uno de los conocimientos más interesantes de las neurociencias es que el cerebro no distingue entre realidad e imaginación. Lo que se imagina involucra la misma activación cerebral que aquello que se percibe en la realidad. Algo que ya intuíamos los lectores para quienes cada libro es un viaje donde compartimos experiencias con los personajes y nos sumergirnos en sus aventuras. Esto quiere decir, que los libros no solo proporcionarían conocimientos, sino también experiencias a través de la imaginación. Lo que implica la reafirmación de la lectura como una excelente herramienta de aprendizaje. Además el que lee ejercita su imaginación, y quien es capaz de imaginar, es capaz de crear.
Respondiendo a tu segunda pregunta, antes de escribir investigo sobre los personajes y el contexto de mi historia. Me gusta tener clara la estructura del libro y le dedico tiempo. En este momento previo a la escritura, junto al de la corrección del texto, me resulta importante mantenerme analítica y crítica, como el investigador científico. El momento de la escritura en sí, es todo lo contrario, ahí trato de fluir con mi intuición e imaginación.
¿La felicidad se busca, se trabaja o simplemente aparece? ¿Es posible ser feliz todo el tiempo?
En la vida podemos tener grandes momentos de felicidad pero eso no ocurre todos los días.  En el día a día es nuestro trabajo generar nuestro entorno de felicidad. Como ya he mencionado, el conocimiento personal es clave. Asimismo, está comprobado que influyen positivamente en el estado de felicidad la actividad física, los pequeños momentos de placer como disfrutar de un libro o una taza de café, una actitud de optimismo hacia la vida, y principalmente, dedicarle tiempo a las personas queridas.

Entonces, la felicidad es el resultado de esfuerzo personal y la responsabilidad más importante que tenemos a diario donde nosotros decidimos ser felices más allá de las circunstancias. 

Si desean saber más de la autora o sus  libros
pueden pinchar
los siguientes
enlaces:
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https://www.facebook.com/LalaSinpies/?__mref=message_bubble
http://www.librosperuanos.com/autores/autor/6220/Gonzalez-Vigil-Pilar
http://www.arsamperu.com/autores/54-pilar-gonzalez-vigil/54-pilar-gonzalez-vigil



sábado, 2 de abril de 2016

Melacio Castro Mendoza: "Me gustaría que la vida fuera una forma de poesía"

Dos  microsociedades  opuestas y  aisladas de la gran capital vieron su gestación y crecimiento como escritor. Primero se moldeó  en el seno de las gélidas montañas de la sierra, luego obtuvo calor y fuerza bajo el sol de los desiertos costeños del Perú. Sin embargo, Melacio Castro Mendoza  ignoraba lo que las fuerza de la naturaleza y el destino estaban haciendo con él.  Nunca había conocido a alguien dedicado a la literatura en su recóndito pueblo hasta que lo llamaron: "Poeta".  
Esta es la historia de un escritor, filósofo, y muchas cosas más, que un día dejo su país por razones políticas, viajó incansablemente, y luego se estableció en Essen (Alemania), donde realmente se siente en casa.
Descubriste tu vocación literaria a temprana edad, ¿cómo fue ese momento?  ¿En qué     circunstancias se dio?
Cuando empecé a escribir versos, carecía de toda conciencia de vocación literaria. Me parece que eran versos que más bien respondían a la experiencia de haber vivido una situación, o de estar viviéndola. La tristeza o la alegría de pronto se volvían conjuntos de palabras que en ese tiempo yo llamaba 'en líneas'.
El autor peruano se siente como en casa en Essen  (Alemania)
Foto cortesía www.radioessen.de
¿Hubo alguien que te alentó en tu afanes literarios en esa época? ¿Te veían como un escritor?
En mis primeros tiempos de lo que hoy podría llamar ensayos literarios, nunca oí hablar de la existencia ni de un escritor ni de un poeta. Mi origen familiar se remite a dos regiones y dos microsociedades muy aisladas del Perú –la primera, los campos de San Gregorio, un distrito perteneciente a las zonas más atrasadas de Cajamarca, y la segunda, Caín, un caserío costeño rodeado de haciendas–, carentes ambas, en ese entonces, de carreteras y de puentes. Tanto los campos de San Gregorio como Caín carecían de escuelas y de otras instituciones de servicio social-cultural. La naturaleza –el canto de los pájaros, la luz de las montañas serranas de San Gregorio y la del desierto costeño cercano a Caín– y el mundo que me rodeaba fueron los impulsores de mis afanes literarios. Para mi sorpresa, un día la gente empezó a llamarme poeta. Mis versos, en verdad, eran cantos que mis amigos y yo interpretábamos a ritmo de una viejísima guitarra. Recién en la escuela, a la cual ingresé a los nueve años, empecé a oír qué eran la literatura, la poesía y qué un escritor y un poeta. En la escuela secundaria me di cuenta de que desconocía toda la literatura no solo la infantil. Traté, y sigo tratando desde entonces, de –si se puede decir así– recuperar el tiempo perdido. No creo haberlo logrado. ¿A cuántos peruanos nos pasa algo idéntico?
Sin embargo, a la hora de escoger carrera te inclinaste por otras muy distintas: Ciencias Sociales, Filosofía e Historia, ¿qué pasó?
Siempre tuvo necesidad de entender su mundo
Foto cortesía Unidiario. pe
Necesitaba entender mi mundo y el mundo que me rodeaba. La Historia me ayudó a descubrir el pasado de mi país y de mi continente, y las Ciencias Sociales a valorarlos en el contexto mundial. Conocer el pasado de mi país me permitió descubrir mis raíces. Gracias a ello, pisando tierra firme, hice todo por alentar el oxígeno que da existencia a lo mejor de lo nuestro: la lucha por la paz con justicia social. Sí, es cierto que mi cabeza de algún modo se llenó de teorías histórico-sociales, a veces bastante dudosas, un día me di cuenta de que una u otra, mano a mano, me ayudaron a dar forma y a alumbrar uno de mis poemarios: Batallas y Sueños de Uchku Pedro, en proceso ya de edición a cargo de la Editorial Club Universitario (ECU) de España, a salir al público entre abril/mayo de este año.
¿En qué situaciones apelas a la filosofía?  ¿Entiendes mejor la vida siendo filósofo?
Soy filósofo como lo es un niño y apelo a la filosofía escrita como un viejo. En verdad, se me hace que carecí de niñez. El trabajo para ganarme el pan junto a mi familia fue mi primer y casi mi único juego. Mi origen social –o circunstancia al decir de José Ortega y Gasset– es la base de mi convencimiento de que conocer el pasado no vale, de por sí, para nada. Si uno, en cambio, relaciona el mismo con el presente, puede prever un mejor futuro para la humanidad. La cultura de la paz debe vencer a la cultura de la guerra y de la muerte. La religión sectaria, igual de qué sello se trate, y los afanes de enriquecimiento extremo individual o grupal, son familias de estas (guerra y muerte). La poesía, en particular, y el arte, en general, deben impulsarnos y ayudarnos a erigir un presente solidario, sin el cual los propósitos de construir un futuro de justicia serán una pura y dolorosa  ilusión.
Viendo tu producción literaria, detectamos igual número de poemarios, novelas como relatos cortos, ¿te sientes más poeta que narrador o viceversa?
Me ha sucedido que de un poema que se negaba a caminar hacia su final, su espíritu se impuso tomando cuerpo de novela o de relato. Lo literario a uno le puede llevar a donde menos se lo imaginaba. Es un trabajo en que el fuego que lo acompaña semeja a los momentos de hacer bien el amor. Si lo haces cada vez mejor, las satisfacciones que te aportan son mucho más intensas y profundas. 
Durante la presentación de su obra en Gran Canaria
¿La poesía es una forma de vida, como dicen algunos?
A mí me gustaría que la vida fuera una forma de poesía.
¿Qué temas jamás deberían tocarse en poesía?
No hay temas que no puedan tocarse poéticamente.
¿Cuándo te das cuenta que es el momento de escribir?  ¿Crees en las musas?
Escribir es, para mí, una necesidad. Ya lo dije, es mi forma de trabajar. Si no lo hago, me enfermo. Quizás aquella necesidad, base de mi existencia, sea mi particular y mejor musa.
¿Cómo defines tu labor de escritor? ¿Qué lugar ocupa en tu vida?
Nunca definí mi labor de escritor. Escribir, para mí, es mi forma de vivir. ¿Es esto mi definición de escritor?
¿Qué recuerdos tienes de tu primer libro publicado? ¿Cuándo te dices a ti mismo que es hora de compartir tu trabajo literario?
Me sorprendió ver hecho realidad mi primer libro publicado. Lo tengo cerca de mí y me acompaña como un buen amigo. No, ya no es 'mío'. Pertenece, más bien, a todo cuanto existe y tiene conciencia de existir.
Tus novelas Las buenas intenciones y El Hombre de Rupak Tanta cuentan tu  travesía de país en país por toda América y Europa, ¿qué historias te atreviste a contar en ellas? ¿Quedaste satisfecho con el resultado de estos libros?
Afirma que su trabajo le pertenece a todo lo que tiene
conciencia de existir
Las buenas intenciones es una novela que cuenta aspectos de la vida en Mallorca durante la época tardía del régimen de Francisco Franco. Viví en Mallorca, y tanto allí como en la península, vi y experimenté la represión del régimen franquista. Luego de censurar mis textos, su policía, los grises, es la única fuerza represora, que por participar en una manifestación estudiantil tras una lectura de alumnos de mis poemas censurados, me ha aporreado hasta hartarse.  Las buenas intenciones es una novela que aún permanece inédita. El Hombre de Rupak Tanta es, según la opinión de algunos críticos, una fábula y parábola que cuenta la vida de un hombre, un indígena de América Latina, en un parque de la ciudad de Essen, Alemania. En la una y en la otra, el amor es uno de los pilares de sus contenidos.
A propósito de tus viajes por América y Europa, ¿qué une y separa a las personas de estos continentes? ¿Cómo te sentiste en medio de ellos?
A europeos y latinoamericanos hay muchas cosas que nos unen y muchas otras que nos separan. En la diferencia, sin embargo, radica la riqueza de la unidad.
Sostiene que sin los extranjeros Europa no sería nada
Tus poemarios Remembranzas, La Montaña Errante, Batallas y sueños de Uchku Pedro, ¿son de diferente temática a tu narrativa? ¿Qué puedes contar en poesía que no puedes hacer en prosa?
La poesía, o los poemarios, como tú les llamas, es más cercana a las emociones con que te confronta la realidad y la narrativa, más familiar a esta que a aquellas. Prosa y verso tienen sus propias dialécticas, atadas, eso sí, a la estética.
Según entiendo Malú: Tierra Adentro y Tierra Afuera y Mis Campos y mi pueblo están pendientes de edición, ¿siguen la línea de tus anteriores libros o han habido cambios en tu visión o escritura?
Malú... se centra en el amor de pareja y Mis Campos..., en los paisajes, vida y costumbres de la gente de mi pueblo –en este caso, Caín. La visión y la escritura de ambos, se diferencian tanto entre sí, como de mis anteriores escritos.
Tu autobiografía Mi República ignorada: Parte I, no solo se refiere a ti sino que planteas una serie de requisitos para un nuevo Perú, ¿qué tipo de país quieres para ti y tus compatriotas?
Mi autobiografía también permanece inédita. En resumen, mi vida se caracterizó por abarcar pasajes un poco familiares a los que los católicos llamarían 'infernales'. Por ello mismo, deseo un país y un mundo construidos de pies a cabeza. Todo lo contrario a aquellos pasajes de mi vida.
Tras su presentación en la casa museo Pérez Galdós de Canarias
¿Qué te llevó hacia Alemania y por qué te instalaste en ella? ¿Qué has aprendido de tu nuevo hogar? ¿Cómo te definirías ahora?  ¿Eres más o menos peruano que nunca?
A Alemania me llevaron ciertos problemas políticos. Ahora, toda una anécdota ya. Desde que entendí el significado del mundo andino de mis orígenes, nunca dudé de mi identidad. Solo manteniéndola puedo luchar por una perspectiva universal. Alemania, 'mi nuevo hogar' en tus palabras, es para mí solo una parte integrante de la tierra, a la cual le debemos la vida. Aislada de la tierra que nos acoge, Alemania no significaría nada. Para mí suena a mensaje colonial oír que algunos sectores sociales alemanes sigan proclamando:  “Alemania para los alemanes”. La xenofobia no puede tapar el sol con sus dos toscas manos. La reconstrucción de Alemania tras las guerras provocadas por sus políticos nunca habría sido posible sin la mano de obra de los extranjeros de uno u otro color. Y el futuro, a causa de su mayor mortandad y de su mínima  natalidad, le reclama ya a Alemania la apertura de sus fronteras a nuevos extranjeros. Sin los extranjeros y sin lo extranjero, Alemania no sería nada. Europa, en general, y Alemania en particular, son muy eurocentristas y a veces, por su propia convicción y voluntad, tienden a confundirse como la cuna excluyente de la cultura y de la civilización.
Con sus lectores y amigos canarios, en enero pasado 
¿Qué diferencias sustanciales hallaste entre la enseñanza en la Universität Duisburg  (Alemania) y la  Universidad Nacional de Trujillo (Perú), donde efectuaste tus primeros estudios universitarios?  ¿Cómo te trataron tus compañeros? ¿Te adaptaste con facilidad?
A la Universidad Nacional de Trujillo le faltaba, además de una buena infraestructura, unir la teoría a la práctica. La Universidad de Essen cuenta con una buena infraestructura. En los campos de mi especialidad, sin embargo, sus teorías y sus prácticas tienden a subrayar la relevancia del eurocentrismo. Aun así, conté con buenas y con buenos compañeros de estudios. El individualismo extremo alemán, pese a todo, acabó haciendo imposible cualquier continuación sostenible de la amistad: una diferencia esencial con la de mis excolegas y ahora todavía grandes amigas y amigos de mi promoción de la Universidad Nacional de Trujillo.
¿Te sigues sintiendo extranjero en Alemania o nunca te sentiste así  fuera de tu tierra?
En Essen, la ciudad alemana en que resido, me siento como en mi casa. Fuera de esta ciudad, dentro de Alemania me siento extranjero como foráneo me siento en Lima donde por lo general abundan los que tienden a tomarle el pelo a los que allí llaman “serranos piojosos”. Una y otra vez, me han catalogado como tal. Paralelo a semejantes complejos, la desconfianza ante mí de ciertos alemanes me recuerda que fuera de Essen, en Alemania soy y seré extranjero. Sucede que en Essen, Mallorca y Gran Canaria, apenas piso su suelo me convierten en  'nacional', entendido esto como parte del mundo en el que me siento tres en uno: andino, costeño, selvático. ¿Europeo? Lo que tiene de ello nuestro querido Perú.
¿Dónde está tu hogar ahora mismo? ¿Adónde crees pertenecer?

La humanidad tiene solo una residencia: la tierra. Para mí, la Tierra, así, con mayúsculas,  es la Mamá Grande y a ella me debo.

Si desean saber más del autor o su obra
pueden pinchar
los siguientes enlaces:
http://www.todostuslibros.com/autor/castro-mendoza-melacio
https://www.amazon.es/Libros-Melacio-Castro-Mendoza/s?ie=UTF8&page=1&rh=n%3A599364031%2Cp_27%3AMelacio%20Castro%20Mendoza
http://www.editorial-club-universitario.es/libro.asp?ref=7855

sábado, 5 de marzo de 2016

Desirée Ruiz: "El sentimiento no es patrimonio femenino"

Es totalmente libre cuando escribe.  Lo hace a su ritmo. Sin presiones. Haciendo suyos los sentimientos de sus personajes, saboreando cada palabra.  Sobre todo cuando cuenta los avatares y padecimientos de quienes pueblan su mundo de ficción. Porque aunque se  define como una mujer optimista por naturaleza, le llama la atención las historias de tristeza, melancolía y desamor.  No puede evitarlo, admite.  
Les invito a conocer a Desirée Ruiz, una  abogada de profesión que vive enamora de la docencia, y que presenta en sociedad su primera novela de título Ofelia descalza.
Escribes desde que tienes uso de razón, casi siempre cuento, pero un día te decidiste a escribir una novela. Tenías 13 años, sin embargo, abandonaste el proyecto. Luego con 18 años lo volviste a intentar pero no se consolidó. Tras muchos años, esta vez fue posible, ¿cómo planteaste el proyecto y de dónde sacaste fuerza y empeño para sacarlo adelante?
Cuando comencé mi primera historia era solo una niña; recuerdo que se trataba de las aventuras de un grupo de niños en un mundo fantástico, y la iba escribiendo en un cuaderno de espiral y hojas cuadriculadas.
Es una escritora que le da mucha importancia a los detalles
Ya algo mayor empecé a escribir una novela “de verdad”, con un argumento que a mí en ese momento me parecía muy atractivo. Sin embargo, supongo que todavía no tenía la madurez suficiente como para embarcarme en un proyecto así. De esa historia inconclusa conservo un bonito recuerdo y el nombre que en su momento elegí para la protagonista de la historia, un nombre poco común que muchos años después decidimos poner a nuestra hija pequeña.
Ofelia descalza la comencé siendo ya adulta; supongo que la historia tenía mucha más consistencia y los personajes más profundidad. En realidad no planifiqué nada; fui escribiendo la historia de un modo algo caótico, y a lo largo de los años abandoné el proyecto en varias ocasiones. Cuando lo retomaba siempre tenía ideas nuevas que modificaban la trama, o personajes que aparecían sin haber estado previstos con anterioridad. Llegó un momento en el que me metí tanto en la historia que comencé a estructurarla con mucho más orden, y poco a poco todo el trabajo se fue desarrollando y la historia fluyó hasta llegar al resultado final. No tengo la sensación de haber tenido que esforzarme, ha sido un camino del que he disfrutado muchísimo sin ningún tipo de presión.
¿Cuánto exige una novela de su autor? ¿Hubo momentos en que estuviste a punto de tirar la toalla o simplemente la creación fluyó?
Nunca estuve a punto de tirar la toalla  porque simplemente  nunca tuve la sensación de estar desbordada, o cansada, o no poder con la novela. El único problema es que cuando escribo a menudo la historia me absorbe de tal forma que me es difícil desconectar. Eso es complicado cuando tienes una vida absolutamente ajena a la escritura, con compromisos profesionales de otro tipo o con una familia con la que deseas compartir el tiempo. ¡Y no digamos si tienes hijos pequeños! Supongo que esa exigencia la he sentido, pero afortunadamente para mí, he tenido que desconectar y lo he hecho. Creo que eso también me equilibra, en caso contrario podría correr el riesgo de dejar que esta faceta me absorbiera demasiado, y eso tampoco me gustaría.
Durante una de sus presentaciones 
Eres licenciada en derecho y profesora de educación secundaria, ¿en qué momento estas carreras le quitan protagonismo a tu creación literaria?  Si siempre viviste rodeada de libros y lo tuyo era escribir, lo lógico era que optaras por la Literatura, ¿qué pasó?
Es cierto que no recuerdo mi vida sin los libros. En casa siempre se leyó muchísimo y había libros por todas partes, igual que ahora. Y siempre me gustó escribir, es verdad. Pero nunca sentí que fuera “lo mío” en un sentido absoluto. Tenía claro que no quería dedicarme solo a escribir, y por eso opté por el Derecho. Me gustó mucho estudiar esa carrera, nunca me he arrepentido, y la docencia me apasiona. Verdaderamente disfruto dando clases; ante todo, soy profesora. Escribir es algo distinto, algo que en mi caso no puedo concebir como un trabajo o como una profesión. Escribo cuando quiero, sin presiones. Me siento libre cuando lo hago, y de algún modo al escribir mi vida se vuelve más intensa, me siento más anclada al mundo, a mi propia sensibilidad… Pero creo que para mí esta situación es la perfecta.
Sé que tus ocupaciones abarcan casi todo tu tiempo, sin embargo, eso no ha sido obstáculo para hallar un espacio para escribir, de allí, que muchos de tus cuentos y microrrelatos han sido premiados en diversos certámenes literarios, ¿sobre qué te gusta escribir y dónde hallas inspiración?
Observo. Soy una buena observadora, y le doy una gran importancia a los pequeños detalles, detrás de los cuales creo que pueden esconderse increíbles historias. Es sobre todo eso tan común y al mismo tiempo tan extraordinario sobre lo que me gusta escribir: esos  mundos interiores que todos cobijamos y que son tan complejos que a menudo cuesta entenderlos. Historias sobre personas normales, en lugares cotidianos, que pueden encerrar misterios, emociones, desgarro, soledad, traición… No suelo escribir sobre historias felices, es cierto. Y yo soy una persona bastante positiva, pero esos sentimientos que se tejen alrededor de la tristeza, la melancolía, el desamor…, me llaman mucho la atención.
Disfrutando el gran momento que está viviendo con su novela
¿Cuándo te dices que es momento de poner por escrito una idea o historia? ¿En qué horarios escribes? ¿Cuál es sitio preferido o adecuado para hacerlo?
No tengo un horario fijo. ¡Ojalá! Supongo que si hubiera sido más disciplinada hubiera terminado Ofelia descalza mucho antes, por ejemplo. Escribo en cualquier sitio: en una servilleta en una cafetería mientras espero a alguna amiga, en uno de los múltiples cuadernos que suelo llevar encima cuando algo me llama la atención… Normalmente, mi época más productiva es el verano, por la tarde o por la noche, y mi lugar preferido  algún sitio cómodo desde donde vea el mar.
¿A quién o a quiénes das a leer tus escritos? ¿Aceptas los consejos o sugerencias o mantienes tu postura firme sobre tus creaciones?
Siempre a mi familia, y no solo acepto sus sugerencias, sino que se las pido. ¡Y casi siempre les hago caso! Confío mucho en el criterio de todos ellos.
¿Dónde buscaste inspiración para escribir Ofelia descalza?  Sin ser una novela autobiográfica, ¿qué aspectos tuyos o de las mujeres podemos encontrar en ella?
La historia de Ofelia descalza fue una especie de rompecabezas que fui armando poco a poco. Hay muchas escenas o rasgos de los personajes para los que me inspiré en mi realidad. El primer personaje que parece, por ejemplo, es Lluvia, una chica con las cejas rasuradas con la que una observadora ocasional comparte vagón en un tren. Siempre pongo este ejemplo, pero es que yo era esa observadora ocasional, y la chica con la que viajé era tal y como describo a Lluvia. Hay muchos otros episodios que aparecen en el libro que son reales, como por ejemplo una pequeña anécdota que ocurre en un autobús urbano.
Respecto a los aspectos de los personajes femeninos, prácticamente todos ellos tienen algún rasgo mío, o de mujeres que conozco. Pero, efectivamente, no tiene nada de autobiográfico, ni hay ningún personaje basado en su totalidad en un persona real.
Firmando ejemplares de su libro tras una acto en Zaragoza
¿Cuánto tiempo te demandó concebir la historia y la construcción de tu novela? ¿Tuviste claro que querías una historia actual donde la gente pudiera reconocerse?
Mucho tiempo. Pero porque, tal y como te he comentado antes, no escribí la novela de un tirón. La dejaba, la retomaba… y podía estar perfectamente largos períodos de tiempo (incluso un año), con la novela en el cajón. Hubo momentos en los que yo tenía otras prioridades que demandaban toda mi atención.
Eso sí, desde el principio quería que el lector pudiera sentirse identificado con alguno de los personajes o incluso con la misma historia. Por una parte, el abanico de personajes femeninos es tan amplio, que es difícil no empatizar con alguno de ellos. Muchas lectoras me han comentado que se han sentido identificadas con uno u otro personaje, y eso es estupendo, pues han vivido la historia de Marcela y el resto de mujeres con mayor intensidad. Por otra parte, la historia no acontece en ningún lugar exótico ni en momentos históricos pasados; al contrario, sucede en lugares cotidianos, en la época actual, cualquiera puede reconocerse en alguna de las situaciones que se narran. Y eso es sin duda lo que pretendía.
Ofelia descalza es una novela que  explora el mundo interior, que apela a las emociones y sentimientos, ¿existe algún humano dispuesto a mostrar sin avergonzarse sus miserias y debilidades?
Creo que todos y cada uno de nosotros escondemos en nuestro interior un universo muy complejo. Hay quien se muestra más, se expone al resto; hay quien es más celoso de esa intimidad y solo la comparte con unos pocos… Pero creo que todos podemos guardar secretos, más o menos importantes, que nos queremos reservar.
Asegura que su novela no es solo para mujeres
Muchos han afirmado que es una novela de y para mujeres, ¿tiene acaso un fondo reivindicativo o feminista? ¿Cuál es tu posición al respecto?
En mi opinión Ofelia descalza no es una novela para mujeres. Es una novela para hombres y mujeres. Es cierto, y por eso supongo que se ha calificado de ese modo, que salvo el personaje de Jaime, el resto de los personajes masculinos son secundarios y, por contra, el abanico de los personajes femeninos es muy amplio, además de que aparecen descritos con bastante profundidad. También es cierto que, precisamente por lo anterior, es más fácil que las mujeres puedan empatizar con estos personajes que además ofrecen una sensibilidad que puede calificarse como “más femenina”. Pero  en realidad la novela es una historia de misterio, que puede enganchar por igual a hombres y mujeres. Y de emociones. Y el sentimiento no es patrimonio femenino. Las emociones son universales.
Tras culminar la redacción de tu novela, ¿con qué sensación te quedaste? ¿Fue difícil afrontar este final? ¿Tus personajes se resistieron a dejarte ir?
Recuerdo perfectamente el día que la terminé, el momento en que escribí la última palabra. Fue emocionante. Y al mismo tiempo sí que me dio un poco de pena. Había estado tanto tiempo permitiendo que Marcela, Victoria, Alma y las demás me acompañaran, que me dio lástima acabar allí. Pero el final estaba en mi cabeza hacía tiempo, y fue hermoso plasmarlo tal y como lo había pensado.
¿De qué manera han estado presentes la música y la pintura, tus otras pasiones, en tu proceso creativo o en el contenido de tu novela? ¿Qué colores y ritmos encontramos en Ofelia descalza?
En este caso ha estado presente fundamentalmente la pintura, y con una estética muy prerrafaelista. Una reproducción del cuadro de Ofelia de Millais, uno de mis favoritos, preside el anticuario que da título a la novela, y de algún modo es esa atmósfera misteriosa, romántica, algo mágica, la que he querido recrear en ella.
Desde siempre los libros fueron sus más fieles amigos
Creo que hasta ahora solo has recibido buenas críticas, ¿estás preparada para las del otro tipo?
A  nadie le gusta recibir malas críticas, ¿verdad? Pero sí, por supuesto que estoy preparada. Soy perfectamente consciente de que eso es lo normal, y no me importa.
La portada de tu novela no deja indiferente a nadie, ¿fue tuya la idea?
José Luis Victoria, mi editor, me dijo que pensara qué tipo de portada me gustaría para la novela. Yo al principio no lo tenía nada claro, pero una amiga vio una foto en la que salía una chica de espaldas por un camino y me lo comentó. Pensé que podía ser una buena idea, así que se lo dije a él. Me mandó diferentes opciones con las que el maquetador podía trabajar, tanto en este sentido como en algún otro. Al final, mi familia y yo elegimos esta portada; nos gustó mucho, tiene ese toque misterioso y romántico, muy simbólico también. De algún modo muchos de los personajes de la novela son frágiles, o aunque sean fuertes esconden en su pasado historia duras; esos pies desnudos caminando sobre la hojarasca, casi levitando sobre ella, representan de algún modo esa fragilidad, el estar expuestas.
¿Qué han hecho por ti en lo personal y en el enfoque de tu historia Virginia Woolf y  Marcela Serrano?  ¿Son tus escritoras de cabecera?
Son dos de mis escritoras favoritas. Cuando leí Al faro y Antigua vida mía, no puede evitar subrayar las frases que luego elegí como citas para la novela. Reflejaban muy bien algunos aspectos de la misma.
Confiesa que le gusta vivir un poco "hacia dentro"
¿Qué valoras más de tu novela? ¿Con qué te gustaría que los lectores se quedarán?
En mi opinión, un punto fuerte de la historia es que engancha desde el primer momento, muchos lectores me han comentado que no podían dejar de leer. Para mí como lectora eso es primordial.
Lo que me gustaría sería que cuando el lector terminara la novela le quedara un cierto poso de sentimientos, que no olvidara fácilmente a los personajes. Que se emocionara.
Sé que disfrutas de tu labor de docente, ¿cuándo ves tanta juventud junta qué es lo primero que se te viene a la cabeza?
Esperanza. Creo que a pesar del pesimismo imperante muchas veces, los jóvenes están llenos de potencial. Es una época tan especial e importante que me gusta mucho trabajar con ellos.
Eres una mujer de placeres sencillos: te gustan los paseos por la playa y estar en contacto con la naturaleza, ¿eres una mujer espiritual? ¿En qué crees?

Sin duda. Creo que cultivar el interior siempre es más enriquecedor que cualquier aspecto externo. Me gusta vivir un poco “hacia dentro”; valoro la soledad y el silencio, esas cosas de las que mucha gente huye hoy en día pero que yo entiendo como necesarias para vivir verdaderamente, y hacerlo de un modo consciente, no solo dejándose llevar. Sin un sentido de la trascendencia la vida me resultaría mucho menos luminosa.
Si gustan saber más de la autora o su obra
pueden  pinchar
los siguientes
enlaces:
http://www.argot.es/ofelia-descalza
http://www.casadellibro.com/libro-ofelia-descalza/9788494347931/252125
1http://www.amazon.es/Ofelia-Descalza-Desir%C3%A9e-Ruiz-P%C3%A9rez-ebook/dp/B00VYLMY08


martes, 9 de febrero de 2016

Raúl Aguilar Gargurevich: "Mi escritura es fundamentalmente emocional"

Con sus dos primeros libros abordó el tema social en su máxima efervescencia y con el tercero quiso explorar el laberinto de la mente y el impacto de las emociones. Fue hacia dentro y escarbó hasta lo más profundo de la soledad y la angustia que un ser humano puede padecer. De esa experiencia mitad realidad y ficción salió Trance agónico, el más reciente libro del escritor Raúl Aguilar Gargurevich redactado en prosa lírica.
Eres un alma inquieta y creativa que no se conformó con el periodismo y se entregó casi por completo a la escritura, aunque entiendo que escribes de toda la vida, ¿cuándo o en qué momento  descubres tu talento para la literatura?
La verdad es que todavía no estoy muy seguro de si tengo talento literario y te aseguro que no es la típica frase de modestia. De lo que sí estoy seguro es de mi amor y terca pasión por escribir. Soy escritor desde siempre, quizá desde antes y durante la etapa escolar en la que, al estilo de Alfredo Bryce, en lugar de prestar atención a la clase, fantaseaba, imaginando cosas de todo tipo. Por eso me identifico tanto con Felipe, el personaje de Quino en Mafalda. Comienzo a tomar la escritura más seriamente en la etapa universitaria y me doy cuenta que escribir ficción me resulta placentero.    
Su primera obra 
Me cuentan que siempre andabas con un libro bajo el brazo mientras cursabas estudios en la Universidad Garcilaso de la Vega, y que fue durante esa época publicaste Peso muerto, tu primer libro de ficción, ¿qué ideas y sentimientos plasmaste en esa obra? ¿Fuiste muy minucioso en su preparación?
No soy consciente de si andaba con un libro bajo el brazo pero sí leía bastante, aunque era y es una tarea asociada a la intimidad, nunca me gustó ufanarme de ser intelectual o escritor. Más bien, por mi aspecto, podría pensarse que era un rockero, que dicho sea de paso sí era. Respecto a la segunda parte de tu pregunta, efectivamente, en esa época descubrí la literatura y animado por un excelente profesor y consejero como César Toro Montalvo, pensé en escribir un libro y poco a poco, con una pasión desbordante, junté diez relatos y los publiqué de forma independiente. Tomé el tema de lo social, por influencias musicales y literarias como Rubén Blades y Miki González, en el primer caso, y Juan Rulfo, José María Arguedas, en el segundo. Aunque parezca extraño también hubo influencia de Alfredo Bryce, ya que es un libro de lenguaje también. Hay mucha jerga y habla coloquial. Eran los momentos del primer gobierno de Alan García, del terrorismo, de las muertes absurdas, de la violencia, de Uchuraccay. Fueron relatos ambientados en Lima y en el interior del país. Me interesaba también como se desarrollaban algunos migrantes en Lima. No sé si fui todo lo minucioso que debía, quizá me dejé llevar por el típico ímpetu juvenil, pero fue un buen impulso para continuar escribiendo.      
¿Cómo encaras tu proceso creativo? ¿Tienes una rutina?
Soy como cualquier escritor que es avasallado por un tema y decide encararlo por un motivo inexplicable. Nunca he sido un vehemente para escribir en el sentido que se convierte en mi única y principal actividad diaria pero conforme pasan los años voy mejorando.  He encontrado   un sano equilibrio. Siento que tengo un estilo un poco saltarín porque es parte de mi forma de ser. Sé muy bien cuando he cumplido con mi cuota de escritura del libro que estoy trabajando. No me engaño. Mi
escritura es fundamentalmente emocional. Me gusta dividir y disfrutar de mi tiempo. Estar con la familia y amigos, ir al cine o ver películas en casa, ver fútbol, escuchar música, ir a exposiciones, investigar, leer, tomar fotos. Lo que hago lo debo hacer por placer. Tengo momentos de alta producción en los que estoy muy motivado y enfocado y, otros, en los que me pierdo. Es que hay muchos temas que me llaman la atención. Combino mi escritura  entre mi diario memoria Como el viento, los diversos artículos que publico en Facebook, y el libro que voy escribiendo. Quizá por eso me llevo bien con la literatura breve pues ella te permite esos lujos que a lo mejor un novelista no puede.
Está muy seguro de su terca pasión por la literatura
¿Admites que tus aficiones por la música y el cine están presentes en tus escritos?  ¿De qué manera influyen a la hora de ponerte a trabajar? ¿Piensas inspirado en los sonidos e imágenes?
Muy buena e interesante pregunta. Sí, están presentes, a veces de una forma explícita y en otras, implícita. Toda narración literaria posee una parte visual. En ese sentido me gustan mucho las atmósferas, las mismas que he utilizado en Taxi ando y Trance agónico. Pienso que brotan de manera natural, de repente no soy tan descriptivo pero soy de presentar paisajes y ambientes de manera sensible y sugestiva. Me parece importante que la atmósfera participe como un personaje. También me es útil la técnica de argumentación propia del cine en la que se debe contar algo pero en forma de imagen. Respecto a la música, está presente y de forma explícita tanto en Peso Muerto como Taxi ando. Quisiera que tuviera mayor protagonismo en mi obra como lo estuvo en una novela corta El amigo de Margarita, que quedó en el cajón, y tiene mucha música en sus páginas. También en un proyecto que de momento quedó trunco, y que explora la vida de un rockero. Es un filón que voy a desarrollar más, ya que forma parte importante de mi existencia y esencia como ser humano y por ende, debe estar vinculada a mi arte.
La lectura te ha acompañado en cada instante de tu vida, ¿qué género has disfrutado más y cuáles han sido tus autores de cabecera?
Sin duda la lectura forma parte esencial de mi vida como casi la mayoría de escritores. No sé si soy lector de un género exclusivo, pienso que no, aunque me atrae lo fantástico y también lo real. Hay muchos escritores que me agradan pero si debo escoger me quedo con tres: Julio Ramón Ribeyro, Edgar Allan Poe y Julio Cortázar. Tres grandes. Tres maestros. A ellos, de hecho, les debo mucho. Aunque nunca he pretendido imitarlos, no conscientemente, al menos. Pienso que el mejor tributo que se le puede hacer al artista admirado reside en ser original. También admiro a Abraham Valdelomar, Antonio Gálvez Ronceros, Oswaldo Reynoso, Edgardo Rivera Martínez, Fernando Ampuero, César Vallejo y José Watanabe, estos dos últimos, poetas.
Otra de sus obras de contenido social 
Como periodista has sido testigo de historias de todo tipo, ¿apelas a esa experiencia para construir los temas de tus relatos o cada uno de ellos es solo producto de tu imaginación?
Los temas que un escritor escoge casi siempre tienen un punto de partida vinculado a una vivencia. Diría que muchos de mis relatos son una combinación entre la realidad y la ficción, aunque tengo relatos que han sido producto único de la imaginación.
¿El periodista que eres acompaña al escritor irremediablemente al momento de plasmar sus historias o le pides con cortesía que te deje crear con independencia? ¿Hay batalla entre ambos?
Le pido al periodista que me deje crear con independencia. El escritor y el periodista saben bien cuando le toca su momento. Eso es algo que uno aprende con el tiempo y la experiencia. Tener diferentes voces según sea el caso. Un texto periodístico puede tomar muchas formas, igual sucede con la ficción, pero cada uno tiene su espacio y sus modos propios, todo es cuestión de saber y aplicar.
También escribes guiones, y en 1992 redactaste el argumento para un corto animado sobre Garcilaso de la Vega, ¿cómo viviste esta experiencia? Con Garcilaso todos tenemos una deuda, ¿no es así?
En realidad estaba empezando en los guiones pero fue una experiencia enriquecedora, aprendí mucho. 2016 es un año en que se conmemoran los 400 años de su fallecimiento. Y claro que a él se le debe mucho, es un escritor fundamental, el primero que entendió esa dualidad, esa fusión que somos los peruanos y de la cual tenemos que estar orgullosos. La diferencia con nosotros es que Gómez Suárez de Figueroa o Garcilaso de la Vega, como es mejor conocido, lo entendió en 1609 cuando se publica la primera parte de Los Comentarios Reales. Otros todavía no entienden el concepto. Los peruanos estamos obligados a leerlo y a conocerlo para saber quiénes somos y de dónde venimos.
En el año 1996 participaste en Micción imposible, una tragedia audiovisual, ¿te sentiste satisfecho con el resultado?
Sí, la escribí con placer, fue el equivalente a una maestría en guiones a pesar de ser una obra mediana. Con ella me di cuenta del enorme, tenaz y sacrificado trabajo que tienen que desarrollar los escritores para el cine. De paso me sirvió para enseñar con mayor precisión el proceso de elaboración de guiones. Lo lamentable, en todo caso, es que no pude realizarla ni verla en la pantalla, porque lo que vale en este tipo de escritura es el producto culminado. El guion, a diferencia de otros modos escritos, no está hecho para quedarse en el papel sino para ejecutarse. Igual, fue una experiencia notable. Gracias por recordármelo. 
Disfrutando con amigos en el Nevado Pastoruri  (Áncash-Perú)
Luego años después, en 2001, aparece Taxi ando, nuevamente en tono de relato, ¿en algún momento darás el salto a la novela o le serás fiel a la narrativa corta?  ¿Hay una necesidad de dejar un mensaje preciso en tus historias?
Solo para aclarar, Taxi ando fue mi primera incursión en el microrrelato. El libro está plagado de ellos. En algún momento daré el salto a la novela pero a la novela corta o cuento largo. No me llama la atención ni tengo lo que se requiere para escribir una novela propiamente dicha. Como Julio Ramón Ribeyro sugiere en Dichos de Luder, no tengo pasta de maratonista, soy un corredor de distancias cortas. En cuanto a si tengo necesidad de dejar un mensaje preciso en mis historias, no lo sé. Solo siento que debo ser breve; será acaso porque me gusta que los mensajes sean breves. Conmigo funciona eso de "a buen entendedor, pocas palabras". Me ocurre cuando veo una obra cinematográfica, leo un libro y hasta en la música. Me digo, ya entendí, o porque la hacen larga. De repente soy muy ansioso. En una parte de la introducción de Taxi ando en la que trato el tema de la brevedad del relato escribí: autor ansioso y ocioso que escribe para lector de igual condición (risas).  
Tu más reciente libro escrito en prosa lírica es Trance agónico, compuesto de dos partes, uno que trata del aislamiento, y otro, centrado en las pesadillas, la depresión es un mal común en estos tiempos y lo reflejas muy bien en tu obra ¿Nadie está libre de caer en ese estado? Lupus, al que asumo como personaje, ¿habita entre nosotros o es producto de tu imaginación?
Sostiene que el arte ha hecho rica su existencia 
Nadie está libre, efectivamente. Es y será una de las patologías más graves de este siglo. El tema de la salud mental es sumamente importante y debe ser tomado en cuenta y atendido  con la dedicación y esmero que merece. La depresión es una condición delicada que puede terminar, sino no se trata a tiempo, en suicidio; es decir, en la muerte de una persona. No es broma, ni es un leve bajón anímico que algunos asumen como tristeza. La tristeza es pasajera la depresión no, se mantiene. Lupus es una suerte de alter ego. Los textos iniciales del libro se plasmaron por una melancolía natural en mí, luego los retomé al pasar etapas depresivas. Eso con respecto a la primera parte, la segunda es producto de la imaginación, ya que noté que había un personaje torturado que se suicida y al cuestionarme sobre que le espera tras la muerte se me fueron ocurriendo algunas ideas extremas. 
¿En qué estado quedas cuando terminas una obra tan fuerte como Trance agónico? ¿Te cuesta volver a tu realidad?
En realidad no quedé afectado, al contrario, fue como ver que mi vida no era tan oscura. Quedé contento con el resultado pues desarrollé el tema artísticamente. Utilicé algunas vivencias para crear, me valí de ellas, de modo que Trance agónico no debe verse como una autobiografía sino como ficción. Claro, a los que me conocen les resulta imposible abstraerse de esa idea y está bien. Todo es válido para el lector, es él quien imagina lo que desea. Algunos hablan de escribir a modo de catarsis pero no fue mi caso, yo lo hice pues el tema estaba cerca y en ese momento me pareció interesante, fue algo que me apasionó. Aparte quería escribir algo desde dentro, algo que conociera bien. Con los dos primeros libros ya había probado lo social; mi búsqueda era más íntima y sicológica, y logré mi cometido. Pienso que los tres forman parte de una transición hacia mi camino de madurez como escritor.
Con algunos de sus compañeros de la universidad
¿Cuáles son tus proyectos creativos en el corto y largo plazo? ¿Quieres adelantarnos algo?
Este año debo culminar los textos de un volumen que se llama Saca a Conexo de la galera, que es un libro en el que sigo explorando el relato breve. El protagonista es un conejo llamado Conexo, y se narran sus aventuras, vivencias y pensamientos.  
¿Qué queda del muchacho aquel a quien apodaban Chapita? ¿Les revelas a los lectores por qué te llamaban así?
Chapita sigue fiel a su filosofía de ser feliz e intentar hacer feliz a otros. Está más maduro por el paso de los años y las experiencias vividas pero en esencia sigue siendo el mismo: juguetón, alegre, divertido. He tratado de vivir según mi gusto y pienso que no lo hice mal. Como dijo Facundo Cabral, "mi éxito es mi vida, no mi obra". Aunque sigo insistiendo con mi obra. 
Respecto al apelativo, me lo puso Rodney, un amigo de la facultad; vale decir en la etapa universitaria. Usaba una casaca de jean con pines de grupos de rock. Al verme me dijo: "Capitán Chapita", ya que los pines semejaban chapas (tapas metálicas de botellas). Como el apodo era muy largo quedó simplemente, Chapita.  
Con la autora de la nota 
¿A quién le reza o en qué deidad cree un escritor de tu especie?
A estas alturas del partido creo en la vida, en los regalos que ésta nos ofrece. Intento ser feliz sin hacerle daño a nadie. La vida (salvo en algunos casos) no tiene por qué resultar tan dura. Hay que simplificarla, volviéndonos más simples. Exigiendo menos, dando más y siendo agradecido con lo que se tiene. El tema es que los seres humanos somos complejos y exigentes, cada vez queremos más y nunca estamos satisfechos con lo que tenemos, generándose un vacío en nosotros. Dice una canción de Rubén Blades, "de qué te vale tener y tener, si tú no sabes qué hacer ni qué hacer con lo que tienes". Tiene mucha razón.
Intento vivir con humildad y alegría, sin excesos ni derroches, buscando el sabio equilibrio de las cosas, de las cosas maravillosas que la vida te provee. Aprecio la salud, la familia y las amistades; los paseos, la naturaleza, el arte. El arte ha hecho mi vida muy rica. Eso no se consigue con dinero. La libertad es impagable. Pienso que el arte es mi religión, por eso digo siempre que hay que nutrir el alma. Alguien que está fundido con el arte difícilmente ve la vida como una tortura. El arte hace que broten los mejores sentimientos, sensaciones y emociones para con la vida y nuestros semejantes. La gente necesita ser más espiritual y menos materialista. Actualmente prima lo último y ya vemos cómo le va al planeta.  
Por último, aunque no me lo hayas preguntado, quiero agradecerte por darme un espacio para volcar mis ideas y pensamientos. Es muy importante para mí. Es la primera entrevista que me hacen y pienso que además de promover al autor y su obra sirve para que el propio entrevistado haga un análisis de su vida literaria y artística, recorriendo mentalmente el camino que hizo y el que está por hacer. Te felicito por tu entrega y devoción a las letras. Gracias, Elga. Que sigan los éxitos.