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lunes, 6 de octubre de 2014

Jorge Bucay: “Escribo para que me entienda mi madre”

Jorge Bucay no tiene Facebook ni Twitter, pero es una figura muy presente en las redes sociales. Está en boca de todos por su forma tan particular de decir las cosas, y claro está, por el contenido de sus múltiples libros y sus esperadas columnas editoriales.  Hombre optimista hasta los tutéanos, y lleno de una permanente armonía consigo mismo que denomina felicidad, se encuentra en plena promoción de su obra Rumbo a una vida mejor, que es una selección de sus más relevantes editoriales publicados en la revista Mente sana a lo largo de casi 10 años.

Sus contenidos conjugan componentes filosóficos, pedagógicos y terapéuticos, ¿es algo que fluye espontáneamente o lo busca adrede?

Intento que sí. Creo que ser terapeuta implica rondar, conocer y leer el mundo de la filosofía. Además porque considero que lo terapéutico es un hecho didáctico y pedagógico. Creo que en última instancia, es un maestro de vida, un docente, alguien que enseña lo que sabe, comparte lo que ha aprendido. Hay un proceso ligado a la historia, y yo creo que lo terapéutico fuera de la consulta, es docencia.

Es nuevo libro es una selección  de sus
mejores columnas editoriales
Su forma de decir las cosas lo acerca a la gente común y corriente, pero, en la misma medida suponemos que hay otros que no comulgan con su estilo, ¿no es así?

Cierto. A algunos le parece agradable, y a otros, irreverente que un profesional utilice herramientas y técnicas didácticas o pedagógicas. Yo escribo así porque de esa manera aprendí a escribir. Quiero confesar algo al respecto, mi mamá dejó el colegio primario en 5to grado porque tenía que ir a parar la olla, como se dice en Argentina; a vender pastelitos en la calle para juntar un dinero y darle de comer a su familia. Por supuesto, conocía las letras y sabía leer, pero no leía. Mi madre volvió a leer cuando comencé a escribir, para leerme, y lo digo con mucho orgullo y emoción. A partir de que comencé a publicar en las revistas y periódicos locales, me pedía que le llevara las cosas que escribía, y de vez en cuando, me decía “no entendí” cuando le llevaba una de mis columnas. Y yo le preguntaba asombrado: “¿Cómo no vas a entender?”   “Las palabras que no entiendo las busco en el diccionario, pero no entendí”, contestaba. Entonces, era cuando le decía ‘te explico’, y ella escuchaba atenta y lo entendía todo. Hasta que un día ella me dijo: “¿Por qué no escribes como me lo cuentas?”. Me rompió la cabeza. Empecé a pensar que no importaba el grado instrucción que uno tenga. Si lo entendía mi madre, podía entenderlo cualquiera. Así consideré que, tal vez, tendría que escribir así. Esta es la historia de todo lo que hago. Cuando me preguntan sobre cuál es mi secreto para vender tantos libros, contesto: “escribo para que lo entienda mi mamá”. La didáctica surge de allí, de hablar o escribir para quien quiera entender.

Se define como un buscador de la verdad,  ¿cuáles son sus herramientas para su búsqueda y dónde cree que se halla?  Y algo más, ¿de qué verdad estamos hablando?

De algunas verdades que son incuestionables. Por ejemplo, de la verdad de las cosas que son como son. De aceptar definitivamente y para siempre que las cosas no son como me gustarían, ni como fueron ni cómo serán, ni yo como quisiera que fueran. Que no son como me las dijo mi madre que serían, ni como mi papá pretendía que fueran. Eso implica, a su vez, que yo soy quien soy, que no soy quien a ti te gustaría, que mis hijos quisieran, que mi esposa pretende. Que tú eres quien eres, no eres quien yo quisiera que seas, mucho menos en cada momento y en cada lugar. Saberlo es el requisito indispensable para realizar cambios. Para poder hacer un cambio, es aceptarse partimos desde donde partimos, que no se hace desde el punto de llegada para poder cambiar lo que ya es. La otra verdad, es que no podemos pretender que las cosas buenas que deseamos para nosotros o nuestros hijos sean gratuitas. Hay que pagarlas con sacrificio,  trabajo, esfuerzo,  dinero, o de alguna manera. Sobre todo después de los cinco años. Cuando tenías menos de esa edad, tus padres te lo daban todo porque te amaban, y ya está, pero de adultos, no es posible. La tercera verdad que propongo, y que he encontrado en la vida es bastante dura y difícil de aceptar: “Nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquiera puede negarse siempre a hacer lo que no quiere,  claro, si está dispuesto a pagar el precio”.

Discrepa con quienes dicen que el ser
humano está en decadencia
A medida que avanzamos a nivel de ciencia y tecnología, ¿vamos decayendo como seres humanos?

Muchos colegas coincidirán con tu apreciación, que dirán que el ser humano está deteriorándose, yo no creo en eso, soy un optimista, pienso que va hacia mejor. Después de 40 años de ver pacientes en mi consulta, puedo decirte que todos evolucionaban igual: tres pasos hacia adelante, y dos para atrás. Siempre. Si uno toma en cuenta nada más los pasos que da hacia atrás, podríamos pensar ‘este hombre está cada vez peor’, pero no es así. La humanidad atraviesa por un período donde es muy probable que en algunas cosas  esté dando pasos hacia atrás, pero en la película total de la evolución no es así.  El progreso hace cosas buenas por la gente, pero ésta tendrá que adaptarse y hacer un buen uso de los adelantos, y su vida. No es fácil vivir 85 años. El mundo no ha terminado de acostumbrarse a que la gente viva tanto.  Depende de la lectura que realices de la realidad, este retroceso es o no.  Yo no creo que el ser humano sea cada vez menos solidario. Tengo pruebas para demostrarlo. En todos los países del mundo, sin importar la situación dramática que se viva, cuando ocurre un desastre, la gente corre a ayudar, y da de lo que no tiene, y siempre fue así.  A veces decir lo contrario, resulta más ‘inteligente’, que decir que la gente va mejor. ¿No será que la postura del pesimista resulta más sabia que del optimista? ¿No será que vivimos denigrando al optimista?  O algo más, ¿no será que no llegamos a entender el significado exacto del concepto optimista?

¿Su literatura posee un componente terapéutico universal? ¿Sus contenidos son suficientes para solucionar nuestros problemas?
Los libros no son terapéuticos. Que nadie crea que un libro de superación personal puede reemplazar la consulta con un terapeuta. La colección completa de Bucay, Coelho, Chopra, todos ellos juntos destilados y endovenosos sirven para divulgación de ideas o para darte cuenta de que necesitas ayuda, pero jamás sustituirán una buena sesión con un terapeuta, que eso quede claro.

Una de sus obras más emblemáticas
La felicidad es un anhelo constante, y para muchos un mito, ¿es cierto que es un hecho real y posible, en toda condición y bajo cualquier circunstancia? ¿Qué hacemos para alcanzarla? 
La felicidad depende de lo que te pasa dentro. Tiene que ver con la definición que manejamos. Para una sociedad como esta que confunde la alegría con felicidad es solo un momento de llegada, un lugar adonde hay que arribar.  Pero para mí la felicidad se parece más a la serenidad espiritual, a la paz interior que se consigue cuando uno está seguro de hallarse en el camino correcto.

Muchos de sus seguidores le ven y asumen como un sanador, ¿le disgusta esta imagen que proyecta?

Sí, claro, porque es mentira. Es como si me dijeran “¿eres cocinero?”.  No lo soy. Me molesta porque no quiero engañar a la gente. A veces me preguntan “¿escribe autoayuda?” Y respondo “la verdad que no”. Incluso ahora ya no me defino como médico, justamente para evitar que la gente piense que me dedico a curar. Más bien, me veo como un ayudador profesional.  En ese sentido, lo que he pretendido siempre en la vida es que la gente se sane a sí misma. Eso no me convierte en sanador.  Sanadora eres tú, y si quieres…

Su imagen es la de un hombre siempre en armonía consigo mismo y con el universo, ¿siempre tiene el control de sus emociones o hay veces en que cede ante el desánimo,  la tristeza o la rabia?

Con la autora de la nota 
No tengo control sobre emociones, ni me gustaría controlarlas tampoco, pero sí me adueño de ellas. Si fuera lo contrario, estaría muy preocupado. Me deprimo ocasionalmente. O mejor dicho, hace tiempo que no caigo en una depresión. Ahora que me lo preguntas, pensaré más en ello (risas). Lo que sí propongo, y es algo que he conseguido, y lo puede hacer cualquiera, es que tengas control sobre lo que haces con ellas, que no es lo mismo.  Por ejemplo, estás felizmente casada y te enamoras del vecino, ¿control de las emociones?, pero tú decides qué hacer con eso que sientes: lo sublimas, fantaseas, actúas, transformas, etc., en ese sentido, puedes hacer con eso lo que quieras. Si la gente tuviese que controlar sus emociones, los consultorios de mis colegas estarían vacíos. No tendrían con quién trabajar.  No habría pacientes.

Si no estamos en las redes sociales no existimos. ¿Somos esclavos del Facebook y el Twittter?
No. Yo no soy esclavo. Hay 70 Facebook con mi nombre, 115 páginas, y  72 Twitter, y ninguno me pertenece. No tengo nada de eso, no los uso, y existo, te lo juro. Esclavo ¿quién?, el que desea serlo, el que quiere someterse a ese club. Me parece importante decir esto porque existe la falsa creencia de que si no estás en las redes estás fuera del mapa, y yo estoy dispuesto demostrar que no es verdad. Y no es por vocación, ideología o por una cuestión quijotesca, es simplemente porque he llegado tarde. Tengo 64 años, y mi acceso a la tecnología terminó con el fax. Hasta ahí llegué, después no entendí nada. Tengo email porque me resulta práctico. Las redes sociales son herramientas, y como tales, se pueden usar para  armar o romper. Es así.

Sostiene que el fin único de la vida no es ser feliz, acumular logros o dejar huella, sino ser cada vez más sabio, ¿cuán sabio es usted?
Estoy muy lejos de serlo. La sabiduría es algo de gente muy mayor. Se consigue con los años. Pero espero estar en el camino…





miércoles, 1 de octubre de 2014

Joan Morales Alcúdia: “Saramago era un ser comprometido hasta la médula”

Su admiración por la obra de José Saramago le ha llevado a convertirse en uno de los principales difusores de la literatura del Nobel portugués, y es que no hay otro tan calificado como él, aparte de  Pilar del Río, claro está, para llevar a cabo esta misión. La  pasión del escritor catalán Joan Morales Alcúdia por los libros de Saramago se acrecentó cuando lo conoció y pudo tratarlo durante un seminario que el autor impartió en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, en agosto del 2000.
Precisamente de esa experiencia y tras un arduo trabajado de 14 años, sale a la luz el libro Saramago por  José Saramago.
“Tenía un material muy valioso: las grabaciones del seminario al cuál asistí. Cuando las escuchaba en casa, o en compañía de algún conocido, pensaba: “Qué pena que no pueda compartir toda esta sabiduría”. Y de ahí arrancó todo: de esa conciencia”.

¿Cómo alguien con una formación totalmente ajena al mundo de la literatura llega a publicar libros tanto de narrativa como de poesía, e incluso a animarse a escribir uno que podría incluirse en el ámbito de la autoayuda?

Bueno, tampoco puede decirse que eso sea exactamente así. Si bien es cierto, que en lo que podríamos llamar como educación formal se refiere, he estudiado disciplinas que tienen más que ver con la economía y el marketing que con la literatura, siempre he sentido una enorme curiosidad por otros ámbitos del conocimiento. Y es precisamente de ahí, de esa curiosidad, de donde nace la necesidad de escribir libros que tienen bastante poco ver con mi formación universitaria.

Un libro de cuentos sobre las
relaciones humanas
¿En qué momento exactamente siente el llamado de la escritura y cómo lo recibió?  ¿Cuando la literatura toca a la puerta hay que abrirle siempre?

Resulta complicado ponerle una fecha concreta a cuando sentí ese supuesto llamamiento a escribir. Mi madre siempre dice que, ya de niño, y bien pequeño, yo prefería leer a jugar con los juguetes.  En ese sentido, coincido con Saramago en que la lectura es, y será siempre, un prerrequisito imprescindible para un día poder llegar a escribir algo. Es cierto también que en el colegio disfrutaba muchísimo inventando relatos para la revista de clase (un conjunto de folios fotocopiados y grapados). Y eso, como que se remonta a hace ya bastantes décadas.
En cuanto a tocar la puerta, la literatura, como cualquier otra disciplina, siempre estuvo abierta a que entrase en mi vida. Para mí leer y escribir constituyen dos auténticos placeres. El problema, en este caso, no estriba precisamente en abrirle la puerta, sino en que, una vez abierta, ya no es posible cerrarla.

¿Hubo algún tipo de preparación antes de decidirse a publicar o desde siempre se sintió listo para dar ese paso?

La preparación la hubo desde un punto de vista meramente autodidáctico. En este caso, creo que fue más cuestión de que yo tenía algo para contar que pensaba que valía la pena, y que, por el otro lado, en la otra parte, por así decirlo, hubo personas que vieron o pensaron que así era. Como en un rompecabezas, felizmente, encajaron las dos piezas.

¿Nació primero el poeta o el novelista? ¿Qué diferencias en cuanto a emociones y sentimientos hallamos en  Me enamoré de la Luna y Cenizas de recuerdos?  ¿Exige mayor esfuerzo escribir poesía que narrativa u ocurre al revés?

Nació primero el poeta. La poesía me permitió sentirme seguro para dar el paso posterior a la narrativa. Sin la poesía, hubiese sido incapaz de construir relatos con el ritmo y la cadencia que resultan necesarios para mantener tanto la tensión como  el hilo narrativo.
En cuanto a las diferencias que existen entre Me enamoré de la Luna y Cenizas de recuerdos, en el primero, que es un libro de cuentos sobre las relaciones humanas y el amor, podemos decir que la prosa poética me permitió expresar emociones que resultan universales. Como anécdota, he decir al respecto que en algunas presentaciones ha habido gente que se ha emocionado tanto con la lectura del libro que se me han puesto a llorar. En cambio, Cenizas de recuerdos es un libro de poesía que se estructura a partir de una experiencia más personal, individual, y por lo tanto, más intransferible. En cuanto a lo común, cabe decir que estamos ante dos libros escritos con el corazón y, en ambos casos, profundamente sinceros.

Otra obra escrita desde el corazón y
profundamente sincero, como define su autor
A usted le preocupa mucho el sistema educativo del país, de allí el origen de su libro de denuncia EDUKT, ¿cómo lo concibió y qué objetivos ha conseguido con su publicación?

Nuestro sistema educativo es un desastre. Y no lo digo yo, basta con ver los resultados que obtiene España año tras año en los informes PISA. Tras más de 20 años de docencia, me duele comprobar cómo en vez de avanzar, retrocedemos cada vez más en áreas fundamentales como el lenguaje o las matemáticas.
EDUKT es una especie de grito. De hecho, se trata de una novela escrita íntegramente en lenguaje SMS que busca precisamente eso: provocar. Es un libro denuncia, una novela que trata de hacer una llamada en ese gran desierto que es en general la comunidad educativa, para poner en solfa que, si lo que deseamos mejorar realmente es la calidad de la enseñanza, no sólo resulta necesario dotar de más recursos al sistema educativo. Que hay más: unos valores, unas ideas de fondo; aspectos sobre las cuales las diversas administraciones suelen pasar de puntillas.

¿Por qué España está en la cola en cuanto a educación se refiere? ¿Qué ha hecho mal?

Estamos ante una pregunta compleja. Cabe tener en cuenta que sobre la educación inciden múltiples factores. Los cambios sociales siempre tienen y han tenido sobre ella un papel fundamental. En general, en España, seguimos creyendo que la educación es un gasto y no una inversión. Opinando desde la primera línea de combate, y como docente, considero que el sistema está excesivamente burocratizado, y cada vez más orientado a la creación de especialistas. Gente que trabaje, poco o mucho, pero que no ponga en entredicho al sistema. Y si ese es el objetivo final, ¿a qué decir que lo estamos haciendo mal?

¿Un escritor es un inconformista permanente? ¿Qué papel debería asumir en los tiempos actuales?  ¿Su lugar se halla encabezando revoluciones de conciencia?

En su encuentro con el autor portugués
en aquel seminario de agosto del 2000
Un escritor es simplemente una persona que escribe. Que sea inconformista, o no, es una cuestión que  considero que tiene que ver más con una elección personal. Es cierto que, cuando la realidad que te rodea te molesta porque te parece injusta, existen más probabilidades de que acabes tomando partido. Pero no estamos hablando de que el escritor deba convertirse un Mesías, ni en un revolucionario de conciencias. No. Más bien, entiendo que el escritor ha de tratar de exponer su punto de vista acerca de un aspecto determinado de la realidad que le envuelve, que le preocupa, o que, simplemente,  por los motivos que sean, le interesa más explicar 

¿En qué haya motivación para seguir adelante un escritor que recién empieza o uno que ya lleva años y no logra ser conocido por los lectores?

En mi caso, no es el reconocimiento- o no- de los lectores lo que me impulsa a escribir. Se trata, más bien, de la necesidad que tengo de tratar de darle sentido a la realidad que me rodea. Y, particularmente, no encuentro mejor instrumento para ello que no sea el de la escritura.  

Su más reciente obra Saramago por José Saramago está dando mucho que hablar, ¿de dónde nace su deseo de difundir y compartir la obra del Nobel portugués?  ¿En qué momento se llega a prendar no solo de su producción literaria sino de su personalidad?

Desde que leí la primera obra de Saramago- Memorial del convento- sentí que estaba ante una novela especial. Y eso, como que resulta difícil transmitirlo a alguien que no haya leído todavía alguna de sus novelas. Tras leer el resto de su producción literaria, esa idea no ha hecho más que crecer y reafirmarse con el tiempo. Y ha sido esa pasión por compartir dicho sentimiento, lo que me ha llevado a difundir la obra de José Saramago a través del libro Saramago por José Saramago. Un libro, cuyo origen, se remonta a un seminario que el propio autor impartió en la Universidad Menéndez Pelayo en agosto del año 2000.
Por otra parte, y en lo que se refiere a su personalidad, considero que, en este caso, estamos ante un autor en el cual personalidad y producción literaria resultan inseparables: no se concibe al escritor sin su obra ni su producción literaria sin hacer referencia a su autor. Y ambos, obra y autor, unidos bajo un denominador común: la coherencia. 

Con Pilar del Río, quien le brindó todo su apoyo
desde el comienzo
Ese seminario en la Universidad Menéndez Pelayo marcó un antes y un después en su relación con la obra de Saramago, ¿no es así?

Indudablemente. Fue allí donde tuve la oportunidad de conocer personalmente a José Saramago.

¿En qué circunstancias se le ocurre pensar que el material recopilado debe ser compartido? ¿Cuándo se pone manos a la obra y cuánto tiempo le demandó el trabajo?

Tenía un material muy valioso: las grabaciones del seminario al cuál asistí. Cuando las escuchaba en casa, o en compañía de algún conocido, pensaba: “Qué pena que no pueda compartir toda esta sabiduría”. Y de ahí arrancó todo: de esa conciencia. Luego, recopilé durante cerca de 14 años el resto de material que consideraba necesario para que el libro saliera lo “más redondo” posible. Y, a partir de ahí, tardé aproximadamente un año en redactarlo y en darle la estructura definitiva. 

¿Saramago por Saramago está escrita para leerse en voz alta? ¿De esa manera podemos reconocer con más facilidad su esencia?

El diario El País tituló acertadamente la aparición del libro con el titular: “Leer la voz de Saramago”, una escueta frase que resume a la perfección la esencia del mismo.  En ese sentido, Saramago por José Saramago, es un libro lleno de matices, escrito y transcrito con el objetivo de recoger de la forma más fidedigna posible la voz del Nobel portugués. Personalmente, considero que leerlo en voz alta, es una buena forma de abordarlo.

La biblioteca de José Saramago en Tías (Lanzarote)
¿Qué papel jugó Pilar del Río, la viuda del escritor, en este proyecto?  ¿Supervisó el trabajo de cerca? ¿Le impuso pautas o le dejó entera libertad de hacer?

Pilar del Río ha sido fundamental para que este libro viera la luz. En todo momento se mostró respetuosa y me dejó entera libertad para redactarlo. Celebramos el nacimiento del libro en A Casa de Lanzarote. Presentar allí el libro, en el sillón preferido de José, fue algo que no tiene precio. Un sueño. Más allá del papel que jugó en el libro, siento una gran admiración hacia su persona. Como Presidenta de la Fundación José Saramago su labor resulta encomiable. Es una luchadora nata. Decir que es estupenda es apenas decir nada. La aprecio muchísimo. Nunca me cansaré de repetir que le estoy y le estaré siempre eternamente agradecido.

Usted que lo conoció y trató de cerca al escritor, ¿qué fue lo que más le impactó de él como ser humano?   ¿Qué es lo que más recuerda?

Hace unos meses escribí para la revista Blimunda de la Fundación José Saramago un artículo titulado: “Recuerdos de mi profesor José Saramago”. En él decía lo siguiente: “La primera imagen que me viene a la cabeza de Saramago en el rol de profesor en la UIMP de Santander, era su capacidad didáctica. Cómo era capaz de hilvanar un discurso coherente, lleno de matices, y en el que cabía casi todo: desde la más fina de las ironías, hasta la más sentida indignación. Un discurso, que no requería de nota alguna previa para aparecer en el aula con total naturalidad y que, como el mismo escritor nos confesó, construía en torno al hecho de “estar pensando en voz alta”.
Como ser humano, Saramago era un ser comprometido hasta la médula, un escritor con el don y la vocación irrefrenables de darse sin medida a los demás.  Irrepetible. Vital. Extraordinario. Único.

¿En qué aspecto radica la genialidad de Saramago? ¿Trascenderá los tiempos?

La casa que habitó José Saramago en Tías (Lanzarote)
En su bondad, en esa misma bondad por la cuál él deseaba ser siempre recordado. Era un genio de la literatura dotado de un gran talento y de una enorme sensibilidad.
En relación a la segunda cuestión, la de si trascenderá a los tiempos, tengo muy claro que tanto la obra como la personalidad de José Saramago son de largo recorrido. De ahí que no tenga la menor duda de que, tanto su legado literario, como su personalidad, perdurarán y lo harán aparecer como uno de los grandes clásicos de la Literatura del S.XX y principios del S.XXI. Ni faltan ni sobran ingredientes para que así sea.

Esa genialidad, bondad y sensibilidad nunca fue ‘entendida’ por sus colegas portugueses, a su parecer ¿qué era lo que más disgustaba a éstos de Saramago?

Si nos referimos estrictamente a sus colegas de profesión, no podemos hablar de que exista una unanimidad en cuanto a que su genialidad, bondad, o incluso, su sensibilidad, fuesen motivo de disgusto. Valter Hugo Mãe, José Luís Peixoto, o Gonzalo M. Tavares, representan en la actualidad unos de los puntales más sólidos de la narrativa portuguesa, en los cuáles, eso no es así. No cabe disgusto en ellos sino, más bien, una admiración compartida y recíproca con y hacia el Maestro.

Casi nadie ha descubierto al poeta Saramago, ¿qué nos puede decir de esa parte de su obra? ¿Qué tanto hay de poético en su narrativa?

Saramago se mostraba reacio a hablar de su poesía. Él mismo la consideraba como un género menor dentro de todo el conjunto de su obra. No obstante, es evidente que su narrativa está impregnada de poesía. No sólo en lo que a la presencia de ciertos elementos poéticos se refiere, que también, sino, en general, en esa musicalidad y en esa forma tan peculiar de narrar que lo hacen tan inconfundible.

El escritor catalán está muy
comprometido con la difusión
de la obra de Saramago
¿Cuál es el aporte más importante de Saramago a la literatura?

Saramago concibió una nueva forma de narrar en la literatura en la cual el narrador tenía una presencia omnisciente y omnipresente. Curiosamente, podemos decir con cierta ironía que, la figura del narrador en José Saramago, se asemeja bastante a la de ese Dios al que jamás se cansó de fustigar a través de la razón. 

¿Dónde es fácil hallar al Nobel portugués  si lo queremos encontrar en esta vida terrena y mortal?

En términos generales, Saramago vive y vivirá siempre en todas y cada una de sus obras. Tanto en las literarias como en las no literarias. En sus libros, en sus discursos, en sus cartas.
Más allá de eso, para aquellos que deseen profundizar en José Saramago, en A Casa, en Lanzarote, “una casa hecha de libros”, como él mismo bautizó, podremos encontrar pistas sobre su persona. Si buscamos en cambio al escritor, deberemos desplazarnos hasta la sede de Fundación José Saramago en Lisboa. En cambio, si lo que buscamos es el niño que fue, no nos quedará más remedio que ir hasta el Alentejo y visitar allí la sede donde se exponen algunos de los enseres más significativos que poblaron su niñez.

¿Cuándo los lectores de Latinoamérica y otras partes del mundo podrán adquirir Saramago por José Saramago?

Esa misma pregunta me la hicieron en directo desde una radio colombiana el mismo día en el que tuvo lugar la rueda de prensa de la presentación del libro en Sevilla. Por mi parte, estaría encantado de que el libro estuviese ya disponible en toda América Latina. Y más, sabiendo que en este caso no se trata de un libro más sobre la obra de José Saramago. Estamos hablando de un libro en el cuál el mismísimo Saramago nos va desgranando los motivos, los personajes, y las motivaciones que están presentes en cada una de sus obras. Soy consciente de la admiración y el cariño con el que siempre han tratado a José Saramago en toda Latinoamérica. Dicho esto, logísticamente, distribuir desde España, y más a través de una editorial con las dimensiones de El Paramo, resulta difícil, por no decir imposible. Así que, si alguna editorial latinoamericana se interesa y desea hacer una oferta, aprovecho aquí para mostrar mi disponibilidad al respecto.

Firmando su libro a uno de los amantes de la literatura  de
Saramago
El escritor portugués  dijo alguna vez “El triunfo nunca ha sido un objetivo para mí", ¿lo es para usted?

Bueno, eso depende ya de lo que cada uno considere como su triunfo personal.  Desde ese punto de vista, y por mucho reconocimiento social que exista detrás, considero que el triunfo es siempre una cuestión meramente personal.
En lo que a mí se refiere, mi triunfo cotidiano consiste en tener la suerte de poder estar vivo, de hacer en gran medida lo que me gusta, de saberme más o menos bien de salud,  de gestionar bastante en qué quiero gasta mi tiempo para poder comer cada día, tener la gran suerte de poder vivir en una de las escasas zonas libres de conflicto del Planeta, de disfrutar al máximo de la gente que me rodea y a los que tanto aprecio, y de tener una conciencia más o menos clara de que la sociedad de consumo actual no sirve para hacer feliz a las personas. Y, para acabar de rematarlo del todo, tener la suerte de poder plasmar todas esas ideas y sentimientos en todos y cada uno de mis libros, y que alguien se interese por ellos. Un gran triunfo, sin duda alguna (al menos, para mí).

Y por último, parafraseando su obra, le pregunto: ¿Sigue enamorado de la Luna?

Sí, no hay nada más hermoso, sólo, o en compañía, que una buena luna que te permita soñar.


Si quieren saber más del autor 
o de su obra 
pueden pinchar 
los siguientes enlaces:

lunes, 15 de septiembre de 2014

Gloria Macher: “El éxito consiste en vencer el temor al fracaso”

Con la humildad que la caracteriza la escritora Gloria Macher viene disfrutando de las mieles del éxito gracias a su novela Las arterias de don Fernando, que fue premiada como mejor e-Book de ficción por parte de la Latino Literacy Now, una asociación que hace más de 20 años promueve la literatura y el arte latino en los Estados Unidos.
Sin embargo, la autora peruano-canadiense sigue trabajando, y por estos días, ya ha lanzado al mercado Mi reina, una obra que trata del ‘olvido olvidado’, de aquello que se lleva la enfermedad del Alzheimer.

Se podría decir que está en el mejor momento de su vida literaria, por un lado, se halla gozando de los comentarios favorables que viene recibiendo su nueva novela Mi reina, y  por el otro, celebrando el haber sido acreedora al premio mejor e-Book, categoría ficción, por parte de la organización Latino Literacy Now ( Estados Unidos), sin duda su carrera de escritora va viento en popa teniendo en cuenta que el libro Las arterias de don Fernando fue su carta presentación en el mundo literario,  y no tuvo mejor destino que este. Tal parece que sus obras llevan la etiqueta del éxito sobre sus cubiertas, ¿no le parece?

Posando con su premio junto a Kirk Wishler, uno de los
fundadores del Latino Literacy Now
Me da mucha felicidad ver que Mi reina y Las arterias de don Fernando consiguen tocar cuerdas emotivas, sentimientos y otros rincones escondidos en la intimidad de los lectores. Espero estar siempre a la altura y continuar a crear espacios donde el lector pueda reconfortar, estimular o iluminar su mente y alma.   

El hecho de alzarse con un premio con su primer libro, ¿la ha convencido de que su camino es definitivamente la literatura y que no se equivocó al decantarse por ella?

Recibir un premio es un bello reconocimiento, pero no la razón para seguir adelante.  Escribo porque es mi pasión, mi manera de contribuir y relacionarme con el mundo y los demás. Los premios son muy atractivos, pero accidentales. No aseguran un trabajo literario tangible y duradero. Es con autenticidad, tenacidad, lucha y trabajo que tu pasión por escribir se desarrolla en algo concreto que pueda tener algún valor para el lector. Ni siempre vas a agradar a todos, ni siempre todo saldrá como se debe, ni siempre ganarás premios, pero de eso no se trata, sino de ser fiel a tu deseo de escribir.         

¿Qué fue lo primero que se le pasó por la cabeza cuando le avisaron de su triunfo? ¿Se lo esperaba, lo deseaba?

Me sentí muy halagada porque lo obtuve sin ser conocida en un evento donde también fueron galardonadas ilustres escritoras, como Isabel Allende y Alma Flor Ada. Mi visión hacia los concursos siempre ha sido bastante cínica, esto fue una grata sorpresa. Lo que retengo del hecho de haberme atrevido a concursar es que “el éxito consiste en vencer el temor al fracaso”.

La obra galardonada premiada 
¿Qué significado tiene resultar vencedora con un libro en español dentro de un medio donde el idioma inglés es predominante?  ¿Qué la animó a competir? ¿Fue suya la idea?

Sí, competir fue idea mía, y lo que me animó fueron mis deseos de promoverme para acceder a una estructura más sólida que la actual, en cuanto la edición, distribución y marketing de mis libros.  Escogí este concurso porque no hay muchos donde puedas someter un libro ya publicado y sé que el mercado de lectores en español estadounidense es relativamente importante.   

¿Descarta la idea de escribir en otros idiomas teniendo en cuenta que hacerlo en español le ha dado tan buen resultado?

Escribo en español porque es de este idioma materno que está hecha la fibra emocional de mi estructura mental. Lo que sí deseo es traducir mis obras, me gustaría mucho hacerlo en francés e inglés, ya que vivo en el Canadá, pero no lo haría yo misma puesto que me robaría mucho tiempo.    

Ganó en la categoría mejor e-Book, ¿cómo se imagina al público lector de dicho formato? ¿Pensó que su libro tendría una oportunidad entre los que prefieren dicha opción?

La entrada en esa categoría fue circunstancial. Muchos optan por este formato por razones funcionales y prácticas, pero creo que la mayoría entre ellos prefiere la experiencia sensorial de un libro de papel. Es cómo el periódico de la mañana, nada mejor que sostenerlo en las manos y leerlo tomando una rica taza de café.

A su parecer ¿qué aspecto de su libro impactó más en el jurado? ¿Quizá el referido a los valores y la ética?

Una autora que está orgullosa de su lengua
materna
Indudablemente han sido los que se refieren a los valores y la ética.  Las arterias de don Fernando se sitúa en el Perú de los años 1970 hasta hoy, por lo tanto muestra particularidades de la sociedad peruana en cuanto a sus costumbres, prejuicios y limitaciones durante el trayecto que el personaje de Efraín realiza para infiltrarse y manipular las altas esferas social del país. No obstante, considero que el tema de la discriminación, prejuicios y otras barreras impuestas por las normas sociales, que impiden el alcance de una auténtica felicidad, es universal. Es una historia que trata de la alienación, el racismo, problemas de integración social que están presentes en la condición humana, en cualquier sociedad.

¿Qué impresión le dio la ciudad de Las Vegas, lugar donde se realizó la ceremonia de entrega de premios? Se podría decir que es la más antiliteraria de todas las ciudades norteamericanas, ¿coincide conmigo?

La ceremonia de entrega de premios se realizó en Las Vegas porque la organización estadounidense, Latino Literacy Now, que la organiza, se juntó al congreso anual de la Asociación de Bibliotecas Americanas llevado a cabo, este año, en esa ciudad. Cuando se habla de Las Vegas lo primero que viene a la mente es el área del condado de Clark, donde se encuentra el strip de las Vegas habitado por casinos, tiendas de consumo de alto lujo, una arquitectura, que puede defraudar a muchos. Viene a la mente no solo porque recibe cerca de dos millones de turistas al año, prácticamente el mismo número de habitantes locales, pero porque el estado de Nevada la promueve así, ya que los casinos son la primera fuente de ingreso. Sin embargo, el distrito escolar del condado de Clark, que gestiona las escuelas primarias y secundarias en la ciudad metropolitana de Las Vegas, es el quinto más grande de los Estados Unidos. En la ciudad metropolitana de Las Vegas existen 24 bibliotecas y encontramos instituciones universitarias de gran prestigio, como el College of Southern Nevada, la University Nevada School of Medicine y el Cordon Blue College of Culinary Arts, aparte de varias otras en los alrededores de la ciudad. Pero infelizmente, no es esta realidad paralela que sobresale en la percepción general que tenemos en el resto del mundo de Las Vegas, es como si toda esta efervescencia de cultura estuviese eclipsada por las luces y sonidos despampanantes y sin gusto del strip.

Al lado de Yolanda Duque Vidal, poeta chilena y fundadora
de Alondras, su nueva casa editorial
¿Sobre qué aspectos de su novela incidía más la prensa de Estados Unidos?

La trama inherente a Las arterias de don Fernando toca el centro neurálgico de lo que es el motor de desarrollo de la economía estadounidense. Perturba el concepto social del American Way of Life, donde todos, independientemente de las raíces familiares e históricas, pueden llegar a tener éxito y bienestar por su propio esfuerzo y espíritu emprendedor, dentro de un sistema capitalista, es claro. La novela viene a desestabilizar este credo, en lo referente a lo de su propio esfuerzo y espíritu emprendedor, al cuestionar la falta de ética en el proceso de ascensión social y económica de Efraín y subrayar la destrucción de su ser como resultado del proceso.      

Para quienes no están informados, ¿qué es la Latino Literacy Now? ¿Quiénes están tras de ella?

La asociación estadounidense Latino Literacy Now, que por cerca de veinte años promueve la literatura y el arte latino en los Estados Unidos, fue fundada por Kirk Whisler y el actor Edward James Olmos. Los socios en los Premios incluyen Las Comadres de las Américas, REFORMA, la Asociación Nacional para Promover los Servicios Bibliotecarios y de Información a los latinos, que es afiliada de la Asociación Americana Bibliotecaria.  Para mí, es un gran privilegio ser parte de este proceso de sensibilización y promoción del idioma español y cultura latina. 

Su nueva novela toca un tema del cual nadie está libre, el Alzheimer, y lo hace a través de su personaje Esperanza del Río, ¿cómo es eso del ‘olvido olvidado’?  ¿Qué tipo de olvido es ese que quiebra la vida, y lo fragmenta haciéndolo irrecuperable?

El olvido es una constante en nuestras vidas, muchas veces lo utilizamos como mecanismo para afrontar problemas, otras veces viene sin querer hasta que nos acordamos de lo olvidado. Pero hay un tipo de olvido que sale de lo que consideramos la normalidad, aquel que no es ni querido, ni un lapsus incontrolable en el tiempo, sino el que se instala como condición perenne, ese es el ‘olvido olvidado’, que la enfermedad del Alzheimer impone, reduciendo la vida progresivamente hacia un presente inmediato. He querido tratar a este ‘olvido olvidado’ como una transformación en la vida del ser afectado y no como el final de una vida puesto que la esencia del ser afectado continúa hasta su muerte, transformada pero nunca aniquilada. Para reconocer esta esencia, es necesario aceptar sin compromisos las transformaciones en el ser afectado y descubrir otras reglas de 'relacionamiento' donde el pasado, completamente olvidado, se transforma en un nuevo presente, dando lugar a alegrías, rizas, a la ternura. No importa más lo que se perdió sino lo que se gana en el presente.

En la actualidad es requerida por numerosos medios de
comunicación estadounidenses
¿Esperanza del Río, su personaje, está inspirado en alguien de carne y hueso? ¿Qué la condujo a novelar esta enfermedad que afecta a tantas personas y familias?

El personaje está inspirado en mi madre. Mi reina es una novela intimista que cuenta la historia ficticia de Esperanza, una gran científica con Alzheimer. Al escribirla he querido realzar ciertos temas, que sin duda todos quienes han estado vinculados a esta enfermedad, reconocen inmediatamente, pero que también son propios a todo estado que sale de lo considerado “normal”. Entre estos temas encontramos la importancia en aceptar los cambios y desarrollar un 'relacionamiento' basado en nuevas bases de comunicación; el estigma y discriminación hacia lo diferente y desconocido que muchas veces están disfrazados en sentimientos de penita condescendientes que desvaloran al afectado; la infalibilidad del paradigma médico y la necesidad de incluir la empatía dentro de una visión holística de la salud.     

¿Por qué el título Mi reina?

Mi reina es el apodo cariñoso que María del Pilar, la enfermera de Esperanza, le pone cuando la conoce. Es un instante importante que divide la historia entre el momento que Esperanza es diagnosticada, cuando todavía está consciente de los cambios, y lo que se viene. El sobrenombre simboliza una característica propia de Esperanza, la de ser orgullosa y vanidosa, también es una manera de darle un reconocimiento por su vida como científica, madre y mujer buena y trabajadora. María del Pilar la llama así hasta el final porque ella continuará siendo su reina en cualquier realidad en la que se encuentre.       

Se siente orgullosa de ayudar en la promoción del idioma
español y la cultura latina 
¿Tuvo que documentarse y hablar con los familiares de enfermos de Alzheimer para sentar las bases de su novela?

Las bases de la novela son mi propia experiencia y las innumerables lecturas que hice. Contiene y muestra lo que hacen quienes viven esta experiencia, sus esfuerzos para tratar de entender lo que en el fondo solo se entiende viviéndolo.   

¿Por qué para ciertos sectores de la sociedad, sea cual fuere sea el continente, es tan complicado referirse sin eufemismos y tapujos de esta enfermedad? ¿A qué se debe tanto tabú alrededor de este?

Infelizmente, en general, todo lo que sale de la norma, o lo que no se comprende, fastidia, atemoriza, incomoda. En el caso del Alzheimer, creo yo, que la mayoría de los seres la ven como la peor peste porque es la mente la que se deteriora. Para muchos, la mente es lo que nos define. Sin una mente que funcione correctamente, no somos más. Muchos preferirían morir que tener esta enfermedad. Creo yo que la definición de un ser humano va más allá de la capacidad de funcionamiento de un órgano, por más importante que sea. Dentro de este aparente saqueo progresivo que es el Alzheimer, hay momentos, hasta en las últimas, donde se manifiesta la esencia del ser querido y donde la vida sigue dando momentos de placer al afectado.  

A diferencia de su anterior libro, esta vez no lo edita en Perú sino en Canadá, ¿por qué el cambio?

Puso a prueba sus miedos a la hora de
concursar
La oportunidad se me presentó y la tome, así de sencillo.

Sabemos que se encuentra escribiendo su tercera novela, ¿nos puede adelantar algo?

Estoy en plena producción y por lo tanto, en el caos que trae la organización de las ideas, las interferencias y manifestaciones de los personajes. Todavía no he decidido sobre varios asuntos que considero importantes. Quizás después podré adelantarte algo más definido, por el momento, solo puedo decir que se trata sobre la vida de una gringa que vivió en el Perú.

¿Con qué momentos de su vida literaria reciente se está quedando? Y, ¿qué recuerdo de su pasado viene frecuentemente a su memoria?

El momento que tienes a tu libro recién salido de la imprenta entre tus manos es mágico. El objeto en sí representa todo lo que has puesto, a diversos niveles, para darle vida; la satisfacción es inmensa. Como a un hijo, lo sueltas al mundo porque ya no te pertenece, y solo esperas que haya alguien que lo celebre también. En relación al recuerdo de mi pasado que me viene frecuentemente a mi memoria, es todo lo relacionado a mi vida familiar en el Brasil y mi infancia en el Perú.



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martes, 2 de septiembre de 2014

Marian Raméntol: “Ser poeta es comprender el lenguaje de una psiquis que está más allá de la razón”

En el mundo poético puede hacer de todo: romper las palabras a su antojo, naufragar en emociones, reinventarse miles veces y ser absolutamente universal. Así de generosa, flexible y comprensiva ha sido la poesía con Marian Raméntol a través de los tiempos, por eso, ella  siempre le corresponde con lealtad y entrega. Y es que esta relación le brinda la facultad de volar con libertad y estar bien conectada a su corazón.
Conozcamos a esta autora catalana, que también gusta de expresarse en otros registros.

¿Le sigue siendo fiel a la poesía pese a que la tentación de la narrativa está ahí, paciente, esperando su momento?  ¿Cómo se puede ser tan leal y  consecuente con un sentimiento en estos tiempos actuales? ¿Desde cuándo mantiene esa relación tan estrecha con la poesía?

Asegura que la poesía forma parte
de su ADN. 
Antes de entrar en materia quisiera agradecer la posibilidad de esta entrevista que ni qué decir cabe, es para mí un honor y un privilegio. Dicho esto y respondiendo a su pregunta, me gustaría matizar que, en mi caso, me nutro constantemente de todo tipo de manifestación artística por lo que, para ser precisos, debo decir que no tan sólo la poesía forma parte de mi ADN aunque bien es cierto que la mayor parte de mi obra se desarrolla a través de ella. Yo no lo calificaría de "fidelidad" si no más bien de "comodidad" ya que es la poesía con la disciplina que más libre me siento a la hora de manifestar mis inquietudes. La poesía me brinda la grandísima posibilidad de la sugerencia, herramienta de expresión principal en lo poético bajo mi punto de vista, y que no es tan propia en otras disciplinas como la prosa, por ejemplo, que precisa de una mayor narrativa o descripción. En el mundo de lo poético puedo universalizarme, naufragar o reinventarme con mayor facilidad, romper el significado original de las palabras para readecuarlas a lo que quiero expresar y que esa expresión llegue con intensidad al lector me permite franquear cualquier tipo de limitación expresiva. Quizá el factor tiempo ayude también a esa sensación de "lealtad" para con la poesía ya que mi relación con ésta nace a edad temprana y se va afianzando a lo largo de los años y sigue haciéndolo hasta la fecha, mientras que con otras disciplinas mis incursiones han sido siempre más esporádicas y en algunos casos, como en las artes plásticas por ejemplo, mucho más recientes.

¿La poesía puede abarcarlo todo tanto que no tenga necesidad de echar mano de la prosa para manifestar otro tipos de pensamiento o sensación?  .En ese sentido, ¿es completo dicho género?

Bajo mi punto de vista, todo género expresivo es complejo y por lo tanto completo. Y si estamos hablando más concretamente de prosa o poesía, con más razón si cabe, ya que en ambos casos estamos hablando de lenguaje estructurado. Ambos lo abarcan todo, ambos son independientes y ambos pueden, por qué no, echarse una mano el uno al otro.

¿Cómo se ve a sí misma como poeta?  ¿Lleva el ropaje de la poesía todo el tiempo? ¿Qué es ser una poeta?


Sus libros son siempre un éxito 
Bueno, en mi caso el ropaje de poeta no se escoge, se lleva siempre a cuestas, es una forma de ver la vida, de entenderla y sentirla, tanto es así que, a veces, hasta puede causar dificultades de comunicación dependiendo de quién sea el receptor, como ejemplo contaré una breve anécdota que me ha sucedido hace poco, conversando en un bar con amigos ajenos al mundo de la poesía, charlábamos sobre la precisión descriptiva de cada uno de los presentes frente a un servilletero, unos apuntaban a sus medidas y forma, otros al color y materiales, todos intentando ser lo más exactos posible, hasta que llegó mi turno y simplemente apunté: "es una pequeña montaña decapitada, ¿no lo veis?", consiguiendo en el acto la consecuente cara de estupefacción de mis colegas.
Pues a eso me refiero, para mí ser poeta es esa sinestesia en grado absoluto, la locura en las pupilas, la playa donde evacuarme, esa explanada donde lo real es lo intangible, donde la palabra se adelgaza hasta convertirse en un mero perfil, un eco, una silueta de su verdadera naturaleza; ser poeta es comprender el lenguaje de una psiquis que está más allá de la razón.

Manifiesta que la poesía no puede ni debe explicarse, ¿por qué?  ¿Hasta que punto los conceptos no nos sirven para nada?

La poesía no puede ni debe explicarse porque no es su misión hacer entender al lector los códigos iniciales del autor, lo que éste quiso decir, sino más bien brindarle la posibilidad de iniciar un viaje ‘personal’ e intransferible a través del poema. El poema invita al lector a dejar que sus fibras se zarandeen sin intentar identificar cuál de ellas lo hace o por qué, provocar que una pupila se dilate, que haya un cortocircuito en los poros de la piel, que el ritmo cardíaco “sienta” de manera primaria, no consciente.
¿Sirven los conceptos cuando admiramos una pintura abstracta? ¿De verdad intentamos averiguar o comprender por qué el autor colocó la mancha roja en el vértice superior izquierdo de la tela y lo circundó de negro? ¿O más bien intentamos aspirar lo que esa combinación de colores y su disposición espacial nos transmite? Pues lo mismo sucede con la poesía.

¿Hay un tiempo para hacer poesía? ¿Tiene su momento preciso como el comer o dormir?

En absoluto, al menos a mí me asalta en cualquier momento o situación, voy por la vida con un cuaderno y un bolígrafo siempre a mano para poder anotar todo cuanto irrumpa en mi cabeza. Lo que sí precisa de un tiempo más ordenado y tranquilo, que no de horarios, es trabajar el poema, vestirlo y desvestirlo cuantas veces haga falta hasta que asome completamente maduro.

Considera que el género poético es
complejo y completo
¿La poesía debe comprometerse con alguien o con algo? ¿Cuándo la poesía deja de ser el lenguaje  del espíritu y pasa a ser algo más terrenal y tangible?

En mi opinión la poesía en sí misma no tiene la obligación de comprometerse a nada ni a nadie, en todo caso, eso dependerá siempre del poeta, ergo del artista que hay detrás de la obra y no del medio de expresión que éste use. No por tratarse de poesía su expresión debe ser más o menos comprometida que en otras disciplinas.
Para mí no existe un "lenguaje del espíritu" en contraposición con otro "más terrenal o tangible", como he apuntado anteriormente, el género poético como cualquier otro género expresivo es complejo y completo, por lo que puede abarcar cualquier ámbito sin limitación alguna. ¿Se puede escribir poesía hablando de la centrifugadora de una lavadora? Evidentemente sí.

¿En qué momento los poemas dejan de ser nuestros y lo son de todos? ¿Cree que podemos ser mejores a través de este intercambio comunicacional?

En el momento en que el poema tiene voz propia, ha madurado lo suficiente y decidimos exponerlo al lector, el poema deja de ser nuestro para pasar a ser propiedad de cuantos pares de ojos lo acunen, A partir de entonces serán los lectores quienes le otorguen mayores o menores alas, mayor o menor envergadura. Yo siempre digo que es el autor quien bautiza al poema pero es siempre el lector quien le pone los apellidos.
 Si por "poder ser mejores a través del intercambio comunicacional" se refiere a si creo que la humanidad puede mejorar compartiendo poesía, la respuesta es rotundamente no, eso se me antoja más bien como una utopía de lo más inocente, y aunque me encantaría poder creer en ella, parto de la base de que a nadie le importa la vida del vecino (o la mayoría al menos), y hasta que eso no cambie substancialmente, ni poesía ni ninguna otra forma de manifestación artística tendrá jamás el poder suficiente como para hacer mejorar al ser humano, en el supuesto de que éste debiera hacerlo.
Sin embargo, si su pregunta se refiere a si podemos ser "mejores poetas" a través del intercambio, entonces ya estamos hablando de otra cosa, intercambiar es posibilitar el aprendizaje, y si favorecemos la posibilidad de aprendernos, entonces ganamos todos.

¿Tuvo necesidad de asistir a un taller de poesía?  ¿Cree en la necesidad de éstos?

A Marian le gusta compartir con poetas de todo
el mundo
Tuve la suerte de coincidir con grandes y generosos poetas que me dedicaron su tiempo y esfuerzo para compartirme sus conocimientos y experiencia, tanto en la poesía escrita como en la rapsodia, así que durante aproximadamente dos años (2004-2005) disfruté del seguimiento exhaustivo por parte de éstos en ambos temas. Bajo mi experiencia los talleres y cursos siempre pueden desvelarnos algo nuevo, el secreto de su éxito radica en saber escoger el que precisamos, los hay de muchos tipos y niveles y si no acertamos en la elección del taller que necesitamos, lo más probable es que no cubra nuestras expectativas.

¿De qué se nutre un poeta y cómo crece en su expresión?  ¿Piensa que el proceso creativo tiene un límite?

El primer impulso es decir que el poeta se nutre de todo cuanto acontece a su alrededor, desde una conversación en el autobús hasta la charla de un vecino en el ascensor, pero si bien esto no deja de ser cierto, creo que precisa de una matización, ‘el poeta se nutre del arte de los demás’, sí. Una vez hace ya mucho tiempo, me dijeron "para poder escribir bien solo hay tres máximas a tener en cuenta: leer, leer y leer" y no la he olvidado, efectivamente, para nutrirse como es debido, si de escritura hablamos, hay que leer la obra de otros, leer y releer mucha poesía, y no en foros o comunidades virtuales, me refiero a leer poesía incontestable, de la que podamos aprender técnica, forma e imaginario en el proceso, solo así asimilaremos otros mundos y submundos que nos llevarán al crecimiento de nuestra poética personal.
Yo creo firmemente que el proceso creativo no tiene más límite que el que nuestra capacidad de aprendizaje nos marque, si somos capaces de seguir aprendiendo seremos capaces de seguir inspirándonos y nacerá en nosotros el deseo de la experimentación lo que nos lleva ineludiblemente a seguir evolucionando.

¿Cómo se distingue la genialidad o el talento dentro de la poesía? ¿Quién tiene la autoridad de decir que uno es mejor que otro?

Sus libros han sido traducidos
a muchos idiomas
Leyendo, leyendo y leyendo. Estudiando, estudiando y estudiando. No todo vale, ni en poesía ni en ninguna otra disciplina artística, el criterio nace siempre de la experiencia así que cuanto más podamos llenar nuestro "saco" de conocimiento y más certeramente podamos aplicarlo, mejor criterio tendremos para distinguir la calidad.

En este mundo actual donde la gente incursiona en todo, y al parecer no hay restricciones, ¿también cualquiera puede hacer poesía? ¿Cómo ve esta situación?

Si bien es cierto que la virtualidad ha abierto puertas y posibilitado el acceso de todo el mundo a casi todo, cosa que me parece muy interesante siempre que se sepa hacer un buen uso, como he dicho antes, no todo vale. Para poder escribir poesía hay que impregnarse de ella primero, y cuando digo impregnarse me refiero a conocer sus distintas y variadas técnicas, su historia, sus representantes de cabecera, etc., etc. Es cuando se tiene un buen conocimiento de la herramienta que queremos utilizar y sus múltiples posibilidades, cuando obtendremos mejores resultados, así que obviamente, no basta con querer hacer terapia personal y escoger la poesía para satisfacer esa necesidad, o escribir "pensamientos" o "sentimientos" colocando una frase debajo de la otra, no, escribir poesía requiere y exige mucho más.

¿Cómo nació su tutoría en verso libre? ¿Hacia quiénes está dirigido?

Pues todo viene a colación del estudio que mencionaba anteriormente, ya que nació del seguimiento personal de la obra de grandes autores como Whitman, Mallarmé, Rosales, Montalbán, Panero, Huidobro, Girondo, Parra y otros muchos. De la lectura exhaustiva de sus obras fui confeccionando a lo largo del tiempo toda una serie de anotaciones que fui contrastando con trabajos y doctorados editados por universidades de España y de Latinoamérica, para finalmente acabar dándome cuenta de que tenía material suficiente en mis manos como para estructurar un taller, dirigido sobre todo a los poetas que quisieran iniciarse en el arte del verso libre, en él se trata temas como:  los lugares comunes que han sido ya dichos y trabajados hasta la saciedad por otros autores y que por tanto debemos evitar; el peso de las palabras y el ritmo interno del verso; el marco estructural de un poema y la distribución espacial de las palabras; los encabalgamientos como agentes de agilización versal; el uso de las rimas y cuándo ejercen de agente estabilizador; las formas geométricas de los poemas y sus órganos vitales, entre otros.

Al lado de su compañero Cesc Fortuny Fabré, quien
también es escritor
 ¿Qué opina de los críticos literarios?  ¿Cómo la han tratado hasta el momento?

Partiendo de la base que una crítica literaria no es más que la opinión de un lector avezado en la materia. Me parece muy interesante su existencia ya sea ésta favorable o neutra (que en  poesía es lo mismo que decir desfavorable). En el primero de los casos parece que le hayan inyectado a uno unos gramos de adrenalina, cosa que siempre sienta bien y, en el segundo hay que saber tomar notas y apuntes para poder valorar si hay algo a redirigir o qué debemos asumir como voz propia guste o no. Hasta la fecha no he tenido ningún sobresalto desventurado con la crítica por lo que me siento agradecida y satisfecha, sin embargo sí he recibido críticas no tan favorables de poetas amigos que suelen ser más críticos que los profesionales del sector, y debo confesar que he aprendido mucho de ellas, por lo que aquí nos viene como anillo al dedo el refrán popular "No hay mal que por bien no venga"
De todas formas siempre hay matices a tener en cuenta, como he apuntado al principio, la crítica no es más que una opinión personal, de un lector experto, sí,  pero no por ello pierde su carácter subjetivo y por lo tanto será tan válida o inválida como cualquier otra opinión del mismo nivel. Y resulta que a veces podemos encontrarnos con verdaderas sorpresas, como lo son críticas completamente contrarias entre sí refiriéndose sin embargo a la misma obra.

¿Hacer poesía en catalán era un compromiso con sus raíces? ¿Cómo lo asumió? ¿Encuentra alguna diferencia sustancial frente al español?

Con frecuencia es requerida por diversos medios
de comunicación
En mi caso ambas lenguas, catalán y castellano, han convivido siempre entre sí, y aunque el catalán es mi lengua materna y la escogida para mis primeras composiciones, la mayoría de mi obra se ha desarrollado siempre en castellano pero, ya que tengo la suerte de ser bilingüe, era poco menos que un deber para mí no desaprovechar esta circunstancia.
Yo soy de la opinión de que cada lengua tiene su propio cosmos, palabras que en una lengua determinada adquieren una fuerza morfológica tremenda en otras son completamente blandas o neutras, o por ejemplo palabras que concentran su fuerza en su semántica, al trasladarse a otra lengua llegan casi a perderla, por lo que cada idioma  es un mundo completo de posibilidades. Para mí, la experiencia de poder trabajar con texturas léxicas tan diferentes es todo un lujo del que no me quería privar.

Marian Raméntol es una mujer de una creatividad sin límites y que está metida en una serie de actividades, así la vemos formando parte del grupo poético LAIE, es directora de la revista La Nausea, además de miembro activo del grupo musical O.D.I, del colectivo artístico Grup Tremó y del grupo poético-pictórico-musical Oxímoron, ¿de dónde saca tanta energía y cuál es el fin de vincularse con estos colectivos?

Bueno, no todos los colectivos que menciona son simultáneos, algunos de ellos ya no existen en la actualidad. No obstante, cierto es que mi vinculación con colectivos poéticos o proyectos artísticos ha sido siempre muy intensa. Para mí es una forma de mantener los motores de la mente engrasados y en perfectas condiciones. Es un medio de mantener abiertas las puertas a la imaginación y la inspiración, una forma de aprender y de seguir evolucionando.

Ha leído su poesía frente a públicos tan disímiles como los rumanos o  colombianos, ¿qué aprendió de estos encuentros multiculturales?

Uno de sus tantos libros
premiados 
Una de las cosas que he aprendido es que en realidad, hablando de poesía, no importa tanto en qué idioma se exprese, si no la fuerza y esa extraña magia que se desprende cuando es el propio autor quien recita. Gestos, miradas, complicidad y modulaciones de voz, todo se une para transportar al oyente hacia un universo irrepetible que inevitablemente cala en nosotros, de algún modo, para siempre.

Su poemario en catalán Avui fosquejo morta     ( Hoy oscurezco muerta) es muy especial por múltiples razones, ¿de qué está hecha esta nueva obra?  ¿Qué parte de usted nos desvela en sus páginas?

 Avui fosquejo morta es un trabajo intimista que nace del dolor de la pérdida, crece hacia la asunción de la misma y muere solo, como morimos los seres humanos, en la más desnuda de las soledades. Yo lo concibo como un viaje iniciático a través de la muerte.
Por supuesto no voy a desvelar más detalles ni voy a ahondar en qué parte de mí se afianza la obra ya que eso no es lo que importa, lo único importante es que el lector pueda y quiera viajar hacia sus propios paisajes cuando lo lea.

La magia, tenemos entendido, es importante para usted, ¿cómo es la suya y qué quiere conseguir a través de ella respecto a sus lectores?

La magia es múltiple y también compleja, y como sucede con la poesía, no puede ni debe explicarse ya que en el preciso momento en que intentemos someterla al pensamiento estructurado, la destruiremos sin remedio. La magia hay que sentirla y dejarse llevar por ella ya que también forma parte de esa psique que está más allá de la razón.
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